Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Salud y psicología > Prevención y hábitos de vida

: Aligerar la mochila: fascículos y soportes digitales

Son la mejor opción para cargar el material escolar, por delante de carteras y carritos, siempre que no pesen más del 10% del peso corporal del niño

Aligerar la mochila: fascículos y soportes digitales

Son numerosos los especialistas que advierten sobre la necesidad de aligerar el peso de las mochilas. Entre las aternativas que proponen está la de colocar taquillas en los colegios para reducir el transporte diario del material escolar, elaborar libros por fascículos y el uso de las nuevas tecnologías tanto en la escuela como en casa. Para este mismo curso, algunas editoriales de libros de texto ya han comenzado a publicar su material por fascículos. En Murcia, por ejemplo, ya se ha realizado una experiencia piloto y se han presentado libros en módulos.

La digitalización progresiva de las aulas es otra de las iniciativas que cambiara el panorama diario de los escolares. Poco a poco, se reemplazaran los contenidos en papel por soportes digitales como CDs y la posibilidad de que los estudiantes se descarguen de una página web los materiales que necesiten.

Causas más comunes del dolor de espalda en escolares

El dolor de espalda no se puede atribuir a un solo factor, como el peso de las mochilas, aunque éste contribuye a su desarrollo de una forma considerable. Algunos desencadenantes del dolor lumbar son el mobiliario escolar inadecuado (porque obliga a adoptar malas posturas), la inactividad física y el sedentarismo de los escolares ya que conlleva una pérdida de fuerza en los músculos de la espalda y eleva el riesgo de padecer dolores. Dormir sobre superficies demasiado duras, o blandas, que no permiten una buena adaptación de la curvatura de la espalda y hacen que ésta se arquee es otra circunstancia que también influye.

Un 50% de los niños y un 70% de las niñas de
entre 13 y 15 años ya ha sufrido en alguna
ocasión dolor de espalda

La solución para contrarrestar el riesgo de padecer esta dolencia es sencilla: aligerar el peso de la mochila de los escolares, adquirir el mobiliario de estudio adecuado y ergonómico y dormir sobre una superficie de descanso de firmeza intermedia. Sin olvidar el deporte. Practicar ejercicio para fortalecer la espalda es fundamental. Lo correcto es hacerlo con la supervisión de un entrenador cualificado. Y es que el deporte mal ejecutado también entraña riesgos para la columna del niño.

¿Cómo debe ser la mochila ideal?

  • Es fundamental que tenga el tamaño apropiado para la edad y talla de cada niño. Si es demasiado grande tiende a llenarse todo el espacio y su carga perjudica la espalda.
  • El peso, junto el contenido, no debe exceder el 10% del peso corporal del niño.
  • El armazón tiene que ser semiblando para que se adapte a la anatomía del estudiante.
  • Debe incorporar tirantes anchos y acolchados (de un mínimo de 4 cm de ancho) para regular el respaldo, que también ha de ser acolchado. El cinturón es otro de los accesorios imprescindibles. Fija la mochila a la cintura y evita que oscile. Lo más conveniente es que sea también acolchado.
  • La mochila tiene que contener un sistema de fijación de clip en el pecho o en la cintura. Mejora la posición del cuerpo al transportar el peso y facilita su carga sobre los dos hombros.
  • Es preferible optar por modelos que dispongan de varios compartimentos para organizar mejor la carga.
  • El material del que esté fabricado es otro de los elementos que se deben valorar. Debe ser rígido y fuerte para que resista el peso.

Sin embargo, una mochila que cumpla todos estos requisitos no sirve de nada si no se utiliza de forma correcta.

Claves para hacer un buen uso de la mochila:

  • Cargar sólo lo necesario. Al término de la jornada, revisar y limpiar la mochila para eliminar todo lo que haya quedado olvidado en ella.
  • El material más pesado y voluminoso debe estar pegado a la espalda, colocado de forma vertical.
  • El niño debe cargarla sobre los dos hombros, con el peso repartido entre ambos, para adoptar una posición erguida.
  • En contra de lo que se recomienda habitualmente, lo mejor no es colocarla tan arriba como sea posible -entre los omóplatos o las paletillas- sino abajo, en la zona lumbar o entre las caderas. Debe llevarse sujeta lo más cerca posible del cuerpo.
  • No es aconsejable cargar la mochila por una sola asa, como una cartera, ya que la asimetría de la carga hace que se flexione la columna.
  • Si la mochila está muy cargada, al levantarla debe sostenerse con las dos manos, doblar las rodillas y hacer fuerza con las piernas para alzarla.
  • En trayectos largos y al subir o bajar escaleras es conveniente utilizar las correas del pecho y de la cintura para que la mochila quede bien sujeta. Además, conviene asegurarse de que los tirantes queden bien ajustados para que el peso descanse sobre las vértebras dorsales.

Fuente: EROSKI CONSUMER, Fundación Kovacs y F.A.P.A. Francisco Giner de los Ríos

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones