Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

Sopas de sobre : Conclusiones

Fáciles y rápidos de preparar, estos productos deshidratados se presentan como un recurso para muchos hogares con escaso tiempo para cocinar. Aunque en sus envases ofrecen la imagen de un plato casero, ¿son realmente una solución recomendable?

Conclusiones

En este tipo de productos podemos distinguir dos grandes grupos:

  • Las sopas elaboradas a partir de carne, de pollo o de ternera, en las que el ingrediente principal es la pasta (en torno a un % del producto). La cantidad de carne es prácticamente insignificante (aproximadamente un ,%).
  • Las que se elaboran a partir de verduras, en las que el ingrediente principal sí son las verduras (en torno al % del producto). El resto son, sobre todo, espesantes como harina de trigo o fécula de patata, que dan cuerpo al producto, junto con otros ingredientes que también están presentes en las sopas de carne, como potenciadores de sabor, aromas, grasas y sal.

Se trata en todos los casos de productos muy pobres desde el punto de vista nutricional, que apenas aportan calorías y nutrientes y que, además, contienen una cantidad considerable de sal. Por eso no son recomendables para un consumo frecuente. En cualquier caso, las sopas que presentan mejores características son las de verduras (por ejemplo, contienen más proporción de verduras y hortalizas y aportan más fibra). Destaca especialmente la Sopa de Cebolla de Knorr, que es la que contiene menos sal y, además, presenta mejor relación calidad/precio, seguida por la Sopa de Pollo y la Sopa de Ave, ambas de Eroski.

Diferentes variedades, mismo precio

Cada marca fija el mismo precio para todos sus productos, independiente de la variedad. Así, las sopas de Eroski son las más asequibles (0,10 €/ración), seguidas de las de Gallina Blanca (0,14 €/ración) y Knorr (0,17 €/ración). Esto llama la atención dado que cada variedad contiene ingredientes diferentes que, en principio, implican también distintos costes. Quizá se explica porque la proporción de ingredientes costosos es muy baja (carne, aceite de oliva…) y porque la mayor parte de los costes de elaboración reside en el proceso propiamente dicho y, más concretamente, en la deshidratación.

Cómo se elaboran 

Este tipo de sopas causa recelos en muchas personas debido a que es un producto que se comercializa prácticamente en polvo, de modo que apenas se distinguen los ingredientes a simple vista, así que a veces se desconfía de su origen y su composición. También contribuye a la desconfianza el hecho de que muchas personas no conocen el proceso que se aplica para elaborar estos productos. Por eso, algunas marcas como Gallina Blanca incluyen en su envase explicaciones sobre las características de sus ingredientes y sobre el proceso de elaboración. En realidad, no se trata de nada extraño. Lo que se hace es simplemente trocear los ingredientes “nobles” (verduras, carne…) y retirar el agua que contienen, para lo cual someten a un proceso de deshidratación que utiliza aire caliente.

Recomendaciones de compra

Las claves para hacer una buena elección se pueden resumir en cuatro puntos:

  1. Ingrediente principal. Es preferible elegir aquellas cuyo compuesto principal sean las verduras.
  2. Proporciones. No hay que fijarse en los ingredientes que se destacan en el envase, sino en la proporción de cada uno de ellos que aparece en la lista de ingredientes.
  3. Grasa. Hay que priorizar aquellas que contengan aceite de oliva, frente a otros aceites como el de palma.
  4. Sal. Cuanto menos cantidad contenga, mejor.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones