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: Se retrasó el vuelo por una fuerte nevada

Tuve un percance en el vuelo de vuelta de Londres. Nos pilló una gran nevada y el aeropuerto cerró y tuvimos que pasar la noche tirados por el aeropuerto, el trato no fue muy correcto y no tuvieron ni el detalle de repartir algo caliente. El siguiente vuelo disponible se retrasó dos horas porque faltaba un miembro de la tripulación. Esa es la explicación que nos dieron. He presentado la reclamación, pero ellos se acogen a que causas meteorológicas impidieron al miembro de la tripulación ir a trabajar.

Las compañías aéreas están obligadas a cumplir el contrato plasmado en el billete y las condiciones, en cuanto a horarios y enlaces, allí señaladas, de modo que el incumplimiento de horarios en la salida de los vuelos con la consiguiente zozobra, angustia y padecimiento psíquico del pasajero obliga a la compañía a indemnizar al usuario (no la devolución del precio del billete si el viaje se realiza aunque fuera con retraso). Y como viene señalando la jurisprudencia, es obligación de las compañías aéreas atender debidamente al usuario durante el periodo de espera.

En caso de fuerza mayor o caso fortuito, las compañías aéreas están exentas de responsabilidad por el retraso, entendiéndose por fuerza mayor impedimentos ajenos a su ámbito de control, sucesos no razonablemente previsibles e inevitables (causas meteorológicas y catástrofes naturales). Y no son casos de fuerza mayor, conforme a jurisprudencia, averías mecánicas en los aviones ni necesariamente la huelga del personal. En este sentido, el retraso del vuelo por la fuerte nevada que obligó a cerrar el aeropuerto es un claro supuesto de fuerza mayor que exime de responsabilidad a la compañía, pero no de la obligación de atender a los pasajeros debidamente (facilitar llamadas de teléfono a destino, manutención, etc.). No obstante se produce un segundo retraso de dos horas ya no imputable a causas meteorológicas, al menos directamente, sino al retraso de un miembro de la tripulación. No compartimos el criterio de la compañía aérea, ya que no es fuerza mayor la indisposición de la tripulación sino que se produce una situación de insuficiencia de medios.

Sugerimos presentar una demanda de juicio verbal sin abogado ni procurador reclamando una pequeña cuantía en concepto de daño moral. Lo mejor es asesorarse en una Oficina Municipal de Información al Consumidor o Asociación de Consumidores.

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