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Son los gramos de carne que se consideran como una ración saludable de alimento. Los organismos de nutrición y salud oficiales recomiendan consumir carne respetando dicha cantidad, entre 3 y 4 veces por semana, y alternar este alimento a lo largo de la semana con otros alimentos proteicos como pescados y huevos.
Tras dos años de investigación se han dado a conocer los primeros resultados del Proyecto EARNEST (The Early Nutrition Programming Project), una iniciativa europea que persigue conocer los efectos de la nutrición infantil sobre el crecimiento y la salud del niño en sus distintas etapas. La investigación se está efectuando mediante ensayos clínicos e intervenciones nutricionales y abarca desde el embarazo y la lactancia a los primeros años de vida. Los primeros resultados del Programa de Obesidad Infantil, incluido en EARNEST, reafirman la hipótesis de que la ingesta de proteína por encima de las necesidades metabólicas (especialmente de los aminoácidos de cadena ramificada, leucina, isoleucina y valina, abundantes en los lácteos y en las carnes) en los primeros años de vida se asocia a un mayor riesgo de obesidad. En los análisis bioquímicos se ha observado que un mayor aporte de proteína produce una mayor secreción de dos hormonas, la insulina y el factor de crecimiento (IGF 1). Esto incide en un mayor crecimiento durante los dos primeros años de vida. Además, la IGF 1 estimula el aumento en número de los adipocitos (células grasas) y este cambio fisiológico en los dos primeros años se asocia con obesidad infantil o en edades más tardías.
Por otro lado, el Grupo PeriLip (Lipidos y nutrición perinatal) ha comprobado que las mujeres que incluían en su dieta DHA (ácido docosohexanoico), un ácido graso omega 3, tenían embarazos más sanos, los niños nacían con un peso más saludable y se registraban menos partos prematuros. De acuerdo a estos resultados positivos, plantean la recomendación de que las mujeres embarazadas tomen un suplemento diario de 200 miligramos de DHA.
Los resultados de las intervenciones servirán para formular políticas de actuación, campañas informativas, así como para elaborar guías y recomendaciones referentes a la composición de alimentos infantiles o para mejorar las fórmulas infantiles ya existentes.
Más información: EARNEST (The early nutrition programming project) www.metabolic-programming.org
Es un compuesto tóxico que contienen las plantas de la familia de las Solanáceas, como la patata. En este tubérculo, la solanina se acumula en las zonas verdes y germinadas. El calor destruye este glicoalcaloide tóxico, por lo que se deben comer las patatas cocinadas, algo habitual en nuestra cultura culinaria. No obstante, el riesgo de intoxicación es mínimo dado el extremo sabor amargo que caracteriza a la solanina. Muchos alimentos dulces incorporan en su etiqueta el mensaje "contiene una fuente de fenilalanina". ¿Qué significado tiene?
Chicles, caramelos, refrescos, zumos, yogures y otros tantos alimentos dulces o edulcorados contienen como edulcorante el aspartamo. La fenilalanina forma parte de la composición química de este aditivo. El consumo de fenilalanina no se recomienda a personas con fenilcetonuria, una enfermedad congénita debida a la ausencia o inactividad de la enzima llamada fenilalanina hidroxilasa. Ante esta deficiencia, la fenilalanina no se descompone y el compuesto tóxico se acumula en la sangre y en los tejidos del organismo afectando gravemente al sistema nervioso central, especialmente durante la infancia.
Las mujeres embarazadas deben controlar los alimentos que lleven este compuesto. Los niveles elevados de fenilalanina en la sangre materna durante el embarazo son nocivos para el feto. El mensaje se indica en la etiqueta de los alimentos que llevan aspartamo para que las personas afectadas lo puedan tener en cuenta.
Tengo un niño muy goloso al que le encantan los dulces. Aunque está delgado porque es muy activo, quisiera saber cuánta cantidad de azúcar o de alimentos dulces podría tomar cada día para que el exceso no le cause sobrepeso.
En una dieta de 1.800 calorías recomendada para niños y niñas de 5 a 10 años, se aconseja que el aporte de azúcar se sitúe entre el 10% y el 18%, lo que supone un consumo máximo de 340 calorías respecto del total del valor energético y una cantidad aproximada de 85 gramos diarios de azúcares. Un sobre de azúcar equivale a 10 gramos de azúcares; una ración de cacao en polvo contiene el equivalente a 1-2 sobres de azúcar; y un puñado de golosinas (30-40 g por ejemplo) es puro azúcar. A esto hay que sumar otros alimentos dulces que el niño es probable que coma habitualmente como yogures, frutas, zumos, galletas o cereales.
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