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: Juguetes y juegos inclusivos: divertirse y educar en identidad y valores

Son para todos. En los últimos años, las estanterías de las jugueterías se han llenado de productos infantiles que re! ejan la diversidad social y respetan la igualdad de género, contribuyendo a la formación de personas más tolerantes, solidarias y respetuosas.

Navidad y Reyes son las épocas del año en las que más juguetes se venden. Muchas veces, los adultos, deseosos de satisfacer las peticiones de los más pequeños, no se paran a pensar si lo que están comprando es lo más adecuado cuando las demandas de los niños y las niñas responden a elaboradas campañas de publicidad o son resultado de modas pasajeras. Antes de comprar un juguete, además de tener en cuenta los gustos de los menores –sin duda, muy importantes–, conviene reflexionar si es adecuado para su edad, su grado de madurez y sus necesidades.

Tal y como explica Juan Cruz Rada, experto en psicología educativa y miembro del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de La Rioja, “ni los juguetes ni los juegos son inocuos. Un juego muy complejo o con una exigencia alta e inalcanzable no va a ser divertido, va a ser frustrante y va a generar ansiedad y rechazo. Por otra parte, si es demasiado sencillo para la capacidad del menor, no va a representar ni un reto ni un aprendizaje y, probablemente, se aburrirá y acabará por rechazarlo”.

A la hora de elegir hay que tener en cuenta también si el juguete aporta y apuesta por valores como la igualdad, la diversidad y la inclusión. El que sea apto para todos los menores, independientemente de su raza, género, características físicas o psíquicas es, asimismo, primordial. “El juego es importante en el desarrollo de la identidad y como elemento socializador. Si perpetúan estereotipos probablemente los niños y las niñas aprenderán que la realidad está unida a esas diferencias, bien sean de género, culturales o de diversidad funcional”, señala el especialista.

Las circunstancias personales

Todos los niños y las niñas tienen derecho al juego, sin embargo, muchos menores encuentran serias dificultades para participar en ellos. Las investigaciones muestran que las personas con discapacidad funcional pueden experimentar más restricciones y menos oportunidades de acceso y capacidad de juego. Los juguetes inclusivos tratan de solventar estas trabas. En definitiva, son juguetes para todos.

Un juguete inclusivo es aquel que puede ser utilizado por todos los niños y niñas sin importar sus características físicas, psíquicas, cognitivas, afectivo-emocionales, sociales, sexuales, culturales o raciales. El Instituto Tecnológico del Producto Infantil y Ocio (AIJU) –entidad sin ánimo de lucro dedicada a la investigación, la seguridad y la calidad en todos los sectores del producto infantil– considera que un producto puede denominarse así si es adecuado para, como mínimo, dos tipos de discapacidad de las tres existentes: auditiva, visual o motora. O bien, si es adecuado para un tipo de discapacidad y adaptable para otra.

“Jugar de manera inclusiva es fundamental para desarrollar las capacidades de los niños y de las niñas, independientemente de cuáles sean estas. La función de los adultos es la de ser modelos en el juego, apoyo y, en ocasiones, guías”, expone Cruz Rada. Para María López, técnico del departamento de investigación del usuario infantil del AIJU, utilizando juguetes inclusivo los menores “desarrollarán conductas integradoras y socialmente más positivas como la empatía, el respeto o la aceptación. Este enfoque en los juguetes aportará muchos beneficios a largo plazo a la hora de fomentar sociedades más igualitarias”.

Proyecto IncluToys: en busca de un diseño universal

Con el objetivo de poder definir las necesidades de los consumidores sobre el juguete inclusivo y su percepción en la sociedad, el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y Ocio ha desarrollado el proyecto IncluToys, un estudio internacional en el que han participado 1.000 familias y que ha permitido crear una herramienta de diseño universal adaptada al sector juguetero, que será de gran utilidad para analizar la accesibilidad de los juguetes actuales por niños y niñas con discapacidad.

“La creación de la herramienta europea TUET (Toys & games Usability Evaluation Tool) permitió evaluar de una forma consensuada y estandarizada el nivel de accesibilidad de los juguetes. El proyecto ha permitido avanzar en la interpretación de esta herramienta, aplicarla en las empresas jugueteras y poder crear una guía que ayude a las empresas a la hora de diseñar y fabricar juguetes más inclusivos”, explica Pablo Busó. “Los datos obtenidos demuestran que es viable y muy enriquecedor el diseño y fabricación de juguetes inclusivos debido a que repercutirían en beneficios a las empresas jugueteras, porque es una temática de gran calado entre la sociedad actual y no supone grandes costes”, recalca Busó.

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