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Guía de compra: pan de molde : Pan de molde: la miga más tierna

Este producto cómodo y práctico no es mucho más calórico que el pan tradicional, pero conviene consumirlo en su versión integral y con productos saludables por su contenido en sal

Recomendaciones gastronómicas y de ahorro

Sugerencias de compra

El mejor pan para desayunar.

¿Qué irá sobre la tostada? Si van unos huevos revueltos o unas rodajas de tomate, se necesitará un pan con cierta consistencia: un pan de tipo rústico con masa madre y cereales integrales con semillas es una elección idónea. Tanto este como un pan de espelta integral, avena o centeno son también muy apropiados para tostar y acompañar con mantequilla o aceite de oliva virgen. Y las rebanadas gruesas lo son para hacer en la sartén unas tostadas francesas o torrijas, empapadas en leche aromatizada con canela y vainilla y huevo batido.

El más recomendable para un sándwich.

El relleno dará la pista. Si es muy contundente, con varios ingredientes dentro y algunos de ellos húmedos (tomate, ensaladilla, humus, etc.), el pan no debería ser muy blando para que no se desmorone, así que se buscará un pan rústico o multicereales con corteza. Si es un sándwich mixto, lo apropiado será que la rebanada no fuera muy gruesa para que el queso se fundiese sin dificultad, por lo que se podría elegir un pan blanco natural sin corteza o de borde tierno. Y bocadillos típicos, como los de salmón ahumado y queso cremoso, se elaboran en bagels, y mejor en su versión integral.

El más duradero.

En sabor ganan los panes rústicos y naturales, pero el pan de molde más duradero es el pan blanco clásico. No obstante, la durabilidad no debería ser el principal criterio para escogerlo, pues cualquiera puede durar bien al menos una semana. De todas formas, lo conveniente es prestar atención a la fecha de consumo preferente o caducidad al comprarlo y optar siempre por la más lejana.

El mejor sin gluten.

Las personas que padecen trastornos relacionados con el gluten deben excluir de la dieta cereales como el trigo, la cebada, el centeno, la avena y todas sus especies e híbridos (espelta, escanda, kamut o triticale). Aun así, en la actualidad existen panes elaborados con harinas alternativas libres de gluten, como la de arroz o la de maíz. Tienen un aroma, textura, sabor y características sensoriales distintos, ya que es difícil alcanzar la esponjosidad típica de los panes normales; pero para conseguir texturas similares, algunos incluyen goma xantana, emulsionantes, agar-agar y goma garrofín. La mayoría no son panes muy equilibrados nutricionalmente y aportan poco más que hidratos de carbono. Por eso, lo importante es analizar el etiquetado del producto y ver si proporciona los nutrientes necesarios y en cantidad similares a los panes que sí contienen gluten.

El más aconsejable para merendar.

La opción integral sería siempre la mejor, ya sea de trigo o de otros cereales como avena, tritordeum o espelta. Para reducir la cantidad de pan se puede hacer solo una tosta con requesón, yogur, cremas de frutos secos y semillas y [a href=”http://frutas.consumer.es/””>deben excluir de la dieta cereales como el trigo, la cebada, el centeno, la avena y todas sus especies e híbridos (espelta, escanda, kamut o triticale). Aun así, en la actualidad existen panes elaborados con harinas alternativas libres de gluten, como la de arroz o la de maíz. Tienen un aroma, textura, sabor y características sensoriales distintos, ya que es difícil alcanzar la esponjosidad típica de los panes normales; pero para conseguir texturas similares, algunos incluyen goma xantana, emulsionantes, agar-agar y goma garrofín. La mayoría no son panes muy equilibrados nutricionalmente y aportan poco más que hidratos de carbono. Por eso, lo importante es analizar el etiquetado del producto y ver si proporciona los nutrientes necesarios y en cantidad similares a los panes que sí contienen gluten.

Apuntes para el ahorro

Las estanterías de los comercios donde se encuentra el pan de molde suelen contener una gran cantidad de reclamos y ofertas: con semillas, sin gluten, de centeno, integral, sin corteza… Todos parecen ser la mejor opción y, dado que los envases son bolsas transparentes, es posible ver el alimento y elegir en función del aspecto. Pero ¿cómo evitar perderse entre tanta variedad? Y, sobre todo, ¿cómo ahorrar?

  • Lo primero que se debe tener en cuenta es que el pan de molde, cuanto más procesos lleva, más caro es. Así, un pan sin corteza es más costoso que uno normal. Del mismo modo, los panes que utilizan más cantidad de ingredientes (como semillas o frutos secos) valen más que los panes simples.
  • Las marcas, el tamaño y el tipo de ingredientes también inciden en el precio final. Un pan que lleva aceite de oliva tenderá a ser menos económico que uno con aceite de girasol o aceite de palma. Los formatos familiares o ahorro permiten economizar la compra y la elección de unas marcas u otras, también.
  • Los panes sin gluten, por la carestía de los ingredientes y los niveles de seguridad que exige su fabricación, son bastante más caros que los elaborados con harina de trigo.
  • La horquilla del ahorro anual puede ser muy importante en función de las elecciones como consumidores, como se puede apreciar en las cestas de compra. Aun así, si se comparan precios, es recomendable hacerlo entre productos de similares características. Es decir, más que elegir por coste entre un pan integral o uno blanco, o entre uno con corteza y otro sin ella, lo importante es centrarse en el tipo de pan que interesa y buscar la mejor opción, ya sea por lo que cuesta o por la relación calidad-precio.

Trucos para conservar el pan de molde en casa

Guardar de modo correcto el pan de molde evita que sufra cambios físicos y químicos por las actividades microbianas que modifican sus propiedades organolépticas (aroma y textura) y que llevan a deducir que no es fresco. Y es que, durante el almacenamiento, la miga del pan se va poniendo cada vez más dura y seca.

Pero hay formas para que aguante más días. Una de ellas es mantenerlo en el propio envase, sustituyendo el cierre (grapa o alambre) por una pinza, y dejarlo en lugar fresco y seco. También se puede poner en una bolsa de tela a temperatura ambiente (entre 15 ºC y 25 ºC); las bolsas de tela son idóneas para conservar la humedad interior del pan, ya que le permiten “respirar” y no aceleran la formación del moho.

El pan de molde se conserva mejor si se coge la pieza entera y se va cortando según la necesidad, usando la primera y última rebanada para mantener la humedad del centro de la barra u hogaza.

Conviene evitar el frigorífico ya que, aunque retrasa la aparición de mohos, estropea la textura del pan. Y, por supuesto, hay que respetar la fecha de consumo preferente y desechar el pan ante cualquier indicio de moho.

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