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: Seguros médicos privados: analizados precios y coberturas de diez compañías aseguradoras tras solicitar 480 presupuestos

El precio medio de una poliza básica puede variar de una aseguradora a otra más de un 50%

Antes de contratar un seguro médico privado... Y tablas comparativas

Contratar un seguro nunca es fácil. Y menos, cuando se asegura la salud. Si a pesar de disponer de una cobertura médica pública, se contrata un seguro médico privado, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • MODALIDAD DEL SEGURO. Existen dos grandes tipos de seguros médicos privados. En los de cuadro médico se puede elegir el médico y la clínica, siempre dentro de los concertados por la compañía aseguradora. En los de reembolso es posible optar por el médico y la clínica sin necesidad de comprobar si está incluido en el cuadro médico de la compañía aseguradora. Después, la compañía te reembolsa un porcentaje de la factura.
  • COBERTURA. Es importante saber qué cobertura médica concreta se necesita y quiénes estarán incluidos en el seguro. Por ejemplo, una mujer joven en edad fértil y con la idea de tener un hijo, necesitará fundamentalmente los servicios de ginecología, preparación y asistencia al parto, entre otros.
  • COBERTURAS EXCLUIDAS. Las compañías aseguradoras no incluyen la totalidad de los servicios sanitarios y es especialmente relevante el apartado de las enfermedades preexistentes, es decir, las que el asegurado ya tiene con anterioridad a la firma del contrato. La aseguradora puede aceptarlas o no a la hora de hacer la póliza.
  • HOSPITALIZACIÓN. En la mayoría de los casos, los días de hospitalización incluidos en la cobertura médica del seguro están limitados. Lo más normal es que el paciente solo disponga de entre 30 y 90 días al año.
  • PERIODOS DE CARENCIA. Una vez contratada la póliza, las compañías suelen imponer periodos de carencia (sin cobertura médica). Es habitual que, durante los primeros seis meses de vigencia de la póliza, no se cubran intervenciones quirúrgicas ni el internamiento en hospitales.
  • TARIFAS. Además del tipo de cobertura que se contrate, la edad, el lugar de residencia y el sexo también determinan la tarifa de la póliza. Normalmente, la más costosa corresponde a los mayores de 60 años y, en segundo lugar, a las mujeres de edad fértil. Además, los catalanes suelen ser los más desfavorecidos por el precio.
  • COPAGOS. La mayoría de las aseguradoras imponen un coste añadido aparte de las primas. Se trata de una pequeña cantidad que se abona cada vez que se utiliza un determinado servicio médico.
  • RENOVACIÓN DEL CONTRATO. Lo normal es que los contratos de este tipo de pólizas se realicen por un año prorrogable automáticamente en los años siguientes. Tanto la compañía como el asegurado pueden oponerse a prorrogarlo, aunque deben avisar con al menos dos meses de antelación. Eso sí, si ya ha empezado un tratamiento, la compañía no puede rescindir la póliza hasta que haya concluido.

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