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Guía de compra: yogures bebibles y otras leches fermentadas : Sugerencias gastronómicas y económicas

Son productos de alto valor nutritivo, aconsejables a cualquier edad y especialmente para personas que no toleran bien la leche, ya que se trata de alimentos de fácil asimilación

Sugerencias gastronómicas y económicas

Sugerencias de compra

Por su valor nutricional, el yogur tradicional, el líquido y el resto de bebidas lácteas fermentadas son alimentos de alto valor nutritivo, aconsejables a cualquier edad y especialmente para personas que no toleran bien la leche, ya que se trata de un alimento de fácil asimilación.

El principal criterio para escoger un buen yogur bebible o leche fermentada sería, además de su contenido protéico, de azúcares y de grasas (que puede diferir de uno a otro tipo de yogur), es su sabor o su relación calidad/precio.

El mejor para tomar todos los días.

Deberíamos escoger preferentemente versiones sin edulcorar (ni edulcorantes naturales ni artificiales) de yogures bebibles y de leches fermentadas, alternar versiones enteras, semidesnatadas y desnatadas y, si fuese necesario, enriquecidos en cuanto a vitaminas, calcio, etc. En cualquier caso, estos añadidos los podemos obtener de otros alimentos. Lo mejor es comerlo con fruta en trozos o con cereales integrales en su forma natural: avena, centeno, cebada, maíz en copos o inflados, o también junto a un puñado de frutos secos naturales. Estas son buenas opciones para desayunos y meriendas saludables. También son fáciles de incorporar a sopas y cremas, tanto frías como calientes, en lugar de aderezos más grasos y menos convenientes, como la nata, o para la confección de salsas saludables junto a especias molidas o hierbas aromáticas.

Para los niños.

Las leches fermentadas probióticas son una buena opción. Existen estudios científicos que indican que los probióticos ayudan a tolerar mejor la lactosa (el azúcar de la leche) y otros detectan evidencias de los beneficios que tiene en los niños tomar probióticos junto con lácteos, aunque es necesario seguir investigando para realizar recomendaciones certeras.

Para hacer postres.

Se puede utilizar cualquier tipo de yogur bebible y leche fermentada, siempre y cuando se tenga presente que será la base dulce del postre. Por tanto, no será necesario ni recomendable añadir cualquier otro edulcorante, sea del tipo que sea.

Para los mayores.

Pueden existir necesidades especiales derivadas de alguna patología, como diabetes, osteoporosis, hipertensión o hipercolesterolemia, además de posibles problemas en la dentición. La recomendación general es la de recurrir al yogur natural bebible sin edulcorar, enriquecidos en vitaminas y minerales como el calcio. Los productos de este tipo que contienen fitoesteroles añadidos también pueden ser una opción para aquellas personas que tengan que luchar con cifras elevadas de colesterol, siempre y cuando mantengan una dieta adecuada y el suficiente ejercicio físico adaptado a sus necesidades.

Apuntes para el ahorro

Varios aspectos determinan el precio de un yogur. La marca, el formato (si es pack ahorro o no), el tipo de envase (plástico o cristal), los ingredientes o compuestos añadidos (si se le han agregado frutas, vitaminas, calcio o bífidus, entre otros) y el público al que se dirigen (si son propuestas infantiles o van dirigidas a los adultos) son los principales vectores que inciden en el coste final.

A continuación, se han creado una serie de cestas con el objetivo de reflejar las diferencias de presupuesto entre los yogures bebibles y fermentados, según las posibles elecciones que hagamos como consumidores, atendiendo a las marcas, los formatos, el tipo de envase, la “funcionalidad” del producto enriquecido y que sean yogures dirigidos específicamente a los niños (uno de los públicos objetivo más importantes).

Para establecer la ración de consumo, se ha tomado como referencia la “Valoración Nutricional de la Dieta Española de acuerdo al Panel de Consumo Alimentario”, documento elaborado por la Federación Española de Nutrición junto con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA). En este documento se explica que, en la actualidad, el consumo de yogur se sitúa a los 2,5 yogures por semana en adultos y un yogur diario en los niños. Cada yogur, o ración de yogur, contiene 125 mililitros o gramos de producto. Esto equivale a unas 10 raciones de yogur mensuales para los adultos y alrededor de 30 para los niños.

Es importante destacar que en las cestas elaboradas a modo de ejemplo tan solo se incluyen yogures bebibles y fermentados porque el objetivo es conocer las diferencias de presupuesto en función de las elecciones de los consumidores. Sin embargo, por regla general, en una cesta real es muy probable que se incluyan otro tipo de yogures (griegos, con frutas, etc.).

Así, ¿qué determina que las diferencias de precio? Básicamente, las marcas (los yogures de marca blanca son mucho más económicos), el hecho de que tengamos la posibilidad de aprovechar una oferta o pack ahorro, comprando en mayor cantidad, pero por menor precio, que el envase sea de cristal (eleva el coste), o que, en lugar de comprar simplemente un yogur natural sencillo, optemos por productos con distintos añadidos, desde frutas hasta otros compuestos que los convierten en alimentos funcionales.

Por lo tanto, para ahorrar dinero en la compra, ya que la variedad y cantidad de productos es notable, un primer paso es determinar qué tipo de yogur bebible nos gusta o preferimos consumir y comparar precios dentro de su categoría, tal y como hemos hecho en estas cestas.

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