Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Viajes > Derechos y trámites burocráticos

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Hoteles y quejas : Vacaciones en el hotel: faltan estrellas

Ante instalaciones o servicios insuficientes para su categoría, robos, intoxicaciones y otros imprevistos hay saber ante quién exigir y cómo reclamar

Robos y accidentes

¡Al ladrón!

Por ley, los hoteles de mayor categoría -cuatro y cinco estrellas- están obligados a instalar cajas fuertes individuales en cada habitación, lo que permite que los viajeros, previo pago de un suplemento añadido a la tarifa, puedan guardar en ellas el dinero y otros objetos de valor. Pero no siempre están a buen recaudo y fuera del alcance de los amigos de lo ajeno. En caso de robo, el hotel no se hace responsable del dinero, ni de las joyas, ni de ningún objeto que, pese a estar guardado en caja fuerte, se haya robado sin que se haya realizado una declaración del valor de esas pertenencias. Para que sea válido este documento, debe estar reconocido y firmado por el hotel y por el huésped.

Sentencia: hay que documentar lo que se deja en la caja fuerte

Unos clientes depositaron un paquete con objetos personales en la caja fuerte general de un hotel. Esta caja fuerte fue desvalijada y los afectados demandaron al establecimiento y reclamaron los 22.000 euros en que valoraban los bienes depositados, que consistían en objetos y dinero en metálico. La sección quinta de la Audiencia Provincial de Málaga, en sentencia de 21 de febrero de 2005, desestimó su causa por considerar que no se había podido demostrar el contenido del paquete. Argumentó que los huéspedes no entregaron antes en la recepción del hotel una lista de lo que iban a guardar en la caja fuerte, ni tampoco se disponía de ninguna prueba o recibo que confirmara la existencia y valor de lo entregado, por lo que absolvió al establecimiento hotelero de cualquier responsabilidad. No obstante, aunque se firme una declaración de valor, hay excepciones. Si el hotel sufre un ataque o un atraco a mano armada en el que su personal es amenazado, los hechos son calificados “de fuerza mayor”, y el hotel tampoco se hace responsable del reembolso de lo sustraído. Si el robo se produce en el interior de la habitación, y lo mismo da que se trate de joyas o dinero guardados en la caja fuerte, reclamar apenas sirve de nada: es casi imposible demostrar qué es lo que se guardaba en la habitación. Por eso, lo mejor es tramitar una denuncia ante la Policía.

Accidentes en el hotel, ¿quién se hace cargo?

Caídas en la piscina causadas por el mal estado de los adoquines, golpes por puertas de cristal transparente no señalizadas, intoxicaciones por comida en mal estado… Cuando nos enfrentamos a una situación de este tipo surge la pregunta: ¿quién responde ante el huésped, la agencia de viajes o el hotel? En su caso, es la agencia la que debe responder ante cualquier incidente, mientras que si la contratación se hizo directamente con el hotel y por cuenta propia del huésped, el establecimiento hotelero debe atender las reclamaciones. La cuestión no atañe sólo a los cuidados médicos que deban recibir los afectados, ya que si el incidente tiene lugar en España o en cualquier otro país de la UE, la cobertura sanitaria está asegurada. Y si la estancia en el hotel forma parte de un viaje combinado, el afectado ya tiene contratado un seguro mínimo, incluido por defecto en todos los viajes combinados, que ofrece cobertura sanitaria, con límites y excepciones, durante todo el viaje. Lo que se puede reclamar es una indemnización por los daños y perjuicios sufridos por el incidente.

La mala calidad de la comida, la escasa limpieza, el ineficiente servicio de habitaciones, el ruido nocturno, los malos olores, el poco esmerado trato de los empleados del hotel, las actividades de ocio que no llegan al nivel esperado, esa prometida cercanía a la playa o al centro de la ciudad que no es tal… son muchas las prestaciones y características de los hoteles que pueden dejar insatisfechos a los usuarios. En cada caso, conviene hablar con la agencia o con el propio hotel y, si procede, efectuar la reclamación.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones