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Ayudas a domicilio : Vivir la vejez sin salir de casa

El modelo tradicional de atención a los ancianos parece hallarse en situación de quiebra. El paulatino y sostenido aumento de la esperanza de vida que lleva a que crezca el número y la proporción de ancianos en nuestra sociedad, las transformaciones que ha sufrido el concepto de familia y la definitiva incorporación de la mujer al mundo laboral han cambiado mucho el escenario social en lo que al cuidado de las personas mayores afecta. Todo apunta a que el papel de las mujeres como resignadas cuidadoras de los ancianos de la familia necesita una profunda revisión, si es que no está irremisiblemente destinado a desaparecer. Los datos sociológicos hablan por sí solos: si en 1975 había cinco mujeres potenciales cuidadoras por cada mayor de 65 años, hoy sólo hay dos, y se prevé que en 2040 los mayores de 80 años superen en número a las mujeres de entre 45 y 60 años, las convencionalmente más asociadas al cuidado de sus mayores.

El nuestro es un país de ancianos: no en vano ocupamos el noveno puesto mundial en el ranking de envejecimiento, y si la tendencia se mantiene, según la OMS, a mediados de siglo seremos el país más viejo del mundo. En España viven más de 8 millones de personas mayores de 65 años, y más de dos millones sufren alguna discapacidad. En esta línea, el 15% de los ancianos no puede realizar tareas del hogar y dos de cada tres mayores de 85 años no pueden limpiar o mantener su casa debido a algún tipo de minusvalía. A pesar de todo, el 97% de los ancianos prefieren seguir viviendo en su casa, incluso en edificios que no reúnen las condiciones de habitabilidad que ellos necesitan (ascensor, calefacción, etc).

El 97% de los ancianos prefiere seguir viviendo en su casa

Así las cosas, la asistencia a domicilio es una opción para los mayores que no tienen discapacidad psíquica o física grave y no quieren renunciar a vivir en su casa. La red de Servicios de Atención a Domicilio está integrada por el Servicio de Ayuda a Domicilio (público y privado), el Servicio de Teleasistencia (público y privado) y otros servicios con diversos grados de implantación en todo el país: prestación económica para ayuda a domicilio, servicio de comidas a domicilio, prestación económica para adecuación de la vivienda y prestación económica para familias cuidadoras.

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