Agua, avena y mucho más
Hace años que las bebidas vegetales forman parte de la oferta habitual de cualquier supermercado. Primero se popularizó la de soja y poco a poco fueron llegando otras opciones, como la de avena. Aunque estos productos parecen muy sencillos, algunas marcas tienen particularidades que hay que conocer para elegir mejor, en función de nuestras necesidades.
¿Cómo se elaboran?
Podríamos pensar que estas bebidas se elaboran simplemente triturando copos de avena en agua, tal y como haríamos en casa. Pero, si se hiciera de ese modo, el producto sería más espeso y menos homogéneo. Por eso, en las elaboraciones comerciales se muele la avena y se mezcla con agua en proporciones concretas, y después se añaden o activan enzimas para romper el almidón de la avena en azúcares como maltosa y glucosa. Así se consigue que el producto sea menos espeso, que su sabor resulte más dulce y se mejora la digestibilidad del almidón. Por último, se filtran y, en la mayoría de las marcas analizadas, se añaden otros ingredientes, como estabilizantes, aceites, sal, fibras vegetales, vitaminas, minerales…
Para realizar esta guía se seleccionaron 10 bebidas de avena, elaboradas por marcas líderes en el mercado, en las que se analizó:
- Puntuación Nutri-Score. La valoración con el algoritmo actualizado en 2024 viene determinada por la cantidad de azúcares y el aporte energético.
- Ingredientes. Para conocer la calidad comercial, especialmente la cantidad de avena y la presencia de otros ingredientes.
- Información comercial. Analizamos si aporta información de valor o si esta puede resultar confusa o llevar a engaño al consumidor.
- Precios. Recogidos en enero de 2026. No fue un criterio para evaluar la calidad, pero la relación calidad-precio se ha tenido en cuenta en el ranking.
- Etiquetado. Se analizó si cumple la legislación vigente.
Más de dos ingredientes
Estos productos están elaborados básicamente a partir de agua y avena. Es lo que sucede en Vegetánea, Veritas y Eroski. Pero en el resto de marcas se añaden otros ingredientes. Los que más avena contienen son Ecocesta (16%), Eroski (15%) y Vegetánea (15%). En el otro extremo se encuentran Oatly (10%), ViveSoy sin azúcar (9%) y Santal (8%). Es decir, el producto con más avena lleva el doble que el que menos. Eso significa que un vaso de bebida de avena puede contener desde unas cuatro hasta unas ocho cucharadas de avena, según la marca.
Además de agua y avena, en la formulación de cuatro de estas bebidas se incluye algún tipo de aceite vegetal. El más común es el de girasol (Alpro, ViveSoy y Ecocesta). Yosoy, por su parte, utiliza el de nabina, un aceite que es preferible frente al anterior por tener un perfil alto en ácidos grasos monoinsaturados y bajo en saturados. En estos productos, el aceite se utiliza para mejorar la textura: la bebida tiene más cuerpo y es más fácil lograr que forme espuma. Por eso se utiliza en la versión barista de Yosoy, en cuyo envase se muestran instrucciones para que espume.
En todas las bebidas analizadas excepto en tres (Vegetánea, Veritas y Eroski) se añade sal para potenciar el sabor. En cualquier caso, se utiliza en cantidades muy pequeñas y, por tanto, con poca relevancia sobre la salud. El producto con más sal es Santal, con un 0,16% (se considera que un producto tiene demasiada sal a partir de un 1,25%).

Cuando hablamos de estas bebidas es inevitable hacer comparaciones con la leche, porque muchas veces se consumen igual: en desayunos, con café… Pero son productos muy distintos. La composición cualitativa de grasas y proteínas es diferente. La bebida vegetal es más ligera y aporta menos energía, pero también menos nutrientes.

¿Están enriquecidas?
Las bebidas de avena suelen utilizarse como sustitutas de la leche. Por eso, algunas incorporan nutrientes como el calcio o la vitamina B12, que está prácticamente ausente en alimentos de origen vegetal. Esto puede ayudar a evitar déficits nutricionales en personas que no consumen alimentos de origen animal. Tres de las bebidas están enriquecidas: ViveSoy, Alpro y Santal. Tienen en común el calcio y la vitamina D, pero en cada una se utilizan otros nutrientes. En Alpro se añaden yodo y vitaminas B2 y B9; en ViveSoy, vitamina B12, y en Santal, fósforo y vitaminas A, B1, B3, B6, B9, E y C.
¿Tienen azúcar?
Ninguna de las bebidas contiene azúcares añadidos, aunque la gran mayoría sí tiene azúcares que proceden de la avena. Estos se obtienen a partir de la hidrólisis del almidón, que forma azúcares que aportan sabor dulce. En el proceso de elaboración, al triturar la avena, estos azúcares se encuentran en forma libre, que son los que conviene evitar o reducir en la medida de lo posible y su cantidad depende del proceso de elaboración, por eso hay diferencias notables entre algunos productos: los que más contienen (Vegetánea, Veritas, ViveSoy y Eroski) se encuentran entre el 6,6% y el 5%. Los que menos son Alpro (3,1%) y Santal (1,7%), lo cual está relacionado directamente con la cantidad de avena. La excepción es ViveSoy sin azúcar, que no contiene azúcares. Esto se puede lograr evitando la hidrólisis del almidón llevada a cabo por enzimas.
En algunos productos se añaden fibras vegetales para que sean más estables e incluso para aportar sabor dulce, como en Alpro, que contiene fibra de achicoria.

