Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Alimentación > Aprender a comer bien > Alimentos a debate

Guía de compra: zumos : Algunas sugerencias

Aportan vitaminas, minerales y nos ayudan a hidratarnos pero es preferible no emplearlos como sustitutos sistemáticos de la fruta

Algunas sugerencias

Para niños

La premisa es clara para ellos: no más de 100 ml al día (medio vaso). Pero, el mandato nutricional dice que no debería valer cualquier zumo. Siempre que sea posible, son preferibles los zumos que no tengan azúcares añadidos, mejor aún si tienen pulpa. Una propuesta interesante es la de los néctares de EROSKI Sannia. Pese a serlo, no tienen azúcar añadida y además la que incluyen se ha reducido (hasta un 70% con respecto a otras recetas). En cifras, un vaso aporta 8,1 g de azúcar y por ejemplo, el néctar de Don Simón (también sin azúcar añadido) 20 g.

  • Precio por litro: entre 0,83 y 1,35 euros
  • Precio por vaso (200 ml): entre 0,16 y 0,27 euros

Paladares poco edulcorados

Muchas personas que padecen diabetes desconocen si pueden tomar zumo de manera habitual. La duda más común se refiere al efecto de su consumo sobre el nivel de glucosa sanguínea (glucemia). Por este motivo, a menudo lo excluyen de su dieta o limitan la ingesta a determinados momentos. El zumo provoca una subida de glucosa en sangre más pronunciada y más rápida que otros alimentos dulces con azúcares añadidos, como chocolates, chucherías, productos de pastelería y repostería. Los zumos adecuados para las personas con diabetes deben carecer de azúcar añadido y enmarcarse en el conjunto de una dieta controlada en hidratos de carbono. Serán también preferibles los edulcorados y con adición de pulpa. Dos ejemplos: el zumo de naranja refrigerado de Premium y el de Pascual.

  • Precio por litro: entre 1,33 y 2,38 euros
  • Precio por vaso (200 ml): entre 0,26 y 0,47 euros

Nuevos sabores, mismo fin

El de naranja es el rey de los zumos, de hecho, sus ventas concentran el 25% del mercado. Su principal reclamo es el aporte razonable de vitamina C a nuestro organismo; ¿quién no ha recurrido al zumo de naranja para prevenir un catarro? Ahora bien, el mercado ofrece un sinfín de sabores (más o menos exóticos) que también cubren con creces o incluso superan el aporte de vitamina C del zumo de naranja. La mandarina (presente en el zumo de mandarina de EROSKI SeleQtia) aporta 41 mcg de vitamina C por cada 100 gramos. La acerola, también conocida como la cereza de las Antillas, protagonista en la combinación que Minuto Maid hace en uno de sus zumos junto a la naranja y la frambuesa, es una baya exótica que supera con creces la vitamina C que aportan los cítricos, la piña o incluso el kiwi.

  • Precio por litro: entre 1,85 y 1,45 euros.
  • Precio por vaso (200 ml): entre 0,37 y 0,29 euros.

Preguntas y respuestas

  • ¿Se pierden las vitaminas al exprimir el zumo? Existe la errónea creencia de que la vitamina C del zumo de naranja casero es poco estable, cuando solo las condiciones extremas (por ejemplo, calentarlo a 120o C) la disminuyen de forma considerable. La vitamina C se conserva en el zumo durante varias horas, aunque con el paso del tiempo, el sabor puede hacerse más amargo. Esto es válido para el resto de vitaminas o minerales de los zumos.
  • ¿Se utiliza la cáscara de la naranja en los zumos industriales? La Directiva 2001/112/CE, que regula a los zumos industriales, indica que “en el caso de los cítricos, el zumo de frutas procederá del endocarpio”, es decir, lo que se conoce como “la carne” de la naranja. Dicha directiva, no obstante, hace una excepción en el caso del zumo de lima, ya que “podrá obtenerse a partir del fruto entero”.
  • ¿Sustituyen al agua? La primera Conferencia Española de Prevención y Promoción de la Salud en la Práctica Clínica (2007) señaló que, en la actualidad, el consumo de bebidas con alto contenido en azúcares, como refrescos o zumos de frutas, “han desplazado al agua como la bebida habitual”. Aunque el zumo de fruta es una fuente natural de vitaminas y minerales y pese a que contribuye a la hidratación, también presenta ciertos riesgos. Los más destacables son la caries y la obesidad, aunque este riesgo solo es destacable si el consumo es frecuente y elevado. Aunque los zumos contribuirán sin duda a una correcta hidratación, no se aconseja sustituir el agua de manera sistemática por zumos.
  • ¿Se pueden tomar con medicamentos? Estudios recientes han sugerido y constatado que determinados zumos de frutas afectan a la farmacocinética de ciertos medicamentos. Una revisión de ensayos clínicos indica que los zumos de pomelo, naranja y manzana reducen la biodisponibilidad oral y, por tanto, los efectos paliativos de la fexofenadina, un medicamento antialérgico que se engloba en el grupo de antihistamínicos. En una de las investigaciones, los autores confirmaron que estos zumos reducían además la absorción de ciertos betabloqueadores usados para prevenir infartos y tratar la hipertensión, como atenolol, celiprolol, talinolol, y algunos antibióticos como ciprofloxacino, levofloxacino e itraconazol. Aunque la situación es compleja y son necesarios más estudios clínicos que diluciden todas las dudas, es prudente evitar el consumo de zumo de cítricos mientras se toman medicamentos.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones