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Despilfarro de alimentos: analizados más de 400 hogares y encuesta a 3.400 consumidores en 17 comunidades autónomas : Cada hogar analizado tira al año 76 kilos de alimentos a la basura

Solo un 9% de los entrevistados reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

10 comunidades, una a una

Andalucía

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Un 28% de los entrevistados en Andalucía confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 17% de los entrevistados andaluces reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Andalucía, se entrevistó a un total de 418 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Dos de cada tres eran mujeres con una media de edad de 48 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores andaluces entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 17% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cuatro confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 5% de los encuestados andaluces reconoce que suele tirar comida a la basura, el 95% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 5% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados andaluces sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 52% de los andaluces entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 37%); y comidas preparadas/precocinadas (un 23%). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los andaluces que admiten tirar algo es inferior al 18%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores andaluces ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares andaluces sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 9% de los entrevistados en Andalucía atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, algo más de uno de cada cuatro los confunde. Por un lado, un 28% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 28% de los hogares analizados en Andalucía opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Aragón

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Un 28% de los entrevistados en Aragón confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 11% de los entrevistados aragoneses reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Aragón, se entrevistó a un total de 115 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Dos de cada tres eran mujeres con una media de edad de 47 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores aragoneses entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 11% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, casi tres de cada diez confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 11% de los encuestados aragoneses reconoce que suele tirar comida a la basura, el 89% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 2% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados castellanos sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 60% de los aragoneses entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería, y los huevos (un 30%, respectivamente); y carnes y embutidos (un 18%, respectivamente). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los aragoneses que admiten tirar algo es inferior al 16%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores aragoneses ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares aragoneses sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 6% de los entrevistados en Aragón atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, casi tres de cada diez los confunde. Por un lado, un 34% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 21% de los hogares analizados en Aragón opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Canarias

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Uno de cada cuatro entrevistados en Canarias confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 18% de los entrevistados canarios reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Canarias, se entrevistó a un total de 104 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Tres de cada cuatro eran mujeres con una media de edad de 46 años y medio. En líneas generales, se comprobó que los consumidores canarios entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 18% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cuatro confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 6% de los encuestados canarios reconoce que suele tirar comida a la basura, el 94% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 7% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados canarios sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 54% de los canarios entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 38%); embutidos (un 29%); pasta, arroz y legumbres (un 25%); y comidas preparadas/precocinadas (un 23%). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los canarios que admiten tirar algo es inferior al 16%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores canarios ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares canarios sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 10% de los entrevistados en Canarias atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, uno de cada cuatro los confunde. Por un lado, un 19% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 30% de los hogares analizados en Canarias opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Castilla la Mancha

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Tres de cada diez entrevistados en Castilla La Mancha confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 15% de los entrevistados manchegos reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Castilla La Mancha, se entrevistó a un total de 128 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Tres de cada cuatro eran mujeres con una media de edad de 45 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores manchegos entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 15% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, tres de cada diez confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 7% de los encuestados manchegos reconoce que suele tirar comida a la basura, el 93% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 6% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados manchegos sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 51% de los manchegos entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 37%); pasta, arroz y legumbres (un 25%); y embutidos (un 21%). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los manchegos que admiten tirar algo es inferior al 18%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores manchegos ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares manchegos sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 6% de los entrevistados en Castilla La Mancha atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, tres de cada diez los confunden. Por un lado, un 32% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 31% de los hogares analizados en Castilla La Mancha opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Castilla y León

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Uno de cada cinco de los entrevistados en Castilla y León confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 4% de los entrevistados castellanos reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Castilla y León, se entrevistó a un total de 210 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Tres de cada cuatro eran mujeres con una media de edad de 47 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores castellanos entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 4% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cinco confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 1% de los encuestados castellanos reconoce que suele tirar comida a la basura, el 99% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 3% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados castellanos sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 54% de los castellanos entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 40%); pescados y mariscos (un 24%); carnes (un 22%); y comidas preparadas/precocinadas, embutidos, y pasta, arroz y legumbres (un 20%, respectivamente). y comidas preparadas/precocinadas (un 23%). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los castellanoleoneses que admiten tirar algo es inferior al 17%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores castellanos ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares castellanos sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 9% de los entrevistados en Castilla y León atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, uno de cada cinco los confunde. Por un lado, un 20% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 22% de los hogares analizados en Castilla y León opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Cataluña

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Alrededor de uno de cada cuatro entrevistados en Cataluña confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Solo un 8% de los entrevistados catalanes reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Cataluña, se entrevistó a un total de 535 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Tres de cada cuatro eran mujeres con una media de edad de 48 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores catalanes entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 8% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cuatro confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o en que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 5% de los encuestados catalanes reconoce que suele tirar comida a la basura, el 95% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 3% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados catalanes sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 53% de los catalanes entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 30%); leche, yogures, quesos y derivados lácteos (un 19%); y embutidos y comidas preparadas/precocinadas (un 18%, respectivamente). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los catalanes que admiten tirar algo es inferior al 16%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores catalanes ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares catalanes sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 6% de los entrevistados en Cataluña atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, algo más de uno de cada cuatro los confunde. Por un lado, un 31% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 25% de los hogares analizados en Cataluña opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Comunidad de Madrid

