Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

: ¿Cuánto azúcar ingieren nuestros pequeños?

Los españoles triplican el consumo de azúcar recomendado al día, y los niños no se quedan atrás. Más allá de las socorridas galletas, la mayoría de los productos que toman a diario se endulzan con esta sustancia.

En los últimos tiempos, el azúcar se ha convertido en un trago amargo para muchas familias. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su guía Ingesta de azúcares para adultos y niños (2015), establece en 50 gramos al día el consumo máximo de azúcar en adultos (unos 12 terrones), y en 37 gramos (aproximadamente 9 terrones) el tope para los más pequeños. Límites aceptados por todas las sociedades científicas de referencia y asociaciones pediátricas y que a veces se traducen en alusiones tales como “el veneno blanco” o “el azúcar mata”. Sin embargo, los expertos en nutrición muestran reparos ante estas aseveraciones. Lo explica la dietista-nutricionista Beatriz Robles: “Se recurre a este tipo de mensajes para llamar la atención de los consumidores. La diferencia de un veneno o un tóxico está en que presenta efectos adversos en dosis muy pequeñas”. Pero esto no ocurre con el azúcar, un ingrediente necesario, pero no como se entiende habitualmente. “El organismo necesita azúcares simples, pero puede obtenerlos a través de fuentes dietéticas tales como los hidratos de carbono complejos, que se encuentran en alimentos como legumbres, hortalizas o cereales; los azúcares intrínsecos, como los de la fruta, o el glucógeno que almacenamos en el hígado”, explica Robles.

¿Cuánto nos pasamos? 

En España, el consumo de glucosa triplica las recomendaciones de la OMS en adultos, tal y como destacó el estudio ANIBES, y preocupa en población infantil: según el último informe Aladino, un 60% de niños consumen un mínimo de cuatro veces a la semana alimentos altamente azucarados que deberían ser de ingesta ocasional, tales como galletas, golosinas, batidos o néctares. Las consecuencias de este abuso son bien conocidas en la infancia: se traduce en un empeoramiento de la salud bucodental, el sobrepeso y la obesidad–con riesgo de convertirse en patologías crónicas en la etapa adulta–, además de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares o hígado graso. Con todo, hay que tener clara la diferencia entre los tipos de azúcares:

  • Intrínsecos. Aquellos que se encuentran de manera natural en las frutas y cuyo consumo no perjudica la salud por excesiva que sea la ingesta.
  • Libres. Son todos los monosacáridos y disacáridos añadidos a los alimentos por fabricantes, cocineros o consumidores. En esta categoría también se incluyen a los presentes en zumos naturales, cuyo consumo en exceso está asociado a riesgos para la salud.
  • Naturales. Un subtipo dentro de los libres –es decir, perjudiciales cuando se consumen en exceso–, como la miel, el azúcar moreno y los siropes. Para conocer dónde se esconde el azúcar que ingieren los más pequeños, el dietista Pablo Ojeda analiza algunos productos habituales en su dieta.

Para conocer dónde se esconde el azúcar que ingieren los más pequeños, el dietista Pablo Ojeda analiza algunos productos habituales en su dieta.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones