Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

: Cada bocado deja una huella en el planeta

CUALQUIER ACCIÓN COTIDIANA DEJA UNA MARCA EN EL MUNDO QUE NOS RODEA. Y, EN CONCRETO, NUESTROS HÁBITOS ALIMENTARIOS ESTÁN ‘DEVORANDO’ EL PLANETA. PEQUEÑOS CAMBIOS EN NUESTRAS OPCIONES DE COMPRA NOS AYUDARÁN A LLEVAR UNA DIETA MÁS RESPETUOSA CON EL MEDIO AMBIENTE.

Cómo ser un consumidor más responsable

Brenda Chávez, abogada y periodista experta en consumo sostenible y autora del libro Tu consumo puede cambiar el mundo, explica las claves para elegir productos más respetuosos con el medio ambiente.

  • Apostar por productos de origen local o de cercanía para minimizar el transporte.
  • Evitar los alimentos procesados o ultraprocesados y optar por productos frescos y de temporada.
  • Comprar mejor si es a granel. Lleva tus propios envases y bolsas de tela y evita los productos en envases de plástico.
  • Buscar alimentos con sellos que garanticen que han sido producidos de forma más sostenible, como la certificación ecológica. Un ejemplo es el sello MSC en los productos pesqueros: garantiza su extracción sostenible.
  • Huir de los alimentos kilométricos. Aunque proceda de un cultivo ecológico, comprar aguacates o plátanos que vienen de la otra punta del planeta no es sostenible. Hay alternativas más cercanas que han viajado menos kilómetros para llegar a nuestro comercio.
  • Apostar por la pesca artesanal y local. Tiene menor huella que la industrial y respeta más los océanos.
  • Si se consume carne, elegir productos procedentes de ganadería extensiva o ecológica mejor que industrial, que tiene mayor huella e impacto.
  • Evitar el despilfarro de comida planificando bien la compra. Según datos de la FAO, cada año se tiran a la basura 1.300 millones de toneladas de alimentos.
  • Optar por productos que provengan del comercio justo, que garantiza unas condiciones laborales dignas para los productores y el respeto por el medio ambiente.
  • Leer las etiquetas de los productos y aprender a entenderlas y descodificarlas (y saber así, todos los ingredientes).

Impacto de un litro de leche en el medio ambiente

La producción de cualquier alimento deja una huella ambiental que afecta al aire, al suelo, al agua y a los recursos. Como ejemplo, analizamos los principales impactos medios de uno de los productos más populares, un litro de leche. En el gráfico inferior se puede ver cómo se distribuyen esos impactos en el ciclo de vida de la leche.

  • Acidificación. Descenso del pH de los océanos provocado por las emisiones de CO2 a la atmósfera. Se mide por la concentración de iones de hidrógeno. 0,0128 mol de hidrógeno, tres veces menos que lo que se emite al producir un kilo de pasta seca.
  • Uso de agua. Cantidad de agua utilizada en relación con la que se dispone en la región o cuenca de la que se extrae. 383 litros. Equivale a una ducha de 19 minutos.
  • Cambio climático. Emisiones de gases de efecto invernadero. 1,61 kg de CO2 eq. Esta cifra equivale a conducir 9 kilómetros en coche.
  • Partículas en suspensión. Contaminantes que se encuentran en el aire. En este caso son partículas de un diámetro de 2,5 micrómetros o menos. 0, 000000105 kg. Tres veces inferior a lo que emite un kilo de pasta seca.
  • Agotamiento de recursos. Gasto potencial de combustibles fósiles como el petróleo o carbón. 2,27 kilovatios/hora. Un kilo de pasta, por ejemplo, consume 10 kwh.
  • Eutrofización agua dulce. La actividad industrial produce vertidos tóxicos que acaban en los ríos, lagos y embalses. 0, 0001144 kg de fósforo. Similar a lo que contamina producir 75 ml de vino.
  • Eutrofización marina. El incremento de nitrógeno debido, entre otros, a los excrementos de los animales. Esto provoca el crecimiento de algas y otras plantas que pueden dejar a los peces sin suficiente oxígeno. 0,00383 kg de nitrógeno. Casi 10 veces menos que 75 ml de vino.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones