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Solariums : El abuso y una utilización incorrecta entraña riesgos serios

Lucir un cuerpo bronceado se ha convertido hoy en día casi en una obligación estética y en toda una carta de presentación ante los demás

El melanoma

La tendencia cada vez mayor a tomar el sol con escasa precaución y, sobre todo, con poca protección, ha triplicado la incidencia del melanoma (el más agresivo de los cánceres de piel, que se origina en las células que producen la melanina, la sustancia que da el color a nuestra piel) que en todo el mundo y de una forma especial en España, donde el cáncer de piel es ya el segundo más frecuente, sólo superado por el de pulmón en el hombre y el de mama en la mujer.

El melanoma maligno está escalando puestos a pasos agigantados en la escala de procesos oncológicos más frecuentes en la población mundial (anualmente se diagnostican en todo el mundo 100.000 casos nuevos, y aunque su frecuencia dentro de los cánceres de piel está entre el 1,5 y el 7 %, representa el 65 % de todas las muertes por cáncer de piel, lo que indica su alto potencial de agresividad) y las perspectivas de futuro son poco alentadoras. Su incidencia aumenta exponencialmente, con un crecimiento del 7% anual y se duplica cada 10 o 20 años.

En el caso de España, en los últimos años, los casos de melanoma se han triplicado debido a los nuevos hábitos de tomar el sol con poca precaución y con menos protección. Además, se trata de un tumor difícil de diagnosticar, sobre todo porque se acude tarde al médico por no dar demasiada importancia a las quemaduras solares.

Moderación igual a salud y bienestar

Pese a todo lo dicho, no hay que olvidar que el astro rey es una fuente de salud que, como ocurre con todas las demás, debe usarse adecuadamente para aprovechar todos sus beneficios, ya que todos sus peligros se derivan de una exposición excesiva e irresponsable.

Está demostrado que el sol es fuente de salud y energía. La luz solar ayuda a fortalecer huesos y músculos, mejora el estado de ánimo, aumenta la capacidad del sistema inmune para hacer frente a agresiones externas y es imprescindible para producir la vitamina D en el cuerpo (fundamental en el metabolismo del calcio). También previene el raquitismo en los niños y, finalmente, es beneficiosa en el tratamiento de patologías dermatológicas como la psoriasis o el acné (la PUVA terapia, aplicada por especialistas, mejora el estado de las lesiones, acelera la cicatrización y reduce la intensidad de la enfermedad).

La clave para disfrutar del sol es, una vez más, la moderación. Las autoridades sanitarias repiten año tras año mensajes que, hasta ahora, han tenido poco calado en la sociedad. De hecho, nueve de cada 10 españoles saben que el sol provoca daños y que la manera de evitarlo es utilizar una protección adecuada. Sin embargo, sólo seis de cada 10 adoptan alguna medida preventiva que, la mayoría de las veces, resulta insuficiente.

Efectos sobre la piel del exceso de rayos UVA

  • Inmediatos

    • Acción calórica
    • Pigmentación rápida de la piel
  • Crónicos

    • Envejecimiento prematuro de la piel
    • Alteración en la estructura molecular del ADN
    • Inmunosupresión (baja las defensas de la piel)
    • Cáncer de piel
  • Colaterales

    • Manchas en piel y labios
    • Fotosensibilidad
    • Desencadenamiento o reactivación de algunas enfermedades de la piel
    • Problemas oculares (cataratas precoces)

Cómo conseguir un bronceado saludable

  • Al elegir un centro de bronceado tenga en cuenta la ventilación, higiene y características del aparato.
  • Exija que el personal especializado del centro analice las características de su piel antes de marcar los minutos que ha de permanecer bajo los efectos de los rayos UVA.
  • Tanto los niños como las personas de piel muy blanca y las mujeres embarazadas deben abstenerse de usar los solariums.
  • No use rayos UVA si tiene nevus o antecedentes familiares o personales de cáncer de piel.
  • Sea prudente si tiene pecas u otras manchas y pigmentos de en la piel, pues podrían degenerar en melanomas.
  • Si está tomando medicamentos asegúrese de que no son incompatibles con la radiación ultravioleta. Consulte a su médico.
  • No tome más de 10 sesiones al año. Recuerde que su salud está en juego.
  • Recuerde que el programa de bronceado en un centro especializado debe ser progresivo.
  • La frecuencia de las sesiones depende de cada tipo de piel. Como norma general, entre sesión y sesión deben transcurrir un mínimo de 48 horas.
  • Respete siempre tanto la periodicidad como la duración de cada una de las sesiones. No permanezca ni un segundo más del recomendado según su tipo de piel.
  • No tome sesiones UVA y se exponga al sol natural el mismo día.
  • Es conveniente que, como mínimo, media hora antes de introducirse en la cabina bronceadora, sea del tipo que sea, se aplique una crema que contenga un factor elevado de protección.
  • Antes de introducirse en la cabina, no olvide desmaquillarse y retirar los restos de perfume de la piel para evitar manchas y reacciones alérgicas. Tras cada sesión es recomendable hidratar la piel en profundidad.
  • Antes de iniciar una sesión, despréndase de cualquier objeto metálico que lleve, como cadenas, pulseras y anillos.
  • No olvide usar gafas protectoras y, como medida de seguridad, mantenga los ojos cerrados durante el tiempo de exposición.
  • Proteja cabello con un gorro aislante.

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