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: Un verano ¿con deberes?

Ante un nuevo curso condicionado por el virus que rompió el ritmo al anterior, padres, educadores y alumnos se toman el verano como un escenario de transición. Ahora bien, ¿cómo han de ser estas vacaciones?

César Bona: “Hay que humanizar la educación y hacerla igualitaria” (Segunda parte)

¿Qué es lo que hace el sistema educativo actual? 

Lo de siempre. Someter a una presión extraordinaria a niños y a docentes. Hay tanto contenido que impartir para que los chicos lleguen formados a Bachillerato que ya no se pueden tener en consideración otras necesidades, y eso es absurdo. Lo más importante en estos tiempos es la salud. ¿Y cuánto tiempo se le dedica en las escuelas? Muchas cosas que se dan por hechas no se hacen. Interpretar la hipoteca o el recibo de la luz, controlar y hacer cuentas para llegar bien a fin de mes… Eso debería estar en la escuela, más allá de la cerrazón del currículo. 

¿Cómo ha sido la educación durante el confinamiento? 

Hay muy buenos maestros. Hemos estado confinados, pero viviendo experiencias increíbles. Las familias también han hecho que esto se mueva. A los docentes y padres solo se le puede exigir lo que puedan dar. La presencia, la manera de estar en clase y la convivencia son claves. Pero si no hay tiempo para explicar todos los contenidos, ¿cómo lo podemos solucionar? 

¿Es la educación el verdadero ascensor social? 

Hay una escuela que piensa que es el reflejo de la sociedad. Y tenemos que mejorar la sociedad. En esta situación extraordinaria, se ha debatido si debían pasar o no todos los niños de curso. Muchos piensan que la escuela sí debería ser el mejor ascensor social. Sería justo que pasaran de curso los que iban bien, pero para los que llevan una gran mochila a las espaldas es más complicado. Hay que parar y reforzar. La noche que surgió ese debate yo no pude dormir, porque me venía continuamente la palabra ‘justicia’ a la mente, con distintas preguntas. 

¿El sistema educativo puede atender las distintas necesidades de los alumnos? 

La educación supone dar la formación necesaria para que sigan relacionándose bien consigo mismos, con las personas que les rodean y con el mundo en el que viven. Y si no, ¿para qué estamos educando? Porque representa un derroche de energía brutal. Lo injusto sería que, si cuando esto pase no cambiáramos, no serviría de nada. La vida nos está dando una oportunidad. Tenemos que dar una educación mejor y más igualitaria.

¿Qué opina del método seguido durante el estado de alarma, en el que los padres han tenido que asumir un papel más activo en la educación de sus hijos? 

Hay muchas familias que no han tenido recursos, y la educación no para: se lleva por delante a quien no se agarre. Ha habido muchos chicos a los que no les llegaban las tareas o sus padres no podían solucionárselas. Esto es un gran problema. No tenemos un proyecto referente. He conocido escuelas en crisis, porque sus alumnos no iban demasiado bien y estaban a punto de cerrar, pero dieron un giro drástico y se invitó a participar más a las familias y a sus hijos con una visión más humana. Consiguieron la transformación. No es cuestión de incluir más contenidos, sino de humanizar la educación. 

Siempre se nos habla de Finlandia o los países del norte como referentes, donde el fracaso o el absentismo escolar son menores que los nuestros. 

Son contextos diferentes. Seguro que se puede aprender algo de Finlandia y de alguna escuela de Argentina… Seguimos hablando de ejemplos, pero no nos los aplicamos. En nuestro país, uno de cada cuatro alumnos no termina sus estudios. Y no es culpa de la educación secundaria, sino de todo el sistema. Obviamente, algo falla. Sería necesario hacer analogías entre la edad adulta, la niñez y la adolescencia. En la escuela, cada 45 minutos, durante ocho horas, vamos cambiando de materia, y la anterior no tiene nada que ver con la siguiente. Para eso hace falta una mentalización importante. Esto lo hemos hecho siempre. Y si no hay relación entre los diversos contenidos en arte, literatura o matemáticas, ¿para qué sirven estas materias? Solo son una enumeración de datos para evaluar, y es el sistema el que necesita una reevaluación.

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