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: Hoteles: Con todas las comodidades

Es fundamental conocer con antelación las condiciones del transporte elegido, comparar entre las ofertas y contratar un seguro si se viaja fuera de Europa

Hoteles: Con todas las comodidades

Antes de elegir alojamiento es fundamental consultar dos cuestiones: precios y servicios para los más pequeños.

  • Precios. En la actualidad, hay numerosos hoteles que disponen de tarifas especiales para pequeños. Las ofertas de 2×1, niños al 50% o incluso el todo gratis para los menores de hasta doce años. Además del buen precio, esta publicidad lanza entrelíneas otro mensaje: el establecimiento elegido está preparado y orientado a familias con niños. Esto es muy importante, tanto por los servicios que puede ofrecer, como por las relaciones que se pueden entablar.
  • Tipología del establecimiento. En ocasiones, si se viaja a un hotel que no está especialmente pensado para acoger familias, sino parejas solteras, jóvenes o jubilados, puede ser complicada la convivencia. No hay que olvidar que hay turistas que buscan precisamente, paz, sosiego y lugares sin “criaturas” que puedan molestarles.
  • Servicios: Es fundamental preguntar
    antes de salir si el hotel dispone de
    cunas y de cerrar el tipo de habitación
    correcto (por lo general, los hoteles
    cuentan con habitaciones con hasta
    cinco camas, lo que permitiría alojarse
    a una familia numerosa, con tres
    hijos). Es útil y necesario consultar,
    también, la política del restaurante y
    las posibilidades de contar con menús
    infantiles. Cada vez es más frecuente
    localizar hoteles en los que preparan
    hasta las papillas de los bebés, incluso
    cuando estos se alojan gratis. En caso
    contrario, la familia puede plantearse
    llevarlos hechos de casa y congelados.
    En este caso, es necesario que el hotel
    confirme que cuenta con cámaras
    para conservarlos. Según las normas
    del Ministerio de Sanidad y Consumo,
    el establecimiento solicitará que
    los potitos caseros tengan claramente
    visible su fecha de producción (cuando
    se hizo el puré), aunque sea un dato
    escrito de forma manual. También
    pueden ser de gran ayuda contar con
    servicios como guarderías o animación
    (en la mayoría de los casos gratuitas)
    y con lavandería.

Seguros: Una inversión imprescindible

Si se viaja con niños a un país extranjero, contratar un seguro se convierte, prácticamente, en una obligación (sobre todo si los niños tienen tendencia a enfermar con asiduidad). Cualquier enfermedad o imprevisto, puede arruinar por completo las vacaciones. En este punto, se debe estar atento a dos cuestiones: coberturas y precio.

  • Coberturas: es fundamental que el seguro de viaje contemple coberturas médicas (además de anulación de viaje o pérdida de equipaje). Algunos países carecen de un servicio público de salud del que se pueda beneficiar cualquier turista. En estancias por Europa, no es necesario suscribir un seguro con estas coberturas ya que la Seguridad Social española tiene un acuerdo con la Unión Europea por el que se ofrece asistencia sanitaria a los residentes en Europa. Únicamente es necesario tramitar la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) en la propia página de la Seguridad Social (www.seg-social.es). Tiene validez de dos años y se envía al domicilio del solicitante en un plazo no superior de 10 días. En la actualidad, las aseguradoras dan la posibilidad de suscribir para estos casos un seguro familiar (que cubre a toda la familia) o seguros individuales, por ejemplo específicos para los niños y básicamente con cobertura médica.
  • Precio: el precio del seguro dependerá del país destino y la duración del viaje. Por lo general, las pólizas oscilan entre el 2 y el 3% del coste total del viaje. Por ejemplo, un viaje por Europa puede asegurarse por unos 15 euros por persona. Fuera de Europa, la cuantía alcanza, al menos, los 20 euros por viajero.

Documentación necesaria

  • DNI: toda persona mayor de 14 años está obligada, por ley, a tener un Documento Nacional de Identidad. Por tanto, los menores de 14 años no tienen esta obligación. Sin embargo, en muchas compañías aéreas lo piden. El DNI es válido para viajar dentro de España y, también, a todos los países de la Unión Europea.
  • Pasaporte: este documento habilita a su portador a viajar a todos los países del mundo (incluso a los ya mencionados de Europa). No obstante, en China, India o Egipto, el pasaporte por sí solo no basta, hay que presentar además un visado de turista. Este requisito es indistinto para los mayores y los menores, de modo que antes de lanzarse a la aventura conviene llamar al consulado del país de destino para preguntar qué documentación solicitan sus autoridades para permitir el ingreso de extranjeros.
  • Libro de familia: si el menor viaja con sus padres, es aconsejable que estos lleven el libro de familia, sobre todo, en España. En general, el libro no es imprescindible para el viaje en sí, sino para realizar la tramitación previa de otros documentos -como el DNI o el pasaporte- puesto que, al no incluir fotografías de los niños, no se considera válido como documento de identificación. Sin embargo, es un elemento más que prueba la relación de consanguinidad y que recoge, a su vez, que esos adultos tienen la patria potestad y la custodia del niño. Cuando el documento lo permite, conviene que los hijos estén inscritos en los pasaportes de sus padres, donde sí figura su fotografía.

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