Ahorro energético

Consejos para evitar sustos en el recibo de la luz

La subida de la tarifa eléctrica refuerza la conveniencia de seguir unos consejos y establecer hábitos muy simples que redundarán en un ahorro notable en la factura del consumidor
1 febrero de 2007

Consejos para evitar sustos en el recibo de la luz

/imgs/20070201/img.consejos.01.jpg El nuevo año ha comenzado con una subida de un 2?8% de la tarifa eléctrica de los hogares españoles, lo que para un consumidor medio con una factura de 31 euros al mes supone un sobrepago de 74 céntimos.

Un televisor apagado únicamente con el mando consume 15 vatios por hora

Es un argumento más para evitar hábitos tan comunes, y tan poco aconsejables, como no apagar las luces cuando se sale de las habitaciones, mantener el termostato de la calefacción por encima de la temperatura necesaria. No obstante, el Gobierno ha acompañado este aumento general con un abaratamiento de los consumos nocturnos. Esto hará que, por ejemplo, poner la lavadora y el lavavajillas entre las 9 de la noche y las 11 de la mañana permita al consumidor ahorrar entre un 2 y un 8%. No es ésta, sin embargo, la única fórmula para prevenir sustos en la factura de la luz.

Iluminación

  • Sustituya las bombillas convencionales (incandescentes), son las de mayor consumo y las de menor duración, por lámparas “eficientes” (lámparas fluorescentes compactas sin reactancia radiactiva y halógenas de bajo voltaje). Proporcionan la misma luz, duran 8 veces más y ahorran hasta un 80% de energía. Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), la sustitución de una bombilla tradicional por otra de bajo consumo representa al final de su vida útil un ahorro de más de 60 euros.
  • Si cambia las tres bombillas de mayor consumo de la casa por las equivalentes de bajo consumo, reducirá a la mitad lo que gasta en iluminación y recuperará la compra por el ahorro en ocho meses. El ahorro al cabo de cinco años rondará lo 300 euros.
  • Las lámparas fluorescentes compactas son excelentes ahorradoras de energía, máxime si se tiene en cuenta que el gasto energético en iluminación supone cerca del 20% del consumo eléctrico del hogar. En algunas casas carentes de suficiente luz natural este gasto puede llegar alcanzar la mitad del recibo de la luz.
  • Instale tubos fluorescentes en los espacios donde necesite más luz, y donde ésta permanezca encendida muchas horas: cocina, baño… Duran 10 veces más que las lámparas incandescentes y consumen cuatro veces menos energía. Procure no encenderlos y apagarlos constantemente porque se acorta su vida. Si la fluorescente va a estar apagada menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.
  • Tanto lámparas fluorescentes como incandescentes han de permanecer limpias de polvo para que la suciedad no bloquee la luz que emiten.
  • Siempre que sea posible, aproveche la iluminación natural. Mantenga abiertas las persianas y cortinas mientras haya claridad para aprovechar al máximo la luz natural del sol. Use luz artificial cuando realmente la necesite. No deje luces encendidas en habitaciones o zonas en las que no haya nadie.

Electrodomésticos

/imgs/20070201/img.consejos.04.jpg Cuando se adquiere un electrodoméstico, es muy importante tener en cuenta su consumo de energía. Por ello, debe prestar especial atención a la etiqueta energética que se incluye en todos los electrodomésticos cuando quiera decidir su compra. Esta clasificación indica el grado de eficiencia energética del aparato. A mayor eficiencia, menor consumo.

Consumo de energía
Clase Consumo
A Menos del 55% de la media
B Entre el 55% y el 75% de la media
C Entre el 75% y el 90% de la media
D Entre el 90% y el 100% de la media
E Hasta el 10% más de la media
F Entre el 10% y el 25% más de la media
G Por encima del 25% más de la media

La mejor manera de aprovechar sus electrodomésticos y de que consuman menos, es utilizarlos siempre a plena carga y, si tienen, usar los programas económicos.

Lavavajillas

  • El lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más energía consume. El 90% de ese consumo se debe al proceso de calentar el agua y el 10% restante se utiliza para girar las aspas y agitar el agua. No obstante, lavar los platos a mano con agua caliente supone un 40% más de consumo que con el lavavajillas.
  • Elija el tamaño de su lavavajillas en función de sus necesidades. Si normalmente tiene poca vajilla que lavar, difícilmente podrá utilizar un lavaplatos grande a plena carga.
  • Una opción interesante son los llamados lavavajillas bi-térmicos, que tienen dos tomas independientes, una para el agua fría y otra para el agua caliente. De este modo, el agua caliente se toma del circuito procedente del calentador o caldera, reduciendo un 25% el tiempo de lavado y ahorrando energía.

