Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

El 40,6% de los menores de entre tres y ocho años en España sufre sobrepeso u obesidad, y la mayoría de ellos seguirán padeciéndolo de adultos. A la atracción que niños y adolescentes sienten por el azúcar y los alimentos ultraprocesados, se une otro condicionante que empaña aún más su bienestar: solo un 37% de ellos alcanza la hora mínima diaria de actividad física que recomienda la OMS. : Ejercicio físico: la mejor medicina frente a la obesidad

El 40,6% de los menores de entre tres y ocho años en España sufre sobrepeso u obesidad, y la mayoría de ellos seguirán padeciéndolo de adultos. A la atracción que niños y adolescentes sienten por el azúcar y los alimentos ultraprocesados, se une otro condicionante que empaña aún más su bienestar: solo un 37% de ellos alcanza la hora mínima diaria de actividad física que recomienda la OMS.

Dos casos de éxito

Un ejemplo es el colegio público Nuestra Señora de la Paloma en Madrid, que desde el 2018 disfruta de este concepto de patio. Según su directora, Belén González, “el balance es positivo. Se trata de un proyecto puesto en marcha de forma conjunta en el que toda la comunidad educativa (profesores, padres y alumnos) fue partícipe”, explica la responsable. Por un lado, se produjo un cambio de diseño, ya que se incluyeron más elementos de juego para que fuera posible una mayor diversidad, más vegetación, color, dibujos y formas, pero también la organización, ya que el docente tiene que servir de guía para promover acciones que incluyan a todo el alumnado. El resultado es que “los juegos no competitivos han ganado espacio, favoreciendo un mayor equilibrio y reparto de un espacio en el que antes el fútbol y el baloncesto eran los reyes indiscutibles”, cuenta Belén González.

La experiencia de la ikastola Kurutziaga, en Durango, partió de un proceso de reflexión que emprendieron sus docentes también en 2018. “Nos preguntamos qué pasaba en los patios y pensamos que sería interesante aprovecharlos como lugar para la educación y la socialización, para fomentar hábitos saludables como el deporte, así como la autonomía, interés, motivación y curiosidad de los alumnos”, relata Urko Rodríguez, su director. El patio se rediseñó y hoy en día está compuesto por un espacio exterior constituido de pequeñas montañas y desniveles, un carril bici que bordea el terreno, un anfiteatro natural, espacios para el encuentro con mesas, estructuras de madera que invitan a la imaginación y narrativa del juego, como una autocaravana y la silueta de un dragón, una zona para practicar actividades deportivas como la pelota vasca, baloncesto, fútbol o escalada, una tirolina…

El patio ahora se adapta a cada etapa escolar y se ha creado un grupo multidisciplinar formado por responsables de área, monitores o cuidadores del comedor que están presentes cuando el profesor se ausenta y que tienen el tiempo del recreo organizado en diferentes áreas y propuestas: deporte, danza, teatro, juego libre… “En estos tres años de experiencia, los conflictos se han reducido, ya que cada uno tiene su sitio para disfrutar de lo que quiere. El alumnado tiene alternativas y esto ha influido de forma positiva en la convivencia. Lo cual es un logro muy importante”, concluye Rodríguez.

Estas experiencias son un ejemplo de cómo se puede adaptar el patio para que sea más inclusivo. En la etapa de Educación Infantil (de 0 a 6 años), por ejemplo, los niños tienen interés y una curiosidad innata por descubrir y explorar. En estas edades necesitan estudiar el entorno natural y también poder elegir aquello que les interesa y cómo les motiva. Por ello, como en el caso de la ikastola Kurutziaga, la naturaleza tiene gran protagonismo en el patio, que cuenta con un riachuelo, piedras, un estanque y una huerta. En Primaria (de 6 a 12 años), el patio se vincula al juego en grupo y más organizado. Ya sea juegos con reglas y normas ya establecidas, o las que ellos mismos crean. Es un lugar de encuentro y un lugar no dirigido por los adultos. Lo mismo ocurre en Secundaria (de 12 a 16 años), siendo el aspecto social y el deportivo los que adquieren más relevancia.

