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Autobuses urbanos: analizado el servicio en 13 ciudades : Un servicio tan necesario como mejorable

Lo peor de los buses urbanos es el modo en que son conducidos y la adaptación para los usuarios discapacitados

Discapacitados, marginados en el bus

Sólo los buses de Vitoria (muy bien) y los de Valencia y Madrid (ambos, bien) superaron estas pruebas de accesibilidad, mientras que todas las demás obtuvieron una calificación de “muy mal”, fundamentalmente por el olvido de las necesidades de los usuarios invidentes y sordos.

Tres de cada diez buses no contaban con rampa para las sillas de ruedas y con los anclajes necesarios para su sujeción en el interior, lo que significa que los usuarios que las necesitan para desplazarse no pueden acceder a ellos. De todos modos, más de la mitad de las ciudades superan con nota la adaptación a estos usuarios especiales. El apartado consistía en tres variables: existencia de rampa, lugares específicos en el interior del bus y, en ellos, de anclajes para las sillas de ruedas. En Vitoria, Murcia y Logroño los había en todos los buses, en Madrid en el 95%, en Barcelona en el 85%, en el 80% en San Sebastián, y en tres de cada cuatro en Málaga. El resto de ciudades presenta datos desde el 60% de Valencia hasta el 0% de los estudiados en A Coruña.

En cuanto a los invidentes y sordos, los buses adaptados no llegan siquiera a la mitad. Para los primeros, los buses deben dotarse de un sistema acústico de aviso, además de dispositivos para que se orienten en el autobús. Tan sólo los de Vitoria y Valencia aprueban en esta variable. En San Sebastián, el 10% de los analizados contaban con este aviso sonoro. En el resto de ciudades, los buses no tenían dispositivo alguno para los invidentes.

Y no es mejor la adaptación para los usuarios que no pueden oír las llamadas de megafonía, porque se requeriría un cartel u otro elemento visible que informara de la próxima parada. Que se echó en falta en todos los buses de Cádiz, Pamplona, A Coruña, San Sebastián, Murcia, Logroño y Barcelona. En Valencia el 67% contaban con él, en Vitoria el 71%; en Zaragoza el 90%, en Madrid el 95%. Y en Bilbao lo ofrecían todos los estudiados.

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