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: ¿Son saludables?

Entre los populares ‘quesitos’ podemos encontrar opciones que no siempre son lo que parecen. No solo en cuanto a sus ingredientes, sino también en sus propiedades nutritivas. Veamos qué hay dentro del envoltorio.

¿Son saludables?

Tanto el queso como el queso fundido son productos que, en general, aportan una cantidad importante de calorías, tienen una proporción significativa de grasas saturadas y sal, apenas aportan fibra (salvo los dos productos analizados del El Caserío, en los que está presente como ingrediente) y no contienen ingredientes de origen vegetal. Todo esto explica que las puntuaciones de Nutri-Score estén entre C, para los bajos en grasa, y D, para los demás. En definitiva, no se pueden calificar de saludables.

Por otra parte, hay que considerar que, cuando se consumen estos productos, normalmente no se ingieren 100 g en una sola toma, sino una porción de en torno a unos 20 g. En ese caso el aporte de energía, grasas saturadas y sal no es muy elevado. Hablamos, por ejemplo, de unas 60 kcal en los productos más energéticos (similar a un yogur natural sin azúcar o a una manzana) y unos 0,4 g de sal. Pero, en cualquier caso, esto puede llegar a tener un impacto significativo en la salud si se consume más de una porción en cada toma o si se toman con frecuencia, sobre todo por su elevado contenido de sal. Por eso, este tipo de productos no se deberían destinar a un consumo diario.

En estos productos el aporte energético está determinado por la cantidad de grasa. Por eso los que más calorías aportan son Mini Babybel, Cheestrings y Kiri, con unas 60 kcal por cada porción, lo que equivale aproximadamente a un yogur de 125 g o a tres galletas tipo María. Los menos calóricos son los light: La vaca que ríe light con queso azul (24 kcal/porción), El Caserío light (24 kcal/porción) y Eroski Sannia (18 kcal/porción), es decir, un aporte calórico similar al de una mandarina pequeña. En todos hablamos de grasas de origen lácteo, así que contienen una notable proporción de grasas saturadas. A pesar de su mala fama, no todas las grasas saturadas que forman parte de los alimentos son iguales ya que no todas tienen la misma composición de ácidos grasos. En el caso de la leche, la grasa no se considera indeseable.

Los Palitos La vaca que ríe merecen mención aparte. Se trata de un queso fundido que incluye en su envase colines de pan como acompañamiento. En la etiqueta se especifican los ingredientes de cada uno de ellos, pero en la información nutricional no se hace esta distinción, así que no hay forma de saber cuál es el aporte de cada elemento. Por ejemplo, se muestra un contenido de hidratos de carbono del 24,5%, pero no se especifica qué cantidad corresponde al pan y cuál corresponde al queso fundido. En cualquier caso, ese pan no se puede considerar saludable, al estar elaborado con harinas refinadas. Y lo mismo se puede decir del producto en su conjunto. De hecho, tiene una calificación D en el sistema Nutri-Score.

¿Para la merienda?

Habitualmente los quesitos en porciones se incluyen en almuerzos y meriendas infantiles. Por eso algunos, como Cheestrings y La vaca que ríe incluyen reclamos que hacen referencia a esas comidas. Sin embargo estos productos deberían reservarse para un consumo muy esporádico.

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