La importancia del entorno

El entorno urbano es otro factor que influye a la hora de la práctica deportiva. Respirar al aire libre pone de buen humor, revitaliza y motiva más, pero no todas las familias tienen la suerte de vivir cerca de espacios que favorecen esta práctica, por lo que se hace imprescindible que las ciudades impulsen el deporte en sus espacios públicos y que diseñen estos lugares de manera que favorezcan la práctica de ejercicio y la actividad física. Ya sea haciendo posible una mayor proximidad entre instalaciones deportivas, creando espacios públicos multifuncionales que fomenten el ocio y el deporte al aire libre o desarrollando ciudades más sostenibles. Se trata de acercar el deporte a las personas y las administraciones tienen que ser capaces de poner en práctica políticas que lo hagan posible.

Vitoria-Gasteiz, que en 2012 se convirtió en Capital Verde de Europa, y en 2019 fue proclamada Ciudad Verde Global, es un ejemplo de estas políticas:

  • Cantidad y calidad de espacios para practicar diversidad de disciplinas. La capital vasca cuenta con 200 instalaciones deportivas repartidas por la ciudad entre centros cívicos, polideportivos, piscinas, frontones, campos de fútbol, canchas exteriores de fútbol y baloncesto… Una parte sustancial están diseñada a la medida del barrio donde se ubican.
  • Combinar deporte y naturaleza. Vitoria lo consigue con el anillo verde, un cinturón vegetal de más de 30 kilómetros de extensión que conecta 10 parques periurbanos y donde las opciones de realizar actividades al aire libre se multiplican. Este espacio es clave para que disciplinas asociadas al senderismo, el running o la bicicleta tengan tantos seguidores en la ciudad.
  • Hacer a la población partícipe en el diseño de proyectos. La participación ciudadana ha sido determinante a la hora de diseñar equipamientos como varios parques para practicar skate, un parque de calistenia, un circuito BMX o la próxima construcción de unas pistas deportivas exteriores de Aldaia. Vitoria-Gasteiz inauguró en 2018 sus primeras pistas de parkour (deporte urbano que consiste en saltos y acrobacias sobre escaleras y desniveles de la ciudad) construidas mediante presupuestos participativos. La idea partió de un ciudadano apoyado por la Asociación Arabatarren Parkour Elkartea y supuso una inversión municipal de 200.000 euros en un proyecto que se convirtió en un referente de esta especialidad. Dentro del mismo programa de presupuestos participativos, destaca una iniciativa aún más ambiciosa: implicar a todo un barrio (Lakua) en el diseño de un parque intergeneracional al aire libre, donde niños, adolescentes y personas adultas comparten deporte y actividades lúdicas. El resultado ha sido un conjunto de 11 actuaciones repartidas por todo el barrio, que se pueden utilizar en forma de circuito, para practicar todo tipo de especialidades, desde el vuelo de cometas hasta el bádminton, creando espacios que invitan a la ciudadanía a practicar deporte a pie de calle.
  • Fomentar la movilidad sostenible. Dos de cada tres desplazamientos en la ciudad se realizan a pie y en bicicleta. Tras este porcentaje tan significativo está su red de carriles bici que alcanza los 170 kilómetros. Además, Vitoria ha fomentado la movilidad sostenible a través de la promoción de un espacio público más peatonal y amable. Desde 2014, la velocidad en las vías de un único carril está limitada a 30 kilómetros/hora, una restricción que a día de hoy se ha extendido a toda la ciudad.
  • Promover el ocio activo en familia. Vitoria-Gasteiz ha complementado la oferta de parques, piscinas y demás zonas de baño, como los pantanos, con diversas opciones para el alquiler de bicicletas y así conocer la ciudad y su entorno cercano sobre dos ruedas. De cara a motivar a la población a la hora de practicar ejercicio, otra baza es su oferta de actividades físicas en la red de centros cívicos e instalaciones deportivas. Cada trimestre se lanzan decenas de cursos con miles de plazas disponibles en las especialidades más diversas. Hay programas orientados al mantenimiento físico, a la iniciación deportiva, a la edad escolar… Esta red cuenta con el apoyo de 12 parques de salud para mayores instalados al aire libre, dotados con aparatos de gimnasia donde hacen ejercicio físico libremente o con el apoyo, gratuito, de un entrenador o entrenadora.

Para que una ciudad se convierta en líder en políticas de deporte asociado a la salud requiere de una gran inversión: cerca de 60 millones de euros al año. De ellos, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz gasta 12,87 millones en mantener la actividad de los nueve polideportivos con piscina cubierta que están abiertos en la ciudad (cada uno requiere un gasto de 1,43 millones de euros anuales). En el caso de los 14 centros cívicos de la ciudad, el Ayuntamiento invierte 46,2 millones de euros anuales (3,3 millones de euros anuales por centro).

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones