Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

JAMÓN COCIDO, PAVO Y POLLO : NO TODAS LAS LONCHAS TIENEN LA MISMA CARNE

A PESAR DE SU BUENA FAMA, NO SON TAN SALUDABLES COMO PENSAMOS. ADEMÁS, EXISTEN GRANDES DIFERENCIAS ENTRE ELLOS, ASÍ QUE CONVIENE CONOCER ALGUNOS DETALLES PARA HACER LA MEJOR ELECCIÓN, SOBRE TODO EN LO QUE RESPECTA A LA CANTIDAD DE CARNE QUE CONTIENEN. ATENCIÓN A LA ETIQUETA.

Ojo con el precio.

En los productos analizados, el precio por envase está comprendido entre 1 y 2,55 ¬. Esta información no es muy orientativa si no nos fijamos en la cantidad de producto a la que se refiere. De hecho, hasta puede llegar a despistarnos. Por poner un ejemplo, tres de las cuatro muestras de jamón cocido que se analizaron para esta guía se comercializan con el mismo precio (1¬) en formatos muy similares pero que tienen diferentes pesos (80, 100 y 120 gramos, respectivamente).

Por eso es importante que nos fijemos en el precio por 100 g o por kilo que suele mostrarse en el lineal del supermercado. Si comparamos los precios relativos, los resultados son los esperables. Es decir, en general el precio está directamente relacionado con la cantidad de carne, de manera que el más bajo corresponde a los fiambres, entre los que destacan los de El Pozo (0,53 ¬/100 g y 55% de carne) y Eroski Basic (0,50 ¬/100 g y 50% de carne).

En el otro extremo destacan la pechuga de pollo La Carloteña (2,29 ¬/100 g y un 99% de carne) y la pechuga de pavo Eroski Maestro (1,72 ¬/100 g y un 94% de carne). Eso sí, hay algunas excepciones, tanto para mal (productos caros con poca proporción de carne), como la pechuga de pavo braseada Campofrío (1,54 ¬/100 g con 45% carne), como para bien, como el jamón cocido extra y normal de Eroski, ambos con 80% y un precio de 0,76¬/100 g y 0,69¬/100 g, respectivamente.

CONCLUSIONES

Aprende a distinguirlos.

A la hora de comprar este tipo de productos, elegir bien puede convertirse en toda una odisea, ya que hay multitud de formatos (lonchas finas, enteras, tipo sándwich, ahumado, braseado…) y diferentes tipos (fiambre de pavo, pechuga de pollo, jamón cocido…). Por si fuera poco, hay además algunos envases cuya información puede llevar a engaño, como es el caso de los fiambres de pechuga de pollo El Pozo y Campofrío, donde las palabras “fiambre de” se muestran en tamaño muy inferior al de “pechuga de pollo”.

Para saber lo que estamos comprando, debemos fijarnos en la denominación del producto, que encontraremos delante del listado de ingredientes y que nos informa verazmente sobre el contenido del envase. Simplificando, podríamos decir que existen tres “categorías” (aunque la legislación solo recoge la primera de ellas): categoría superior, que corresponde al jamón cocido extra (o paleta), donde se permite incorporar menos agua y azúcares y no se permite añadir proteínas; categoría media, en la que encontramos jamón cocido (o paleta), pechuga de pavo, pollo o ave y magro de cerdo, y, por último, categoría inferior, en la que se sitúan los fiambres que se elaboran como los anteriores, con la diferencia de que pueden llevar féculas y almidones y que, por ello, suelen contener menos cantidad de carne. Para establecer las diferencias entre los distintos tipos, la legislación considera características como el contenido en agua, colágeno, azúcares, almidón y proteínas añadidas.

La hora de la verdad.

Para estar en situación de elegir la mejor opción, debemos tener en cuenta varios elementos:

  • La denominación del producto: informa de su categoría comercial (recordemos que la mejor es “jamón cocido extra” y la peor “fiambre de”).
  • El listado de ingredientes: para conocer la cantidad de carne presente.
  • La información nutricional: para saber qué cantidad de sal contienen.
  • El precio relativo.

Teniendo en cuenta todos estos factores (ingredientes, información nutricional y precio), los mejores candidatos son los jamones cocidos extra Argal Bonnatur y Noel Delizias al corte. Como se puede ver, estos productos no son los que presentan la mejor puntuación Nutriscore (D y C, respectivamente), que, recordemos, en este caso viene determinada principalmente por la cantidad de sal. Esto se explica por los criterios que se consideran para calcular ese valor, en los que no se tienen en cuenta otros factores como la cantidad de carne o el precio, donde destacan las marcas elegidas.

LONCHAS CON CARNE Y ALGO MÁS

Su presencia en la cesta de la compra suele asociarse con la idea de una dieta saludable, pero un examen atento de sus ingredientes revela que no son tan sanos como parecen, ni todos presentan un mismo perfil nutricional. Aunque su nivel calórico y de grasas es bajo en todos los casos, el contenido de sal es casi siempre excesivo, y su calidad y su precio dependen principalmente de la cantidad de carne y agua que contienen. Para dar a conocer su composición al detalle y facilitar sus decisiones de compra, las 31 muestras incluidas en esta guía se han dividido en siete categorías.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones