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Despilfarro de alimentos: analizados más de 400 hogares y encuesta a 3.400 consumidores en 17 comunidades autónomas : Cada hogar analizado tira al año 76 kilos de alimentos a la basura

Solo un 9% de los entrevistados reconoce que suele desechar la comida sobrante directamente o al cabo de un tiempo

550 kilos en una semana

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Para realizar esta investigación, se propuso a los responsables de 413 hogares someterse a un control exhaustivo de lo que desechaban y tiraban a la basura durante siete días consecutivos y en cuatro momentos del día: desayuno, comida, cena y otros momentos. En el análisis, se tomaron en consideración aquellos alimentos susceptibles de ser consumidos directamente, por lo que se excluyeron peladuras de patatas, frutas u hortalizas, huesos o cualquier otro componente que no estuviese destinado al consumo directo. Además, tampoco se tuvieron en cuenta todos aquellos desperdicios destinados al abono, a la alimentación de animales y a destinos similares.

En total, durante la ‘semana tipo’ se rechazaron cerca de 554 kilos de alimentos en los 413 hogares del análisis, lo que supone más de 30.000 kilos al año. Los hogares del estudio generaron esa semana 1,3 kilos de desperdicios alimentarios, que sumarían un total de 76 kilos al año, 32 kilos por persona y año si tenemos en cuenta que el promedio de personas por hogar fue de 2,7. El tipo de hogar donde más alimentos se tiran está compuesto por dos personas, cuyo responsable de la gestión de alimentos tiene 60 años o más, mientras que en los hogares con cuatro o más miembros es donde menos se desecha.

¿Qué tiramos?

Esta bola de basura alimenticia de casi 554 kilos se compone de pan, cereales y otros alimentos de pastelería en un 19%; de frutas y verduras en un 17%; y de leche y derivados, así como de pasta, arroces y legumbres en un 13% respectivamente. El tercio restante son carnes y comidas preparadas o precocinadas (un 6%, respectivamente), embutidos (5%), snacks (4%), alimentos en conserva (otro 4%), pescados y mariscos (3%), huevos (también un 3%) y bebidas (7%).

La comida es el momento del día en el que más alimentos se tiran (un 35% de ellos), seguida de la cena (27%), los desayunos (el 20%) y otros momentos del día (el 19%). Sin embargo, todo depende del tipo de alimento del que se trate. Por ejemplo, la leche y los lácteos se rechazan en mayor proporción en el desayuno; mientras que las pastas, arroces y legumbres se depositan en la basura durante la comida.

¿Por qué lo hacemos?

El principal motivo aducido por los responsables de su gestión en cada hogar es que se trata de alimentos sobrantes de las comidas: más de ocho de cada diez lo han mencionado en alguna ocasión. Sin embargo, esta decisión también se toma en función del tipo de alimento. Así, entre quienes tiran frutas y verduras, un 73% lo hace por haberse deteriorado debido a su mala conservación o almacenamiento o al exceso de tiempo. Por su parte, entre quienes tiran lácteos, un 40% lo atribuye a los productos caducados; y entre quienes tiran pescado y pasta, en torno a un 56% lo hace por tratarse de alimentos sobrantes destinados al aprovechamiento, pero olvidados para el consumo.

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