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Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Cascos históricos urbanos: Analizadas 144 calles de las zonas antiguas de 18 ciudades para comprobar su habitabilidad : Los cascos históricos suspenden en servicios e infraestructuras

Sólo Zaragoza, Valladolid, Pamplona, Madrid y Barcelona logran un "bien". Las mayores deficiencias se hallaron en A Coruña, Alicante, Córdoba, Murcia, Oviedo y Valencia

18 ciudades, una a una

A Coruña

El casco antiguo de A Coruña falla en infraestructuras para los residentes y en el mal estado de sus viviendas

La carencia de elementos de mobiliario urbano como papeleras, bancos o farolas es una de las principales deficiencias halladas en las ocho calles coruñesas visitadas

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-coruna.gifEn el caso de A Coruña, se tomaron como referencia las calles Santiago, la Cordonería, San Agustín, Tabernas, El Príncipe, Torreiro, Galera y San Nicolás. Exceptuando estas tres últimas, el resto eran transitables (no peatonales), y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la ciudad gallega. Ocho calles de un conjunto histórico en el que viven 12.500 personas (un 6% sobre el total de la población total de A Coruña). El mayor porcentaje de población se sitúa entre los 30 y los 39 años, aunque un número también muy amplio de vecinos supera los 60 años, según se desprende de la información aportada por el Ayuntamiento coruñés. Asimismo, por ser algunas de estas calles de tránsito sólo peatonal, la parte antigua de A Coruña cuenta con aparcamiento subterráneo.

Una vez elaborado el pertinente examen de la revista CONSUMER EROSKI, las ocho calles examinadas en A Coruña suspenden con un ‘regular’, por debajo de la media del conjunto del estudio, un ‘aceptable’. En limpieza y el mantenimiento de calles y viviendas, suspendieron con un ‘regular’. Las carencias más significativas: un número significativo de viviendas se encontraba en un deficiente estado de conservación (fachadas ennegrecidas, con falta de una mano de pintura, cables de la luz descolgados, carteles y pintadas), y en algunos tramos el pavimento estaba sucio y resbaladizo sin un cartel de precaución avisando de ello.

Respecto a los servicios e infraestructuras localizados en este barrio histórico (orientados a mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos), el centro histórico coruñés suspende con un significativo ‘mal’, en la media de las 18 capitales analizadas. Las razones: el reducido número de farmacias, centros de ocio, parques infantiles, sucursales bancarias o centros de ayuda social que se ubican en las ocho vías visitadas. El Ayuntamiento de la capital coruñesa indicó que en todo el barrio antiguo de la ciudad contaban con farmacias (aunque no detalló el número), 2 centros de ocio o socioculturales y 3 parques infantiles.

Por último, el equipamiento en mobiliario urbano en el casco antiguo de A Coruña suspende con un ‘regular’. En más de la mitad de las calles no hay papeleras, tampoco se vieron apenas árboles o bancos y la mitad de las alcantarillas localizadas por los técnicos de la revista estaban en mal estado de mantenimiento (sucias o rotas).

La calificación mejora en movilidad y la accesibilidad, en el que el casco antiguo coruñés aprueba con un ajustado ‘aceptable’. Aunque en ninguna de las ocho calles visitadas se hallaron paradas de autobús, lo cierto es que pasan varias líneas de transportes urbanos cada 10 y 30 minutos, respectivamente, en las inmediaciones. Lo que sí observaron los técnicos de CONSUMER EROSKI fue una parada de taxi en una de las ocho vías tomadas en cuenta para el estudio. Además, la mayor parte de las calles cuentan con indicativos del sentido de la circulación y en apenas un par aparece la señal de la velocidad máxima o de los horarios de carga y descarga. En el plano negativo: ni un aparcamiento reservado para personas discapacitadas en las calles analizadas (aunque en otras vías de la parte histórica, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, sí cuentan con él) y numerosos coches estacionados en lugares prohibidos en una de estas vías.

La opinión de los vecinos

Los técnicos de CONSUMER EROSKI, además de analizar la habitabilidad de las ocho calles coruñesas, encuestaron a 50 de sus residentes. La valoración media del estado de su barrio fue de seis puntos sobre diez. Las principales quejas: más de la mitad del medio centenar de vecinos encuestados criticaron la accesibilidad de estas calles, uno de cada tres valoró como insuficiente la dotación de servicios de estas calles y el mismo porcentaje destacó que los problemas de habitabilidad del centro histórico de A Coruña se concentran en la limpieza.

Alicante

El casco histórico de Alicante falla en dotación de servicios e infraestructuras

El centro histórico alicantino no superó el examen de CONSUMER EROSKI, aunque destacó de forma positiva en la limpieza y mantenimiento de las ocho calles analizadas y sus edificios

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-alicante.gifEn el caso de Alicante, se analizaron ocho de las principales calles de su casco antiguo: San Agustín, San Rafael, Montengón, Pedro Sebastiá, San Roque, Toledo, San Luis y Diputado Auset. Todas eran peatonales, salvo la calle de Toledo, y se seleccionaron en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital alicantina.

El barrio antiguo de Alicante no aprobó el examen de CONSUMER EROSKI. Al contrario, fue una de las seis ciudades que suspendió con un ‘regular’, cuando la media del estudio era de un ‘aceptable’. La calificación final estuvo condicionada por el ‘muy mal’ obtenido en materia de servicios. Y es que los técnicos de esta revista constataron carencias en el equipamiento de infraestructuras sociales y comerciales: en las ocho vías analizadas no se vieron por ejemplo centros para la tercera edad, bibliotecas municipales o aseos públicos. Además, a pesar de que sí que se encontraron establecimientos de alimentación, estos eran escasos.

