‘Yogures’ vegetales. Entre el coco y la soja
Los llamados “yogures vegetales” son cada vez más habituales en nuestras tiendas e incluso encontramos una gran variedad, por lo que no siempre resulta sencillo elegir. Su composición puede ser muy diversa y su etiquetado puede resultar difícil de interpretar: en algunos casos, la lista de ingredientes es tan larga que nos podemos perder entre espesantes, antioxidantes, correctores de acidez… Por eso, desgranamos las claves para conocerlos mejor.
¿Cómo distinguirlos de otros?
No existe una normativa específica que defina estos productos ni que establezca sus requisitos. Pero, a grandes rasgos, se caracterizan por estar elaborados a base de ingredientes de origen vegetal, como frutas –sobre todo coco– o legumbres –generalmente, soja–, que se someten a un proceso de fermentación y donde los fermentos se encuentran vivos. Este último aspecto es su rasgo más característico y los diferencia de otros productos, como los purés de frutas o las bebidas vegetales. Para evitar confusiones hay que echar un vistazo a la denominación de venta, que normalmente se muestra junto a la lista de ingredientes, en la que veremos una descripción del producto; por ejemplo, “preparado de coco fermentado” (Kaiku), “especialidad vegetal fermentada” (Andros) o “postre vegetal fermentado con leche de coco” (Ya).
Para realizar esta guía se seleccionaron 10 productos vegetales fermentados, en los que se analizó principalmente:
- Puntuación Nutri-Score. La valoración con el algoritmo actualizado en 2024 viene determinada por las proteínas, grasas saturadas y azúcares.
- Ingredientes. Para conocer la calidad comercial del producto, especialmente en lo que respecta a la presencia de soja, fruta o azúcar.
- Información comercial. Analizamos si aporta información de valor o si esta puede resultar confusa o llevar a engaño al consumidor.
- Precios. Recogidos en junio de 2025. No fue un criterio para evaluar la calidad, pero la relación calidad-precio se ha tenido en cuenta en el ranking.
- Etiquetado. Se analizó si cumple la legislación vigente.
Con frutas o legumbres
Según sus ingredientes principales, que son los que se enumeran en primer lugar, los productos analizados se clasifican en dos grupos:
- Elaborados a base de fruta. Por lo general, se utiliza coco como ingrediente principal –extracto mezclado con agua–, porque es una fruta muy grasa y con un elevado porcentaje de grasas saturadas, lo que aporta sabor y textura. Es el caso de Abbot natural, los dos de Andros Nature, Kaiku natural, Naturgreen Vegfir y Ya Nature.
- Elaborados a base de legumbres. Normalmente se utiliza bebida de soja, es decir, una mezcla de agua y habas de soja, como en Alpro natural, Sojade albaricoque y Sojasun fresa. Alpro mango también tiene una base de soja, aunque el ingrediente mayoritario es el mango (en trozos y en el zumo a base de concentrado).
La cantidad también importa
El ingrediente principal determina tanto la composición como las características de estos productos –textura y sabor–, por eso también es importante tener en cuenta la cantidad en la que se encuentra. Esto no siempre es fácil, porque a veces no se muestra desglosado. Por ejemplo, en Sojade se indica “bebida de soja (78%)” y se desglosa en “agua” y “habas de soja (10,8%)”, pero en Sojasun se indica solo “zumo de soja (99,5%)”. Para tener una idea más certera podemos consultar el contenido de proteínas, grasas y grasas saturadas.
Estos productos guardan algunas similitudes con el yogur. Se consumen de forma parecida, se venden en formatos similares y su proceso de elaboración tiene puntos en común: se someten a una fermentación en la que intervienen bacterias que en algunos casos son las mismas, como en Alpro y Abbot.
Pero son completamente diferentes al yogur, que legalmente se define como un producto de leche coagulada que se obtiene por fermentación láctica mediante la acción de las bacterias Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus. En los yogures, esos microorganismos se encuentran vivos y presentes en una cantidad mínima de 10 millones de unidades formadoras de colonias por gramo o mililitro.
