Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Alimentación > Guía de los alimentos > Hortalizas y verduras

Guía de compra: verduras en conserva : ¿Cuál compro? ¿Y cómo puedo ahorrar?

Sus cualidades nutritivas apenas difieren de las verduras frescas e incluso en este formato, mantienen de forma estable sus nutrientes durante mucho más tiempo

¿Cuál compro? ¿Y cómo puedo ahorrar?

Sugerencias de compra

Las hortalizas en conserva son alimentos muy saludables. Mantienen casi intactas las propiedades de los vegetales crudos, son ligeras, bajas en grasa y ricas en fibra. Estas características les hacer merecedoras de un lugar destacado en la despensa, donde siempre deberían estar presentes; en especial, para sacarnos de un apuro culinario o ayudarnos a improvisar una comida. Las siguientes son algunas recomendaciones gastronómicas y dietéticas para elegir mejor:

Para hacer en purés

La mejor elección son las verduras con alto contenido en fécula, como las zanahorias y las patatas, que luego podríamos combinar con verduras con alto contenido en fibra como los espárragos, las espinacas y las acelgas. Una combinación muy sencilla consiste en utilizar una verdura fibrosa -como las espinacas o las acelgas-, mezclarla con patata o zanahoria para que espese y añadir luego un chorrito de aceite de oliva o un refrito de ajos antes de triturar. Es preferible no mezclar demasiadas verduras, sino dar personalidad a los purés y dejar que una verdura y su sabor sean los protagonistas.

Para comer todos los días

Ya que la ingesta de sal es excesiva en la población española, para recomendar un consumo diario, debemos fijarnos en conservas que no tengan mucha sal añadida. Es el caso de las alcachofas, el pimiento morrón, la remolacha, la soja germinada o la zanahoria.

Para los niños

Debemos aplicar el mismo criterio que cuando vamos a comer verduras en conserva todos los días y escoger las que tengan menor contenido de sal. Existen estudios, además, que sugieren que el paladar de los niños puede acostumbrarse más rápido que el de los adultos a los sabores salados, lo que incrementaría su tendencia a consumir esta clase de alimentos, algo arriesgado para su salud cardiovascular a largo plazo.

Para comer con un refrito

Cualquier verdura acompañada de un refrito toma categoría, ya sea como primer plato, como guarnición o, incluso, como plato único. ¿Por ejemplo? Unas vainas o alcachofas con refrito, acompañadas de alguna patata y trocitos de zanahorias para hacer más vistosa, suave y completa la receta. Si queremos hacer una guarnición para carne o pescado, podemos utilizar champiñones, pimientos o patatas acompañados por un refrito de ajos. Las vainas y zanahorias también se pueden utilizar para una guarnición, aunque los champiñones y los pimientos son los que más triunfan. El tipo de refrito -más simple o más complejo- también imprime sus matices a los platos.

Para llevar al trabajo

Ya sea en un termo caliente o en una tartera fría, las verduras en conservas resultan muy prácticas. Sin embargo, la opción más sencilla sin necesidad de calentar o estar atentos a que se derramen líquidos son las ensaladas. Podemos preparar una cama de lechugas variadas y añadir unos trocitos de palmito y remolacha rallada, que le darán un toque muy vistoso. Si queremos un plato más contundente, añadimos pasta cocida o arroz blanco cocido. Solo tendremos que aliñar en el momento de comer.

Para los que no les gusta la verdura

El truco es combinarlas con otros alimentos o buscar nuevas texturas que resulten más agradables. Por ejemplo, escurrimos unas pencas de acelgas en conserva, las rellenamos con jamón york y queso, las pasamos por harina y huevo batido, y freímos en abundante aceite de oliva para presentar con una salsa de tomate o bechamel. Los pimientos rellenos son otra opción interesante, ya que podemos usar todo tipo de salteados para introducir en su interior y dar sabor. Las croquetas son un gran comodín: de bacalao con espinacas, de jamón con champiñones, de morcilla con pimientos… Una última idea: en empanadas o pizzas, donde podemos agregar desde pimientos o espinacas hasta palmitos y brotes de soja.

