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: Ayudan a dejar de fumar / Falso

NACIÓ CON LA IDEA DE AYUDAR A DEJAR DE FUMAR, PERO HA CONVERTIDO EN ADICTOS A MUCHOS QUE NUNCA HABÍAN FUMADO. SEGÚN UNA ENCUESTA DEL MINISTERIO DE SANIDAD, LA MITAD DE LOS ADOLESCENTES LO HA PROBADO Y EL 92% LO CONSIDERA UNA ALTERNATIVA SALUDABLE AL TABACO. PERO LA CIENCIA CUESTIONA SU INOCUIDAD Y ALGUNOS PAÍSES YA PROHÍBEN SU VENTA. DESMONTAMOS LOS MITOS DETRÁS DE ESTOS DISPOSITIVOS.

Ayudan a dejar de fumar / Falso

Todos los estudios independientes que se han hecho no han conseguido demostrar su eficacia para el abandono del tabaco. En España, la comunidad médica es unánime: no sirve como tratamiento eficaz y no se recomienda como método para dejar de fumar. Normalmente, se prescriben tratamientos farmacológicos, como los suplementos de nicotina, el bupropión o la vareniclina. Según la SEPAR, entre un 60 y un 65% de las personas que empiezan a utilizar estos dispositivos para dejar de fumar se convierten en fumadores duales: combinan el uso de los cigarrillos electrónicos con los convencionales.

No crea adicción / Falso

El estudio Cigarrillos electrónicos: usos, efectos sobre el hábito, riesgos y consecuencias normativas, del Centro de Investigación para el Control del Tabaco y el departamento de Medicina de la Universidad de California denuncia que “el vapeo está atrayendo a jóvenes que de otra manera no serían capaces de iniciarse en el tabaco”. En los últimos cuatro años el porcentaje de adolescentes que usan cigarrillos electrónicos ha subido del 2% al 16%. Según confirma la SEPAR, cerca del 80% de quienes lo dejan gracias al cigarrillo electrónico continúan usándolo un año después, por lo que sí son capaces de provocar adicción.

No existen vapeadores pasivos / Falso

Al igual que existen fumadores pasivos, hay vapeadores pasivos, pero no en el mismo grado. Según varios estudios que valoran la emisión de las partículas que provocan el cigarrillo electrónico y el convencional, estas son mucho más elevadas en el caso del tabaco (901 ug/m3 para el cigarrillo frente a 43 ug/m3 del vapeador). No obstante, el umbral de seguridad que dicta la OMS para este tipo de sustancias está ligeramente por debajo de los 43 ug/m3 . Por tanto, también con las emisiones del vapeador estaríamos pasando el límite de lo que se considera seguro para la salud.

¿Qué es un cigarro electrónico?

Este dispositivo, también llamado vapeador o e-cigarrette, está formado por tres elementos: la batería, el atomizador y el cartucho. Este último se carga con un líquido que, a su vez, puede contener diferentes sustancias dependiendo del fabricante: propilenglicol, glicerina o nicotina. Al vapear, la batería entra en funcionamiento, calentando el atomizador. El líquido del cartucho se vierte en el interior del atomizador y, al tocar la zona caliente, se convierte en vapor.

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