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Separación y divorcio, cada vez más habituales : Terminan los problemas del matrimonio, comienzan los de la separación

La Ley del Divorcio se implantó hace 18 años en España. Desde entonces se han divorciado cerca de un millón de personas, y la cifra sigue en aumento

Se estima que dentro de diez años llegaremos a igualar a países como Estados Unidos o Inglaterra, donde cada año se disuelven la mitad de los matrimonios. Finalizar un matrimonio implica, para quienes deciden optar por este camino, una enorme tensión y numerosos quebraderos de cabeza. Supone, además, un cuantioso gasto; no en vano, el negocio de las separaciones y divorcios mueve al año en nuestro país la nada despreciable cantidad de 50.000 millones.

El Código Civil admite dos tipos de separación o divorcio: el convencional o de mutuo acuerdo, que no necesita alegar causas concretas, y la vía contenciosa, que requiere la prueba de causas para la ruptura. Para gestionar la separación y el divorcio hay que contratar los servicios de un abogado y un procurador (figura, esta última, que representa a los cónyuges en el juicio).

Cuánto cuesta separarse

El precio de un proceso de separación y posterior divorcio de mutuo acuerdo, con sentencia judicial incluida, oscila entre 150.000 y 300.000 pesetas por pareja (precios mínimos recomendados por el Colegio de Abogados de Madrid) cuando ambos cónyuges comparten abogado. En caso de que acuerden la liquidación de bienes gananciales, la tarifa se incrementa con el cobro de un porcentaje (según una escala de cuantía) sobre el importe de los bienes que se liquidan. A menudo, la desconfianza incita a los cónyuges a contratar dos abogados de manera que cada uno de ellos defiende los intereses de su cada miembro de la pareja.

Los abogados matrimonialistas varían su minuta -los honorarios son libres desde 1996- en función de la complejidad del caso, la dificultad de las negociaciones y otras circunstancias, como la necesidad de traslado del letrado a otra ciudad o la cantidad de recursos y reclamaciones que, a petición de alguno de los demandantes, deban interponerse. Calcular qué grado de dificultad entraña para el abogado la preparación de un pleito resulta bien complicado, por la diversidad de factores que influyen en cada caso.

Si al divorcio o separación se llega por vía contenciosa, cada una de las partes es representada por un procurador y asistida por un letrado. Cada cónyuge debe pagar como mínimo desde 185.000 pesetas hasta 300.000 pesetas por letrado, más unas 50.000 ó 60.000 pesetas por el procurador. Pero estos honorarios pueden aumentar por la complejidad del asunto, especialmente si se plantea la adopción de medidas provisionales (coste mínimo, 50.000 pesetas), se presentan recursos de alguna de las partes o si surgen incidencias a lo largo del proceso que aumenten los gastos y el tiempo de espera. Normalmente, el coste total del proceso ronda las 300.000 pesetas por cónyuge, dependiendo de los bienes de la pareja y de las pensiones que se establezcan.

Las parejas que no ingresen, entre ambos miembros, el doble del salario mínimo interprofesional (SMI), que actualmente se sitúa en 70.680 pesetas al mes, pueden acogerse a la asistencia jurídica gratuita en caso de un proceso de mutuo acuerdo. Si hay contencioso, este baremo, el SMI, se aplica a nivel individual.

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