Proteínas y grasas
La proporción de proteínas se encuentra entre el 1,6% de Veritas y el 0,6% de Santal. Es decir, una cantidad bastante escasa y menos completa que la de la leche o la bebida de soja, porque aporta menos cantidad de lisina, un aminoácido esencial que el cuerpo necesita para formar proteínas de forma eficiente.
En cuanto a la grasa, su aporte ronda el 0,7%. El contenido es mayor en las marcas que contienen aceite: Yosoy (3,2%), Alpro (1,5%), ViveSoy sin azúcar (1,2%) y Ecocesta (1%). Hay que tener en cuenta que cuando tomamos estas bebidas solemos beber un vaso (250 ml), así que algunas pueden aportar una cantidad considerable de grasas, como Yosoy (8 g), con un contenido equivalente a casi dos cucharaditas. Le siguen Alpro (3,75 g), ViveSoy sin azúcar (3 g) y Ecocesta (2,5 g). En el resto la cantidad de grasas por vaso se encuentra en torno a 1,75 g. Hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos esas grasas proceden de aceites que no son muy interesantes desde el punto de vista nutricional, como el de girasol, y que cumplen principalmente una función tecnológica: mejorar la textura.
- Avena. Cuanta más, mejor. Aunque esto puede suponer un mayor contenido en azúcares libres, así que conviene consultar la información nutricional.
- Azúcares. La mayoría contiene azúcares libres procedentes de la hidrólisis del almidón. Es mejor elegir las que menos aporten, intentando priorizar las que más avena tengan.
- Aceite. Si preferimos una bebida más cremosa, podemos elegir las que tienen aceite, optando por las de mejor perfil nutricional, como el de nabina frente al de girasol. Pero conviene fijarse en la cantidad, porque puede ser alta: hasta 7,5 g por vaso. Si priorizamos la salud, es más interesante optar por las que no contienen aceite.
- Vitaminas y minerales. Las enriquecidas pueden ser interesantes si se siguen dietas vegetarianas o veganas, debido a su aporte en calcio y vitaminas D y B12.
- Precio. Conviene comparar, porque puede haber diferencias importantes sin que los ingredientes cambien mucho.
Calorías y Nutri-Score
Como la cantidad de nutrientes es escaso, el aporte calórico también lo es. En todos los casos se encuentra por debajo de las 65 kcal/100 ml. Destacan Yosoy (62 kcal) y Ecocesta (51 kcal), por su contenido mayor en grasas, y Vegetánea (51 kcal), por la cantidad de azúcares. Si nos fijamos en el aporte calórico por ración (un vaso de 250 ml), Yosoy aporta 155 kcal, seguida de Vegetánea y Ecocesta, con 127,5 kcal cada una. Estas cifras son similares al aporte calórico de un vaso de leche entera (162 kcal) o semidesnatada (113 kcal).
En cuanto a Nutri‑Score, la mayoría obtiene una C o una D, principalmente porque contienen azúcares libres y su aporte de proteínas y fibra es reducido.
Relación calidad-precio
El precio de la mayoría de estas bebidas está comprendido entre 1,85 euros y 1,95 euros. Sin embargo, hay productos más caros, como Alpro (1,99 euros) y Oatly (2,55 euros), y otros más económicos: Eroski (0,95 euros), Santal (1,39 euros) y Vegetánea (1,6 euros). Así, el más caro (Oatly) cuesta casi tres veces más que el más barato (Eroski), una diferencia que no parece estar justificada por su composición, dado que ambos están elaborados prácticamente con los mismos ingredientes. De hecho, Eroski contiene más avena (15% frente al 10%). Posiblemente se explique porque Oatly es un producto importado desde Suecia y, además, contiene avena de producción ecológica, lo que encarece el producto. Este sello y la presencia de aceite podrían explicar los precios más altos en el resto de las bebidas de avena.

Podríamos decir que existen dos grandes opciones entre este tipo de productos:
- Los que están elaborados solamente a partir de avena y agua, como Vegetánea, Veritas y Eroski. Aquí podríamos incluir también Oatly, que además contiene sal.
- Los que incorporan otros ingredientes adicionales. Entre ellos destacan sobre todo el aceite (Yosoy, Alpro, ViveSoy sin azúcar, Ecocesta) y los micronutrientes, es decir, vitaminas y minerales (Alpro, Santal y los productos de ViveSoy).
La elección dependerá de nuestros gustos y necesidades. Si queremos algo sencillo y más parecido a la composición de una bebida doméstica, podemos optar por los productos del primer grupo, elaborados solo con agua y avena. En ese caso la mejor elección sería Eroski.
Si queremos que la bebida tenga una mejor textura e incluso que pueda formar espuma, sería preferible optar por las que incorporan aceite. En este caso la mejor opción sería ViveSoy sin azúcar, que además no contiene azúcares, algo que también es beneficioso. Este producto sería también la mejor elección si buscamos una bebida que esté enriquecida con vitaminas y minerales.
Si tenemos en cuenta todos los aspectos valorados, la mejor elección sería Eroski, seguida de ViveSoy sin azúcar y Vegetánea.