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Helados infantiles : Helados infantiles: un postre para tomar con mesura

Aunque tienen menos azúcares que las versiones para adultos, su consumo debe ser muy puntual.

Con la época estival llegan el calor y los helados. La variedad de formatos, ingredientes y sabores es enorme (conos, bombones, sándwiches, polos…), así que no es fácil elegir. Entre ese abanico de opciones podemos encontrar también helados elaborados específicamente para la población infantil que, por lo general, pueden identificarse a simple vista por sus llamativos diseños: envases de colores chillones, con personajes infantiles, formas curiosas, nombres pegadizos… Dentro de esta categoría también existen notables diferencias entre unos helados y otros, por lo que conviene tener en cuenta algunos detalles importantes para poder elegir con conocimiento.

Seis categorías diferentes

Cuando tratamos de elegir helados, lo primero que solemos hacer es clasificarlos en dos grupos: “los de hielo” y “los de nata”. Pero si nos fijamos en la etiqueta no encontraremos esos nombres por ningún lado, porque son solamente coloquiales. En realidad, el número de categorías que existe es mayor y, además, reciben otros nombres, tal y como se recoge en la legislación (RD 618/1998):

  • Helado crema. Debe contener, al menos, un 8% de materia grasa de origen lácteo y, como mínimo, un 2,5% de proteínas lácteas.
  • Helado de leche. Elaborado, al menos, con un 2,5% de materia grasa láctea y un 6% de extracto seco magro lácteo, como mínimo.
  • Helado de leche desnatada. Posee, como máximo, un 0,30% de materia grasa láctea y, como mínimo, un 6% de extracto seco magro lácteo.
  • Helado. Al menos un 5% de su contenido es materia grasa alimenticia. Las proteínas deben ser de origen lácteo.
  • Helado de agua. Contiene, al menos, un 12% de extracto seco total. Es decir, como mucho, puede tener un 88% de agua.
  • Sorbete. Tiene como mínimo un 15% de frutas y, al menos, un 20% de extracto seco total. Es decir, solo puede poseer un máximo de un 80% de agua.

Podemos conocer la categoría a la que pertenece cada helado si nos fijamos en la denominación legal de venta, que normalmente se muestra en la etiqueta junto a la lista de ingredientes. Entre los helados analizados hay solamente tres tipos: helados (Mikolápiz de Nestlé y Spiderman de Frigo); helados de agua (Pirulo Tropical y Colajet, de Nestlé, y Frigo Chuches), y sorbetes (Calippo de Frigo, Frutti de Nestlé y polos Eroski).

En algunos productos la clasificación no es tan sencilla, porque encontramos mezclas de diferentes tipos de helado dentro del mismo envase, como ocurre en Fantasmikos de Nestlé (helados de agua y sorbetes) o incluso dentro del mismo helado, como ocurre con Drácula de Frigo, que está compuesto por tres partes: helado de agua, sorbete y helado.

Agua o leche

Como decíamos, la clasificación popular de los helados en dos grupos (“de hielo” o “de nata”) no es rigurosa y puede despistarnos, sobre todo porque no todos los “de nata” contienen este ingrediente. Pero en cierto modo este criterio sí puede ser útil para orientarnos: los primeros están compuestos básicamente por agua (aquí entrarían los “helados de agua” y los “sorbetes”) y los segundos están elaborados principalmente con leche, concretamente leche en polvo desnatada (serían los productos de esta guía de la categoría “helado”).

Las diferencias no se reducen solamente a su composición, sino también a su forma de elaboración. En los helados de agua y los sorbetes se mezclan los ingredientes hasta conseguir un resultado homogéneo. La combinación obtenida se introduce en un molde donde se congela con la forma deseada. En el segundo caso, los de la categoría “helados”, lo que se hace es batir los ingredientes mientras se incorpora aire a temperaturas de congelación. El objetivo es lograr que se forme una estructura en la que queden atrapadas burbujas de aire, para que la textura sea ligera, y se formen cristales de hielo de pequeño tamaño, para que no sea arenosa.

¿De qué están hechos? 

Si observamos la lista de ingredientes podremos conocer la composición de los helados. Pero no solo eso. También tendremos una idea de la proporción en la que se encuentra cada uno de ellos, ya que deben enumerarse en orden decreciente, según su peso en el producto. Así, podremos confirmar que en los helados de agua y en los sorbetes el primer ingrediente es el agua, porque es también el mayoritario. En los productos de la categoría “helados” (como Mikolápiz y Spiderman), el principal ingrediente es la leche en polvo desnatada.

Análisis

Para realizar esta guía de compra se seleccionaron helados infantiles elaborados por marcas líderes en el mercado, en las que se analizó principalmente:

  • Los ingredientes. Sobre todo la cantidad de fruta y el tipo de grasa empleada.
  • Puntuación Nutri-Score. La valoración viene muy determinada por la cantidad de azúcares, grasas y energía.
  • La información comercial. Analizamos si aporta información de valor o si esta puede resultar confusa o llevar a engaño al consumidor.
  • Precio. No fue un criterio para evaluar la calidad del producto, pero la calidad/precio se ha tenido en cuenta para las posiciones del ranking.
  • El etiquetado. Se examinó si cumple con la legislación vigente.

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