Saltar el menú de navegación e ir al contenido
El usuario medio no necesita un conocimiento profundo de la informática para dar en la diana en la compra de su ordenador, pero sí conviene que tenga claros algunos conceptos importantes
Aunque por ordenador se entiende el conjunto formado por la caja, la pantalla, el teclado y el ratón, en realidad sólo la "caja" (o torre) ejerce las funciones de cómputo.
El procesador es el cerebro del ordenador. De sus capacidades dependerá tanto la velocidad a la que funcione como sus límites para poder ejecutar más o menos cosas:
junto con el procesador y el disco duro, la memoria RAM es uno de los elementos clave en los que se debe fijar el comprador, puesto que indica cuánta información puede manejar el ordenador a la vez. Su capacidad debe situarse entre los 512 Megabytes y los 2048, en especial para el futuro sistema operativo Windows Vista. Un buen procesador no puede trabajar de forma correcta sin una RAM amplia, aunque una RAM excesiva puede sobrecalentar a un procesador poco potente (en mayor medida si es portátil), por lo que conviene fijarse en que ambos datos estén compensados.
el disco duro es el gran almacén de datos del ordenador. Su capacidad se mide en Gigabytes (un Gigabyte equivale a mil millones de bytes) y puede alcanzar valores de cientos de Gigabytes. Un ordenador con un disco duro de 80 Gigabytes de capacidad es óptimo para un usuario normal, aunque por pocos euros más se llega a los 160 Gigabytes (recomendado). A partir de ahí el precio se dispara , por lo que una buena solución para quienes deseen guardar muchas películas y música en el ordenador es recurrir a un segundo disco duro, que puede ser externo (más caro).
sirve para mantener la temperatura del procesador en valores bajos. El mecanismo habitual es un ventilador, que es el principal generador de ruido. Los modelos de refrigeración líquida son más eficientes, pero elevan bastante el consumo general de energía. Sin embargo, son recomendables para los videojugadores que fuerzan mucho el procesador, los comúnmente llamados "jugones". También son interesantes para los que buscan una máquina silenciosa.
permite conectarse a Internet como para transmitir y recibir datos sin necesidad de cables. Wifi es la tecnología que permite acceder a las redes inalámbricas, y es importante contar con ella, sobre todo en portátiles. Bluetooth es la tecnología que pone al ordenador en contacto con dispositivos móviles como teléfonos o agendas electrónicas. No es muy usual encontrarla integrada en el equipo, pero un simple adaptador externo por USB (que no supera los 30 euros) cumple su función.
el lector/grabador suele serlo de CD y DVD. Si es "dual", también llamado "multiformato", puede leer y grabar los formatos comerciales DVD+/-R. De "doble capa" significa que puede grabar más de una capa de información en el disco óptico y por tanto puede guardar más datos. Es importante que el dispositivo sea "multiformato" y cumpla funciones de grabador además de lector. Si es de "doble capa", tanto mejor, pero no es fundamental a no ser que se deba descargar periódicamente el disco duro a causa, por ejemplo, de un uso intensivo de las redes P2P.
interpreta las imágenes gráficas y es en sí misma un pequeño ordenador con procesador propio. Las principales marcas son ATI/AMD, NVIDIA e Intel. Aunque los ordenadores suelen disponer de una tarjeta gráfica incorporada de calidad suficiente para la mayoría de las funciones, los usuarios "jugones" o los que utilizan las herramientas de gráficas suelen comprar por separado tarjetas superiores y las incorporan a las ranuras del ordenador. Las hay en las tiendas por 50 euros (suficientes para la inmensa mayoría) y hasta por más de 1.000 euros.
Si el usuario se decanta por un ordenador portátil porque piensa desplazarse con él de un sitio para otro, tendrá que tener en cuenta cuatro parámetros fundamentales: peso, tamaño, autonomía y conectividad.
Respecto al peso, hay que ser realistas y no creer que se van a poder cargar más de 3 kilos de un lado para otro. De hecho, a partir de 2,5 kilos, ya se considera a un ordenador pesado. Por otro lado, cuanto más ligero es un ordenador menos solidez tienen sus componentes y menos durarán, por lo que hay que saber encontrar un equilibrio entre peso y consistencia. Debe ser abarcable entre los brazos y fácilmente manejable. A igualdad de calidades, un ordenador más pequeño tendrá un sistema de ventilación menos eficiente que otro con más espacio interior, por lo que se calentará más y durará menos. Los nuevos sistemas de refrigeración líquida son más eficientes en función del tamaño y resultan más silenciosos, pero consumen más batería.
La autonomía respecto a los enchufes estará en función de la batería, cuya duración irá en consonancia con la potencia del procesador: a mayor potencia, más gasto. Es conveniente pensar en procesadores de potencia media.
Como en el portátil no caben todos los elementos de un ordenador de sobremesa, es lógico que muchos se conecten como periféricos. Por ello, es fundamental que un portátil tenga una elevada conectividad, con numerosos puertos y cuanto más variados, mejor. En un portátil la conectividad inalámbrica (sobre todo Wifi) es fundamental.
Si se desea un portátil por estética, no hay que ser tan estrictos en estos factores, pero conviene saber que a iguales condiciones que un sobremesa, siempre son más caros y tienden a durar menos por sus problemas de refrigeración.
Forzarán la capacidad del procesador al máximo porque los más avanzados videojuegos son de una complejidad gráfica y multimedia extrema. Necesitarán ordenadores con los más potentes procesadores (Intel Core 2 Duo Extreme Edition y Athlon 64 FX) y la máxima capacidad de RAM. La refrigeración, a ser posible líquida, y tarjetas gráficas y de sonido punteras. La opción de "sobremesa" es la más acertada.
Los que manejan ingentes cantidades de música y películas necesitan un ordenador con amplia capacidad de disco duro, y con conectividad para acoplar discos duros adicionales y conectarse a Internet sin problemas. Además, su ordenador deberá tener las mayores posibilidades para grabar DVDs en los que ir guardando las películas, la música o las imágenes. Como en muchas ocasiones tienen encendido todo el día el ordenador, el sistema de refrigeración deberá ser bueno y silencioso. También para ellos están recomendado los de "sobremesa".
Los que trabajan con el equipo (editores de texto, hojas de cálculo, bases de dato sencillas, presentaciones...) así como los que no requieran dotaciones especiales (la mayoría), podrán optar por un ordenador de capacidades medias. Un portátil puede ser una opción cómoda y práctica, aunque conviene saber que a igual calidad, se paga de media el doble de precio, al que hay que añadir un teclado, ratón y monitor que hagan más descansado su uso en casa. En la actualidad se encuentran en el mercado ordenadores más que aceptables por 450 euros en sobremesa (con pantalla, teclado y ratón), mientras que las mismas capacidades en portátil se sitúan en torno a los 700 euros.
En EROSKI CONSUMER nos tomamos muy en serio la privacidad de tus datos, aviso legal. © Fundación EROSKI