Apuntes para el ahorro

Existen tantos tipos de verduras en conserva que cuesta resistirse. La diversidad no es la única característica que afecta a su precio, también hay que tener en cuenta otras como la forma de elaboración y de presentación, los tamaños del producto, el tipo de envase, el origen, las marcas comerciales y las denominaciones de origen. Los siguientes son apuntes sencillos para cuidar la alimentación sin descuidar el bolsillo:

  • Hasta 5 euros el kilo. Las verduras en conserva más económicas son las espinacas, las acelgas, las patatas, la zanahoria rallada y los germinados de soja. Todas cuestan, de media, 4 euros el kilo. La remolacha cuesta un poco más: casi 5 euros el kilo. En el caso de las acelgas y las espinacas, una opción interesante es Eroski Sannia, ya que son conservas bajas en sal y, además, su precio está por debajo de la media. Si bien los precios son bastante parecidos, en algunas conservas hay excepciones. Es el caso de la zanahoria rallada, donde la marca más cara (Bio Amalur) triplica el precio de media, y de la remolacha, donde la opción más costosa (también Bio Amalur) duplica el precio medio. En ambos casos, la opción más económica es Leyenda.
  • De 6 a 10 euros el kilo. En una franja de precio intermedia encontramos las judías y los tallos de espárragos (6 euros/kg), las pencas de acelgas (7 euros/kg) las setas (8 euros/kg), los champiñones y los puerros (8,5 euros/kg) y las menestras de verduras (10 euros/kg). Las judías tienen precios similares, si bien la marca más cara (Bonduelle extrafina) duplica el coste medio. Las opciones más baratas: Gutarra, Eroski Basic y Dantza. Con las setas ocurre algo similar, ya que los precios son bastante homogéneos: entre la marca más cara (Ferrer) y la más barata (Celorrio) hay menos de 2 euros/kg de diferencia. No obstante, es preciso excluir de esta horquilla a las setas japonesas shiitake, cuyo precio triplica la media. La marca más económica de puerros es Leyenda y la de champiñones, Eroski (laminado). Mención aparte merecen las menestras de verduras, que pueden considerarse un plato hecho. Una opción interesante es Eroski Sannia, cuyo precio está por debajo de la media y su contenido de sal es reducido. Si queremos ahorrar un poco más, las macedonias de verduras son aún más baratas: la más costosa (Gutarra) no llega a 7 euros/kg y la más económica, Eroski, ronda los 2,50 euros/kg.
  • Más de 10 euros el kilo. Entre las conservas de verduras más caras encontramos las alcachofas y los pimientos del piquillo (13 euros/kg), los palmitos (14 euros/kg), los espárragos (18 euros/kg) y las yemas de espárragos (21 euros/kg). En todos los casos, las denominaciones de origen inciden en el precio y pueden encontrarse notables diferencias. Entre las alcachofas, por ejemplo, la marca más cara (Viuda de Cayo) cuesta casi seis veces más que la más económica (Eroski) y el triple que una conserva promedio (Gutarra, al natural sin sal). Con los pimientos del piquillo sucede algo parecido, si bien la variedad es muchísimo mayor. Las marcas más caras (El Navarrico, Lodosa Dantza) superan los 20 euros/kg (incluso pueden aproximarse a los 30 euros/kg), mientras que las más baratas (Eroski, Eroski Sannia, Vitter y Viuda de Cayo) no llegan a los 9 euros/kg. Por último, los espárragos son las hortalizas con más variedad de marcas y presentaciones. En ellas, además de las denominaciones de origen, incide el calibre. Los espárragos con D.O. más costosos son Eroski SeleQtia, El Navarrico y Pedro Luis, cuyos precios rondan los 30 euros/kg. Los más baratos, Eroski, Gigante Verde y Bajamar, cuestan menos de 10 euros/kg. Si queremos espárragos con D.O. más asequibles, podemos escoger Dantza o Viuda de Cayo, que cuestan alrededor de 21 euros/kg.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones