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Energías renovables : Una pobre y muy desigual implantación en las diversas zonas del país

La potencia eléctrica instalada en Navarra mediante energías renovables es 20 veces la de Murcia, 10 veces la de Valencia, 7 veces la de País Vasco y La Rioja y 5 veces la de Madrid.

Los residuos sólidos urbanos crean energía mediante la incineración

Estos residuos no incluyen los de origen industrial. La producción continua de basuras y el alto valor energético de estos RSU (residuos sólidos urbanos) hacen que sean considerados como energía renovable. La incineración para producción de electricidad es el proceso de valorización energética más utilizado, que no el único. La tecnología de la incineración ha progresado notablemente en el control de emisiones y en la eficiencia de los sistemas de eliminación de partículas dañinas para la salud (recordemos las polémicas dioxinas), si bien todavía las asociaciones ecologistas se muestran reacias a la incineración de basuras y promulgan como alternativa la reducción del consumo -y por tanto de los propios residuos- el reciclaje y el compostaje integral. Entre estas nueve comunidades, en 1999 sólo se obtenía electricidad a partir de RSU en Cataluña (potencia instalada: 40 megavatios) y en Madrid, con 29 mW, pero otras tienen previstas la instalación de incineradoras para los próximos años.

La producción de residuos sólidos urbanos en España durante 1996 supuso unos 15 millones de toneladas, es decir, 1,06 kilogramo por habitante y día, y esta generación sigue aumentando progresivamente. La energía teórica contenida en estos residuos es del orden de 2.500 tep (tonelada equivalente de petróleo) al año.

La Administración española está incorporando nueva legislación cuyo propósito es proteger el medio ambiente y la salud de las personas. La Ley 11/1997 de envases y residuos de envases y la Ley 10/1998 de residuos, tratan de fomentar, y por este orden, la reducción, la reutilización, el reciclado y las otras formas de valorización de los envases y residuos, respectivamente.

La valorización incluye la incineración con recuperación energética. No hay duda de que estas leyes, junto con el Programa Nacional de Residuos Sólidos Urbanos están suponiendo una modificación sustancial en los modos de gestión de los residuos urbanos y afectará de forma significativa a la fracción que potencialmente pueda ser incinerada en el futuro.

La energía geotérmica

La energía geotérmica consiste en captar el calor almacenado bajo la superficie terrestre mediante perforaciones de acuíferos calientes o la inyección de agua fría a través de rocas calientes y secas.

El agua caliente o el vapor así producido es extraído a la superficie para aprovecharlo en aplicaciones térmicas o para producir electricidad en el caso de altas temperaturas. Los recursos geotérmicos existentes en España son escasos y en general de baja temperatura.

Su aprovechamiento suele estar ligado a establecimientos turísticos, que como los balnearios, asocian el uso terapéutico de las aguas termales con el aprovechamiento energético de las mismas para calefacción, climatización de piscinas, etc. Otro de los usos que han alcanzado una cierta importancia es la calefacción de invernaderos, sobre todo en Murcia y Alicante.

Dada la escasez de recursos y las dificultades para su aprovechamiento no se prevé que a corto plazo puedan apreciarse cambios significativos en la situación actual de la geotermia en España.

Invertir en renovables, apostar por el futuro

No es realista esperar que, a corto plazo, las energías renovables desplacen a las fuentes convencionales de su posición dominante en del sistema de abastecimiento energético, pero su promoción y desarrollo se antojan imprescindibles para que el sector energético evolucione de forma sostenible y coherente con las crecientes exigencias sociales respecto al medio ambiente.

Según un estudio reciente, el impacto ambiental de las energías convencionales es 31 veces superior al de las renovables. Hoy consumimos cuatro veces más energía que hace 40 años con el añadido de que los países en vías de desarrollo se siguen sumando a esta tendencia. Según el Instituto de Recursos Mundiales, se espera que los países en desarrollo incrementen su participación en el uso de la energía mundial en casi un 40% para el año 2001, sustituyendo el uso de la biomasa por combustibles fósiles.

España importa el 99,5% del petróleo que consume y el año pasado este consumo creció un 4,5%. No obstante, el mayor crecimiento lo experimentó el consumo del gas natural, con un 15%. Si se sigue con la tendencia actual, a la humanidad sólo le quedan 50 años para el agotamiento del petróleo, aunque las nuevas tecnologías de sondeo y extracción permitirían ampliar ese plazo. En cuanto a las reservas de gas natural, todavía hay para 80 años más.

El Plan de Fomento de las Energías Renovables en España pretende movilizar 1,6 billones de pesetas en el periodo 1999-2006, de los que el 13% serán ayudas públicas nacionales y comunitarias. Según el Gobierno, serán más de 1.000 las empresas que hasta 2006 surgirán para el aprovechamiento de las energías renovables. España importa el 70% de la energía primaria que consume y en los últimos 25 años se ha duplicado el consumo de energía eléctrica, por lo que es necesario fomentar las renovables.

Programa Altener iniciativa para fomentar las energías renovables en la Unión Europea

El Parlamento europeo y el Consejo aprobaron el 28 de febrero de 2000 un programa plurianual de fomento de las energías renovables en la Unión Europea (1998-2002) denominado Altener, que es continuación de los programas Altener I y Altener II. Los objetivos son:

  • Crear las condiciones jurídicas, socioeconómicas y administrativas necesarias para la aplicación de un plan de acción comunitaria sobre fuentes de energía renovables.
  • Fomentar las inversiones públicas y privadas en la producción y el empleo de energía a partir de fuentes renovables.
  • Limitar las emisiones de CO2.
  • Aumentar la participación de las fuentes de energía renovables en el balance energético con objeto de lograr el objetivo indicativo del 12% del consumo interno bruto de energía en la Comunidad en el 2010.
  • Reducir la dependencia de las importaciones de energía.
  • Garantizar la seguridad del abastecimiento.
  • Contribuir al desarrollo económico local y regional, así como a la cohesión económica y social.

Los tipos de acciones que pueden recibir apoyo financiero son los siguientes:

  • Estudios y medidas destinadas a aplicar y completar las medidas de la Comunidad y los Estados miembros adoptadas para desarrollar el potencial de las energías renovables.
  • Proyectos pilotos de interés comunitario que permitan disponer de las infraestructuras necesarias para el desarrollo de las energías renovables.
  • Medidas para el desarrollo de las estructuras de la información, la educación y la formación; y medidas para impulsar intercambios de experiencias.
  • Acciones específicas que faciliten la penetración en el mercado de las fuentes de energía renovables, así como de los correspondientes conocimientos técnicos, con objeto de impulsar la inversión.
  • Medidas de control y evaluación destinadas a: efectuar el seguimiento de la aplicación del plan de acción comunitario de desarrollo de las fuentes de energía renovables; prestar apoyo a las iniciativas de aplicación del plan de acción; evaluar la repercusión y la relación coste-eficacia de las acciones y medidas adoptadas con arreglo al programa Altener. En función del tipo de acción, la participación financiera de la Comunidad podrá cubrir la totalidad de la operación o complementar, hasta un máximo del 50% una contribución pública y/o privada. Las condiciones y directrices aplicables a la financiación de las acciones y medidas en el marco del programa Altener se determinan con carácter anual. La participación en este programa está abierta a los países asociados de Europa Central y Oriental, y a Chipre, y entró en vigor el 19 de abril de 2000.

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