Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Encuestadas 1.050 personas de 9 comunidades autónomas sobre sus hábitos de consumo de medicamentos y su uso racional : Medicamentos: los consumidores los guardan, los reutilizan y los aconsejan

  • Al 77% de los entrevistados les sobra parte del medicamento una vez terminan el tratamiento prescrito por el médico y uno de cada dos los conserva en casa
  • El 72% ha tomado alguna vez medicinas por iniciativa propia y sin acudir al médico
  • En alguna ocasión, el 19% ha aconsejado a familiares o amigos medicinas que necesitaban receta médica

Medicarse está a la orden del día. Tratamos cada dolor o molestia con una pastilla o jarabe, tanto por iniciativa propia como por la del experto sanitario o farmacéutico. Así lo cree la Organización Mundial de la Salud (OMS) quien asegura que más del 50% de los medicamentos se prescriben, dispensan o venden de forma inapropiada y que la mitad de los pacientes no los toman correctamente. Es la época del a pill for every ill, es decir, aquella en la que se cree que casi todo puede tratarse con medicamentos.

Si bien es cierto que cuando una medicina se usa de forma correcta y racional, puede hacer mucho bien a la salud; también lo es que podemos hacernos daño si ese uso es excesivo o se ha realizado cuando no se debía. Y ¿en qué consiste el uso racional de los medicamentos? Según la OMS, en que los pacientes reciban la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales, durante un periodo de tiempo adecuado y al menor costo posible para ellos y para la comunidad.

Ante este panorama, EROSKI CONSUMER ha querido conocer los hábitos de consumo de medicamentos de los consumidores y si es un uso racional. Por eso, durante el mes de julio, se realizó una encuesta telefónica a 1.050 personas originarias de 9 comunidades autónomas: Andalucía, Islas Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid, Navarra y País Vasco.

Percepción y realidad

En líneas generales, los consumidores consultados no perciben que realicen un mal uso de los medicamentos. En el último año, solo un 14% reconoció haber abandonado un tratamiento prescrito por el médico antes de tiempo, generalmente porque se sentía bien. Sin embargo, apenas el 54% confirma leer siempre el prospecto antes de tomar una medicina.

Al 77% de los encuestados habitualmente les sobra parte del medicamento una vez terminado el tratamiento y la mayoría de ellos (el 63%) confiesa que los guarda en casa. De hecho, en el momento de la encuesta, el 70% tenía en casa medicamentos sobrantes de otros tratamientos con prescripción médica. Principalmente, analgésicos, antiinflamatorios, anticatarrales o antigripales y antibióticos.

También el 72% de los encuestados reconoce haber tomado algún medicamento por iniciativa propia y sin acudir al médico. Lo justifican porque consideran que son problemas de salud menores y acuden a la farmacia para que les aconsejen. Además, el 19% reconoce haber recomendado a familiares o amigos un determinado medicamento que necesitase prescripción médica. Una costumbre muy peligrosa.

¿Quiénes eran?

Del total de entrevistados, el 51% eran mujeres. Todos se encontraban entre los 18 y los 65 años, aunque el grupo de personas más numeroso eran aquellos de entre 25 y 44 años (suponían el 49% del total de entrevistados). La media de edad se hallaba en los 46 años. El 34% tenía formación universitaria o posgrados y el 18%, formación profesional. Otro 19% había terminado la educación secundaria posobligatoria voluntaria y el 27%, la obligatoria. Solo un 2% no tenía estudios.

En cuanto a su salud, uno de cada tres entrevistados tenía una enfermedad crónica (en mayor proporción las mujeres y las personas de entre 45 y 65 años) que les obligaba a tomar pastillas o a seguir algún tipo de tratamiento. Se trataba en su mayoría de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes y trastornos relacionados con la glándula tiroides.

Paginación dentro de este contenido

  •  No hay ninguna página anterior
  • Estás en la página: [Pág. 1 de 5]
  • Ir a la página siguiente Errores frecuentes »

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones