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El 40% de las estaciones de esquí de nuestro país, analizadas : La seguridad en las pistas, escasa

Las estaciones ofrecen una satisfactoria calidad de servicio pero la esquiabilidad de las pistas es frecuentemente mediocre

Para iniciarnos la práctica del esquí y tablas comparativas

  • Aprender con monitor. Lo mejor es ponerse en manos de un experto. Si queremos aprender bien y adquirir un buen nivel, es imprescindible tomar cursos de perfeccionamiento varios años.
  • Prepararse a fondo. Antes de subir a la montaña hay que estar medianamente preparado. Conviene que las piernas tengan flexibilidad y estén fuertes. También es importante realizar ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de esquiar.
  • Vestirse para esquiar. La forma más usual de protegerse del frío en las pistas es el llamado sistema de capas: la ropa funciona de manera que expulsa la humedad producida por el sudor y a la vez mantiene el calor que genera el cuerpo.
  • Tomarnos las cosas con calma e intentar relajarnos y disfrutar con las primeras pistas. Aprender a esquiar requiere ayuda, entrenamiento, caídas, paciencia y varias temporadas de práctica. Pero lo bueno es que se disfruta desde el primer día.
  • Calzarse los esquís. Resulta más fácil hacerlo sobre un terreno llano que sobre una pendiente. Hay que quitar la nieve de la suela de la bota, ya que en caso contrario no se podrá meter la bota en la fijación. Seguidamente, introducir la puntera de la bota en la parte anterior de la fijación y centrar la bota sobre el esquí. Se debe presionar fuerte con el tacón de la bota hasta que la fijación se cierre. Y hay que comprobar que la fijación sujeta bien la bota.
  • Quitarse los esquís. El mecanismo de apertura de la fijación de la bota está en la parte posterior de ésta. Hay que presionarlo hacia abajo. I La posición correcta sobre los esquís: el calzado de las botas obliga a adoptar la posición natural sobre los esquís: rodillas flexionadas y ligeramente inclinado hacia delante. La norma es mantener la cabeza alta mirando al frente, los codos doblados y los antebrazos y manos hacia delante, manteniendo los esquís ligeramente separados a la anchura de las caderas.
  • Estar de pie en una pendiente: poder permanecer de pie en una pendiente es fundamental. Para hacerlo sin caerse o patinar, es necesario dar una correcta angulación al cuerpo y un correcto canteo a los esquís.
  • Las caídas: cuando se producen, hay que procurar hacer una diagonal controlando la caída y procurando acabar con los esquís atravesados a la pendiente.
  • Antes de subir a cualquier remonte, hay que saber cargar, montar y descargar con seguridad.
  • Beber mucha agua para evitar la deshidratación.
  • Cuidado con el consumo de alcohol. El esquí no es compatible ni con el alcohol ni con las drogas.
  • Hay que conocer y asumir los límites de cada uno. Conviene pararse antes de agotarse.
  • Recordemos que lo importante es divertirse, no demostrar nada a nadie. Es lógico que queramos aprender y nos impongamos retos. Pero seamos realistas. No serlo puede poner en peligro nuestra seguridad y la de las demás.
  • El sol de alta montaña, el frío y los cambios bruscos de temperatura producen efectos secundarios que se deben contrarrestar con productos cosméticos. Utilicemos cremas hidratantes ricas y emolientes.
  • Si, tras haber concluido la jornada de esquí, no se puede evitar estar en una habitación a temperatura elevada, no se deben agravar los retos a los que se enfrenta el cutis agrediéndole con comida muy caliente o picante, alcohol o incluso cafeína.
  • Según se gana en altura, aumenta la radiación solar (un cuatro por ciento cada 300 metros de altitud). Y si a eso se sumamos que la nieve refleja nada menos que el 80% de esa luz, a nadie le puede extrañar que sean muchos los que se han “abrasado” vivos. Usemos crema protectora, preferentemente una que ofrezca pantalla total a los rayos. No olvidemos un bálsamo labial y unas gafas de sol homologadas para que no se dañen los ojos.

El 40% de las estaciones de esquí de nuestro país, analizadas

Las estaciones ofrecen una satisfactoria calidad de servicio pero la esquiabilidad de las pistas es frecuentemente mediocre.

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