En estos productos vegetales no se define qué tipo de bacterias deben utilizarse ni el número mínimo en que deben encontrarse en el producto final. Y, sobre todo, no están elaborados a base de leche, sino de ingredientes vegetales, lo que marca las diferencias, como la cantidad y tipo de grasas y de proteínas. Por ejemplo, el yogur destaca por su contenido en proteínas de alto valor biológico (3%) y por su contenido en calcio y vitaminas B2 y B12. Si buscamos un producto que tenga un aporte de nutrientes comparable, podemos optar por uno elaborado a base de soja, que aporta una cantidad significativa de proteínas (4%) y son de alto valor biológico. Pero la cantidad de grasas es menor. También podemos buscar los enriquecidos con calcio y vitaminas.
¿Cuáles llevan más proteínas?
Los productos que más proteínas aportan son los que están elaborados a base de soja: Alpro, Sojade y Sojasun. Además, se trata de proteínas de alto valor biológico. Concretamente contienen en torno a un 4% de proteínas: entre el 3,7% de Alpro mango y el 4,6% de Sojasun. Para hacernos una idea, se trata de una cantidad ligeramente superior a la de un yogur convencional (3,3%) y muy superior a la de los productos a base de coco, que en la mayoría de los casos no llegan al 1%.
Algunos productos incluyen mensajes para destacar el aporte de proteínas, como Alpro mango o Sojade, pero esas declaraciones se refieren al contenido de proteínas en relación con el aporte de energía total: “rico en proteínas” significa que las proteínas aportan al menos un 20% del valor energético, mientras que “fuente de proteínas” quiere decir que aportan al menos un 12%. Es decir, esos mensajes no significan necesariamente que tengan muchas proteínas en términos absolutos. Para hacernos una idea, en unos garbanzos cocidos encontramos un 9% de proteínas, mientras que la carne de ternera aporta un 25%.

¿Y más grasas y calorías?
En los productos a base de soja la cantidad de grasa ronda el 2%-3%. Esto también ocurre en uno de los de coco (Andros fresa), pero por lo general estos últimos suelen presentar cifras mucho más altas: en Andros Nature y Kaiku rondan el 5%, Naturgreen Vegfir y Abbot contienen 8% y 9%, respectivamente, y Ya, un 17%. En estos últimos la mayor parte de las grasas son saturadas, dado que proceden del coco. Por ejemplo, Ya contiene un 16% de grasas saturadas. Esto aporta textura y consistencia, porque estas grasas son sólidas a temperatura ambiente, pero en términos de salud, son más recomendables las insaturadas.
El ingrediente principal también influye sobre el aporte calórico. Si consideramos el valor por cada 100 g, en los productos a base de soja está entre 43 y 82 kcal, mientras que en los de coco se encuentra entre 67 y 174 kcal. Es, decir, el más calórico (Ya) aporta cuatro veces más calorías que el menos calórico (Sojasun). Un yogur convencional contiene unas 60 kcal.
Las otras frutas
Algunos productos contienen, además, frutas añadidas o ingredientes obtenidos a partir de ellas. Es el caso de Andros fresa, elaborado a base de bebida de coco y con un 13,8% de fresa, y Sojade, elaborado a partir de bebida de soja y con un 10% de albaricoque. Alpro mango, por su parte, tiene una base de bebida de soja y el ingrediente principal es una mezcla de trozos de mango y zumo a partir de concentrado. En este sentido, la información que se indica no resulta clara, dado que en la lista de ingredientes se indica “zumo” y se añade una nota aparte para especificar que se trata de un concentrado, igual que ocurre con la zanahoria y la calabaza, que también forman parte de este producto.
¿Contienen azúcar?