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Uno de cada cinco entrevistados en la Comunidad de Madrid confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 6% de los entrevistados madrileños reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En la Comunidad de Madrid, se entrevistó a un total de 602 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Siete de cada diez eran mujeres con una media de edad de 48 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores madrileños entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 6% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cinco confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 4% de los encuestados madrileños reconoce que suele tirar comida a la basura, el 96% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 4% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados madrileños sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 57% de los madrileños entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 31%); comidas preparadas/precocinadas, y embutidos (un 23%, respectivamente). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los madrileños que admiten tirar algo es inferior al 18%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores madrileños ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares madrileños sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 8% de los entrevistados en la Comunidad de Madrid atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, uno de cada cinco los confunde. Por un lado, un 25% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 20% de los hogares analizados en la Comunidad de Madrid opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Comunidad Valenciana

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Uno de cada cuatro entrevistados en la Comunidad Valenciana confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Un 13% de los entrevistados valencianos reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En la Comunidad Valenciana, se entrevistó a un total de 371 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Tres de cada cuatro eran mujeres con una media de edad de 48 años. En líneas generales, se comprobó que los consumidores valencianos entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 13% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cuatro confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 6% de los encuestados valencianos reconoce que suele tirar comida a la basura, el 94% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 8% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados valencianos sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 56% de los valencianos entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 34%); comidas preparadas/precocinadas, y leche, yogures, quesos y derivados lácteos (un 19%, respectivamente). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los valencianos que admiten tirar algo es inferior al 18%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores valencianos ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares valencianos sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 10% de los entrevistados en la Comunidad Valenciana atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, uno de cada cuatro los confunde. Por un lado, un 22% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 28% de los hogares analizados en la Comunidad Valenciana opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Galicia

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Uno de cada cuatro entrevistados en Galicia confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Solo un 9% de los entrevistados gallegos reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En Galicia, se entrevistó a un total de 195 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Siete de cada diez eran mujeres con una media de edad de 46 años y medio. En líneas generales, se comprobó que los consumidores gallegos entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 9% reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cuatro confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 5% de los encuestados gallegos reconoce que suele tirar comida a la basura, el 95% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 4% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados gallegos sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 57% de los gallegos entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 36%); los embutidos (un 31%); leche, yogures, quesos y derivados lácteos (un 21%); y pasta, arroz y legumbres (un 20%). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los gallegos que admiten tirar algo es inferior al 18%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores gallegos ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares gallegos sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo uno de cada siete entrevistados en Galicia atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, uno de cada cuatro los confunde. Por un lado, un 24% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 23% de los hogares analizados en Galicia opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

País Vasco

Despilfarro de alimentos: encuesta a 3.400 consumidores de 17 comunidades autónomas

Uno de cada cuatro entrevistados en el País Vasco confunde la fecha de caducidad y la de consumo preferente

Solo un 6% de los entrevistados vascos reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

En el País Vasco, se entrevistó a un total de 336 personas responsables de las compras, almacenamiento y preparado de alimentos en el hogar. Siete de cada diez eran mujeres con una media de edad de 46 años). En líneas generales, se comprobó que los consumidores vascos entrevistados creen desperdiciar muy pocos alimentos: solo un 6% de los encuestados allí reconoce que suele tirarlos a la basura. Sin embargo, uno de cada cuatro confunde los significados de fecha de caducidad y de consumo preferente, lo que puede influir en su salud o que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

Lo que pensamos que tiramos

¿Somos realmente conscientes de la cantidad de alimentos que destinamos al cubo de la basura? Solo el 5% de los encuestados vascos reconoce que suele tirar comida a la basura, el 94% restante asegura que intenta conservarlos en el frigorífico o congelados, aunque entre ellos hay quienes confiesan que, al final, acaban por tirarlos (el 6% de ellos así lo reconoce).

En este sentido, se enumeraron doce tipos de alimentos para detectar la percepción que tienen los entrevistados vascos sobre la cantidad que tiran de los mismos. Consideran que apenas se tira nada, una creencia extensible a todos los grupos, excepto a las frutas y verduras. Es más, quienes sí reconocen deshacerse de los alimentos lo hacen, de forma mayoritaria, con la idea de que es en poca cantidad. En cifras, la mayor proporción de desechos se concentra en las frutas y verduras (el 50% de los vascos entrevistados reconoce tirarlas); los cereales, productos de panadería y pastelería (un 40%); y embutidos (un 20%). Para todos los demás grupos de alimentos, el porcentaje de los vascos que admiten tirar algo es inferior al 16%.

Confusión entre fecha de caducidad y de consumo preferente

La fecha de caducidad indica en qué momento deja el producto de ser seguro para el consumo alimentario. La de consumo preferente señala en qué momento deja el productor de garantizar que sus cualidades organolépticas estén intactas, sin que ello suponga un riesgo para la salud. ¿Distinguen los consumidores vascos ambos conceptos? Para averiguarlo, se preguntó a los responsables de los alimentos de los hogares vascos sobre estas dos fechas, incluyendo en las opciones de respuesta el significado correcto de cada una y un tercero ?falso- que también está extendido en la opinión pública.

Se comprobó así que solo un 7% de los entrevistados en el País Vasco atribuye a ambos conceptos un significado falso. Sin embargo, uno de cada cuatro los confunde. Por un lado, un 21% cree que la fecha de caducidad quiere decir que a partir de esa fecha el alimento ya no conserva sus cualidades específicas pero que es seguro comerlo, un error que puede repercutir en consumir alimentos en mal estado. Y por el otro lado, otro 25% de los hogares analizados en el País Vasco opina que la fecha de consumo preferente significa que a partir de esa fecha no es del todo seguro comer ese producto, una creencia que puede provocar que gran cantidad de alimentos perfectamente válidos para el consumo vayan a parar al cubo de la basura.

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