Lavadora

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  • Las lavadoras de bajo consumo ahorran hasta un 70% de agua y un 24% de energía.
  • Analice los ciclos de lavado que ofrece cada modelo y recuerde la importancia de disponer de un ciclo económico y corto; y la posibilidad de elegir distintas temperaturas de lavado
  • Tenga en cuenta que las lavadoras de carga frontal gastan, generalmente, menos energía y agua que las de carga superior.
  • El 90% del consumo de la lavadora es para calentar el agua. Utilice un programa de lavado con agua fría o templada, que suele ser suficiente con los detergentes actuales.

Frigorífico

  • El frigorífico es el electrodoméstico que más electricidad consume de la casa, en concreto, el 40% de lo que consumen el conjunto de aparatos.
  • El hielo y la escarcha son aislantes y dificultan el enfriamiento en el interior del frigorífico. En el mercado hay modelos, los llamados “no-frost”, o sin escarcha, que tienen una circulación continua de aire en el interior que evita la formación de hielo y escarcha.
  • Regule la temperatura del frigorífico según las instrucciones del fabricante. Cada grado centígrado de frío supone el aumento del 5% en consumo de energía.
  • Mantenga la parte trasera del frigorífico y congelador siempre limpia y ventilada y sitúelos lejos de los focos de calor. Instalados en malas condiciones pueden consumir hasta un 15% más de energía.
  • No introduzca alimentos calientes en el frigorífico o en el congelador. Si los deja enfriar fuera, ahorrará energía.
  • Compruebe que su frigorífico cierra herméticamente y no lo abra inútilmente. Unos pocos segundos son suficientes para perder buena parte del frío acumulado.

Placa y horno

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  • Si su cocina es eléctrica, use cazuelas y sartenes de mayor tamaño que la placa o zona de cocción. Si un recipiente deja al aire dos o tres centímetros de la zona de cocción, está perdiendo la mitad de la energía consumida. Siempre que la receta lo permita, utilice ollas a presión. Consumen la mitad de energía y ahorran mucho tiempo.
  • Aproveche el calor residual de las cocinas eléctricas, apagándola cuando falten unos cinco minutos para terminar de cocinar (algo menos si es vitrocerámica).
  • No abra innecesariamente el horno. En cada ocasión que lo haga la temperatura puede disminuir entre 50 y 125 grados, y está perdiendo hasta un 20% del calor acumulado. Utilice el reloj programador o el timbre avisador del horno.
  • Si utiliza habitualmente el horno, sepa que los de convección favorecen la distribución uniforme de calor, ahorran tiempo y gastan menos energía.

Otros

  • Cuando adquiera un pequeño electrodoméstico, compre aquél cuya potencia sea suficiente para sus necesidades. Aunque no lo parezca, mientras se usan, secadores de pelo, microondas o aspiradoras pueden tener un consumo superior al de un frigorífico.
  • Apague la televisión, el vídeo, el aparato de música o el ordenador, cuando no los esté usando. Dejarlos en stand-by supone un consumo energético de hasta un 33% más.
  • Desconecte los interruptores de encendido de los aparatos. No los apague con el mando a distancia, algunos componentes de estos aparatos siguen conectados y consumiendo hasta el 80% del consumo normal. Un televisor apagado sólo con el mando a distancia consume unos 15 vatios de potencia por hora.

La temperatura, a raya

  • Un buen aislamiento puede ahorrar hasta un 40% del gasto de una familia en el consumo de la calefacción, alrededor de 160 euros anuales, y también un porcentaje considerable en sistemas de aire acondicionado y climatización, según el Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE).
  • Sustituya los radiadores eléctricos por acumuladores de calor, y contrate la tarifa nocturna. Ahorrará más de un 50% en gastos de calefacción.
  • Procure que la temperatura de la calefacción se mantenga siempre alrededor de los 20 ºC, nivel térmico ideal para una vivienda. Por cada grado adicional consumirá entre un 5 y un 7% más de energía. Y si se ausenta de su hogar durante una horas, reduzca la posición del termostato a 15ºC.
  • Por cada grado de temperatura que le exija a su aparato de aire acondicionado por debajo de los 25 ºC, estará consumiendo aproximadamente un 8% más de energía.