A primera vista resulta difícil saber si estos productos contienen azúcares añadidos o no. En principio, solo tres contienen azúcar añadido: Sojade (11,4%) y Andros fresa (9,2%), con cantidades que equivalen a dos cucharaditas y media de azúcar, y Alpro natural, con una cifra más baja (2,2%). Alpro mango merece mención aparte. Destaca que no contiene azúcares añadidos, pero aporta un 5,4% de azúcares totales. Esto se debe a su contenido en mango (trozos y zumo a partir de concentrado). La legislación prohíbe incluir la declaración “sin azúcares añadidos” cuando se añaden alimentos con la intención de edulcorar, como el zumo. Pero es algo sujeto a interpretación y en este caso no podemos saber si el zumo se añadió con esa intención.
Hay que señalar otros dos casos llamativos: Sojasun, que es el único con un 0% de azúcares, y Abbot, que contiene inulina, una fibra vegetal que, además de funcionar como espesante, también endulza el producto sin aportar azúcares. Por eso, este último contiene tan solo un 0,8% de azúcares, una cifra similar a la de otros productos sin azúcares añadidos, como Kaiku y Natrugreen Vegfir.

- Ingrediente principal. Para saber si está elaborado a base de soja o de coco. Nutricionalmente es preferible la primera (aporta proteínas) en lugar del segundo (aporta muchas grasas saturadas).
- Azúcares. Mejor si no lleva azúcares añadidos ni edulcorantes. Ojo, porque algunos productos pueden contener zumos de frutas, que aportan azúcares libres.
- Proteínas. Mejor elegir los elaborados a base de soja, en los que las proteínas rondan el 4%. En los de coco no suelen llegar al 1%.
- Grasas y grasas saturadas. Los de coco contienen proporciones notables de grasas y grasas saturadas. En este sentido, mejor elegir los de soja.
- Precio. Conviene valorarlo en función de los ingredientes (mejor soja y sin azúcar) y la composición nutricional (muchas proteínas y pocas grasas saturadas y azúcares).
Nutri-Score: la mayoría obtiene una C
Dos de los productos obtienen la mejor puntuación, una A, y son Alpro y Sojasun. Esta nota se debe a que aportan proteínas y apenas contienen azúcares y grasas saturadas. Cinco productos se clasifican con una C: Abbot, Andros, Kaiku, Naturgreen, porque al estar elaborados a base de coco contienen muchas grasas saturadas, y Sojade que, aunque está elaborado a base de soja, aporta bastantes azúcares. La peor nota, una D, se la lleva Ya, debido a que su proporción en grasas saturadas es muy elevada.
Relación calidad-precio
Si nos fijamos en el precio por cada 100 g, veremos que hay importantes diferencias. El más económico, Alpro natural (0,53 euros), cuesta menos de la mitad que el más caro, Abbot (1,10 euros). Los más baratos, que cuestan menos de 0,75 euros, son Andros coco, Sojasun, Alpro mango, Andros fresa y Kaiku. Por su parte, Naturgreen, Sojade, Ya y Abbot son más caros y superan los 0,94 euros.
En principio, la diferencia de precios no parece guardar relación con su composición. Quizá podría deberse a motivos relacionados con los costes de producción y distribución, dado que la mayoría de los más caros son importados, mientras que en el otro grupo hay más productos de producción nacional. Si valoramos la relación calidad-precio, la mejor elección sería Sojasun (0,57 euros).

A grandes rasgos, podemos clasificar este tipo de productos en dos grupos:
- Elaborados a base de soja. Aportan más proteínas y menos grasas, especialmente menos grasas saturadas. En este grupo están los dos de Alpro, Sojasun y Sojade.
- Elaborados a base de coco. Sus características organolépticas pueden resultar más atractivas (sabor más dulce, textura más consistente y untuosa), pero su proporción de grasas es considerable, con una elevada presencia de grasas saturadas. En este grupo se enmarcan Abbot, Andros, Kaiku, Naturgreen y Ya.
Si consideramos la composición nutricional y, en general, otros aspectos relacionados con la calidad y el precio, el producto más recomendable del primer grupo sería Sojasun, mientras que en el segundo grupo sería Andros Nature.
Si tenemos en cuenta todos los productos en conjunto, el más recomendable es Sojasun.