Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Alimentación

: Plástico: un problema de fondo sin alternativa perfecta

UNA DE LAS GRANDES CRISIS MEDIOAMBIENTALES DE LA ACTUALIDAD ES LA INGENTE CANTIDAD DE PLÁSTICO QUE INUNDA MARES Y OCÉANOS. LOS LLAMADOS BIOPLÁSTICOS SE PRESENTAN COMO LA ALTERNATIVA. PERO ¿SON EL REMEDIO CORRECTO?

Las huellas en el medio ambiente

La huella ambiental mide el impacto de un producto sobre el medio ambiente a lo largo de su ciclo de vida, desde que es extraída la materia prima para su producción hasta que se genera (y trata) el residuo tras su uso. Se basa en 14 categorías de impacto, desde el agotamiento de los recursos naturales, el uso del suelo, la contaminación derivada de su extracción, transformación y transporte y los efectos sobre el clima, hasta aspectos directos sobre el ser humano como los impactos sobre la salud.

Es decir, para conocer la huella ambiental de un producto hay que analizar su impacto en el ecosistema desde su fabricación hasta el final de su vida (incluida la gestión del residuo tras su uso), recabando datos sobre su consumo de agua y energía, sus emisiones a la atmósfera… Reducir nuestra huella ambiental es clave para conseguir un desarrollo sostenible, concepto que lleva implícita la posibilidad de que las generaciones actuales puedan satisfacer sus necesidades, sin comprometer la posibilidad de que las satisfagan las generaciones de mañana.

¿Cuál es la solución?

En definitiva, materiales alternativos existen y cada uno añade un nuevo punto de vista, con sus propios problemas e impactos. La sostenibilidad no es algo sencillo y se debe abordar desde muchas perspectivas, cada una de ellas con sus particularidades. Es obvio que quien pueda permitirse hacer una bolsa de tela con una vieja camiseta estará reduciendo el uso de las bolsas de plástico, y que comprar unas pajitas o unos táperes de silicona evita la utilización de cientos de pajitas de usar y tirar y de docenas de envases de plástico.

Pero la respuesta no está tanto en el material como en una concienciación de los efectos de nuestros hábitos. Para disminuir el impacto y cuidar el medio ambiente, el consumidor puede aportar su granito de arena si pone en marcha la regla de las tres ‘R’: reducir, reutilizar y reciclar. La producción de envases u objetos genera un impacto ambiental, sean del material que sean. Por lo tanto, en primer lugar, lo ideal es evitar su uso o consumo (reducción). Pero si esto no resulta posible, es preferible decantarse por aquellos materiales que provengan de fuentes renovables y que hayan sido producidos minimizando su huella ambiental, además de intentar alargar su vida útil (reutilizándolo las veces que sean posibles) y, finalmente, gestionar su residuo correctamente. Este último punto, el reciclaje, está cada vez más presente en los hábitos de los consumidores: en 2018 se reciclaron en España 1.453.123 toneladas de envases de plásticos, latas, briks, envases de papel y cartón, lo que que evitó la emisión de 1,6 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, según cifras de Ecoembes. El siguiente paso, por tanto, consiste en concienciarse en la reducción y en la reutilización.

Etiquetas que garantizan un menor impacto ambiental

  • AENOR. Certificación de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) que acredita el compromiso de un producto o servicio con el medio ambiente a través de una minimización de impactos ambientales.
  • EU Ecolabel. Etiqueta establecida por la Comisión Europea que certifica que un producto o servicio está comprometido con la conservación de la calidad ambiental y con el fomento de una economía circular.
  • FSC. Del inglés Forest Stewardship Council, el Consejo de Administración Forestal, con sede en Alemania. Garantiza mediante sus etiquetas ‘FSC’ el cuidado de los bosques. La etiqueta ‘FSC 100%’ certifica que el producto proviene totalmente de bosques certificados FSC; la ‘FSC reciclado’, que toda la madera o el papel del producto procede de material recuperado o reutilizado, y la ‘FSC Mixto’ es una combinación de ambas etiquetas.
  • PEFC. Del inglés Programme for the Endorsement of Forest Certification, el Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal, con sede en Suiza. También certifica con su etiqueta ‘PEFC’ el cuidado de los bosques.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones