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Inmobiliarias: se visitaron 318 en 18 ciudades : Mejora un poco la calidad del servicio pero subsisten las graves irregularidades

Un tercio de las inmobiliarias suspenden. El dinero negro se sigue aceptando en la mayoría de ellas. Las VPO se venden a precios de vivienda libre

Recomendaciones para la búsqueda y la compra

  • Características de la vivienda. Es fundamental tener una idea lo más clara posible de nuestras necesidades y preferencias: el espacio que precisamos (número de dormitorios y cuartos de baño), las comodidades que nos interesan (ascensor, calefacción central, gas&), si queremos vivienda nueva o de segunda mano, su ubicación (la distancia al trabajo o a la casa de familiares y amigos)…
  • Cuánto podemos pagar. Analice su situación económica (la del momento de la compra y la que previsiblemente tendremos a unos años vista) y su capacidad de endeudamiento (ahorros, ingresos mensuales, posibilidades de financiación, etc.) para saber cuál es la cantidad máxima que puede invertir en la compra. Antes de empezar a ver pisos, pregunte en varios bancos y cajas de ahorro cuánto dinero le podrían prestar. Esa cantidad será el primer filtro en la búsqueda de vivienda y le ahorrará posteriores sorpresas y decepciones. Lo más habitual es que las entidades financieras concedan sólo el 80% del valor de la vivienda como crédito hipotecario. El otro 20% deberá salir de los ahorros del comprador.
  • Gastos extra. Además del precio de la vivienda, hay que afrontar una serie de gastos extra (notaría, registro, gestoría…) que suponen una importante suma (generalmente entre el 10% y el 12% del importe de la vivienda). Es fundamental, por lo tanto, tener algo ahorrado porque la hipoteca se concede sobre el coste de la casa y no sobre todas las cantidades que se habrán de abonar.
  • Dónde y cómo buscar. Para esta fase se recomienda paciencia y perseverancia: cuánto más tiempo invierta buscando la vivienda que más se ajusta a sus necesidades, más probabilidades tendrá de dar con ella. La búsqueda puede hacerse de forma personal (recorriendo las zonas preferidas, utilizando consejos de familiares o amigos, buscando en periódicos o revistas especializadas, etc.) o encomendando la tarea a un profesional que disponga de una cartera de inmuebles a la venta. En el primer caso es más laboriosa (hay que concertar entrevistas con los propietarios, conocer la situación legal, registral y fiscal de la vivienda, buscar la financiación, etc.); en el segundo, nos ahorramos esos trámites pero se deberá pagar por sus servicios.
  • Es recomendable informarse antes. Antes de comprarla, hay que preguntar al presidente de la comunidad de vecinos a la que pertenece el inmueble, o al administrador de fincas que realiza esa gestión, sobre la situación de la misma: si está al corriente de los pagos de la cuota de comunidad. Recuerde que esas deudas no pertenecen a la persona que las causa, sino que son propias del inmueble, independientemente de quien sea su propietario. Asimismo, se debe acudir al Ayuntamiento para conocer la situación del inmueble respecto al pago de impuestos municipales (como el IBI).
  • Contrato de compra-venta. Procure que en él queden recogidos todos los acuerdos a los que llegue con el vendedor, no se fíe de lo acordado verbalmente. Asegúrese de que no hay cláusulas abusivas y de que se fija una fecha para la entrega de la vivienda (incluyendo las penalizaciones por retrasos). Si la compra-venta de vivienda se realiza entre particulares, un abogado de confianza o una gestoría le ayudarán a elaborar el contrato. No desembolse cantidad alguna hasta que no esté completamente de acuerdo con el contrato.
  • Dinero B. No lo emplee en la adquisición de la vivienda. Aunque se ahorra en impuestos y gastos, lo cierto es que, además de poder ser investigado por Hacienda (y exponerse a sanciones), no se podrá aprovechar de la deducción fiscal por adquisición de vivienda por las cantidades que no figuren en el contrato o escritura. Además, al ser el precio inferior al real, si después de un tiempo quiere vender la vivienda tendrá que declarar un incremento de patrimonio mayor y pagar más por el Impuesto de Plusvalía.
  • Negocie el precio. No se conforme con el primer precio de venta que le den. Trate siempre de negociar una rebaja, especialmente cuando tenga la certeza de que la cantidad que le ofrecen está algo inflada. Es parte del juego que los dueños de una vivienda intenten obtener con su venta el mayor beneficio posible. Pero también lo es que el comprador quiera lograr la mayor rebaja posible.

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