Por el contrario, el centro histórico de la localidad destacaba de forma muy positiva en materia de limpieza y mantenimiento de sus calles y edificios, apartado en el que logró un ‘bien’ (superando la nota media del estudio que se quedaba en ‘aceptable’). Durante el recorrido, se comprobó que la mayor parte de las viviendas se encontraban en un buen estado de conservación, aunque también se observó algún solar abandonado en mal estado, con suciedad y sin vallado que lo protegiese. Además, en general las calles estaban limpias, aunque se observaron lugares en los que el pavimento era deslizante y no se informaba al viandante del peligro que esto suponía ante posibles resbalones.

Otro de los apartados examinados por CONSUMER EROSKI fue el mobiliario urbano, en el que la capital alicantina obtuvo un mediocre ‘aceptable’, en la media del estudio. Las carencias: la falta de bancos para el descanso de los viandantes y de papeleras para mantener la limpieza de las calles (sólo se encontraron dos en las ocho calles analizadas). Además, se constató que aunque la mayoría de las alcantarillas se encontraban en buen estado, algunas necesitaban ser sustituidas debido a su evidente deterioro.

En materia de movilidad, no se encontraron paradas de autobús o taxi en estas ocho calles. Una situación que puede explicarse debido a que casi todas las vías estudiadas eran peatonales y también debido a las características urbanísticas siempre especiales de los cascos históricos. Sin embargo, tampoco se hallaron aparcabicis, un punto negativo en materia de sostenibilidad y transporte alternativo.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco histórico de Alicante. Los 50 vecinos consultados valoraron el estado en que encontraba su barrio con una calificación global de 6 puntos sobre diez, aunque uno de cada diez consideraba que sufrían problemas en la limpieza de sus calles, uno de cada tres creía que la dotación de servicios era insuficiente y nada menos que dos de cada tres opinaba que la accesibilidad era escasa.

Barcelona

Barcelona cuenta con uno de los cascos históricos más habitables del país

Las ocho calles analizadas contaban con el adecuado mobiliario urbano y paradas de transporte público. Las mayores carencias se hallaron en la dotación de servicios para los residentes

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-barcelona.gif En el caso de Barcelona, se analizaron 8 calles: Portaferrissa, Bisbe, Assaonadors, Carders, Banys Vells (todas ellas peatonales), Mercaders, La Princesa y l’Argenteria. Fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital catalana. Los recorridos a través de estas vías medievales aportaron a esta revista una información que se complementó con datos facilitados por el Ayuntamiento de la ciudad.

El casco viejo de Barcelona o Ciutat Vella ocupa 449 hectáreas en las que residen 113.082 habitantes (el 7% de la población de la ciudad). De ellos, el 35% es mayor de 45 años y el 43% procede del extranjero. Aproximadamente, en el 70% de sus calles tiene preferencia el peatón y, además de la recogida diaria de residuos orgánicos, también dispone de un sistema de recogida selectiva de basura y recogida de basura comercial diferenciada.

Las calles analizadas en Barcelona aprobaron el examen de CONSUMER EROSKI con una de las mejores notas del estudio, un ‘bien’ (la media global era de un mediocre ‘aceptable’), al igual que otras cuatro ciudades del informe (Madrid, Pamplona, Valladolid y Zaragoza). En esta calificación final, tuvieron mucho que ver las buenas notas obtenidas en materia de movilidad y mobiliario urbano, apartados en los que también logró un ‘bien’ (mientras que la media del estudio era de un ‘aceptable’).

Y es que los técnicos de esta revista constataron que el barrio antiguo de la capital barcelonesa estaba convenientemente equipado con farolas, fuentes y alcantarillas y papeleras, y que además este mobiliario urbano se conservaba en correcto estado, a excepción de algunas papeleras y alcantarillas que deberían ser sustituidas debido a evidentes desperfectos.

En materia de movilidad, en varias calles estudiadas en Ciutat Vella se observaron paradas de autobús y metro (de ahí, que lograra un ‘bien’). Además fue una de las pocas ciudades donde también se encontraron aparcabicis y un aparcamiento subterráneo en esta zona. Las paradas de transporte público contaban con información sobre frecuencias, horarios, recorridos y posibles incidencias, no así sobre los precios.

Otro de los apartados estudiados en el informe es el de servicios, que, en el caso de las calles barcelonesas estudiadas, recibió un suspenso (un ‘regular’). Y es que en las calles estudiadas se observó la existencia de un número excesivo de locales de hostelería, así como alojamientos turísticos. De hecho, el Ayuntamiento de la capital contó hasta 1.164 establecimientos de hostelería y 235 de pensiones u hoteles. Estas cifras demuestran que el barrio antiguo se ha convertido en un centro de ocio para turistas.

Por supuesto, también se tomó en cuenta la limpieza y el mantenimiento de las calles y edificios, apartado en el que la zona antigua de la ciudad condal obtuvo un ‘aceptable’, en la media del informe. Los técnicos de la revista comprobaron que la mayor parte de los edificios se encontraban en un buen estado de conservación, aunque también se hallaron viviendas con síntomas de dejadez y abandono (es decir, con fachadas ennegrecidas o con cables de la luz en mal estado, entre otros problemas). Además, se observó que en general las calles y pasos de peatones se encontraban limpios, aunque también había suciedad en tres calles y el pavimento era resbaladizo en más de la mitad de las vías seleccionadas.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco viejo de Barcelona. Los 100 vecinos consultados se mostraron poco satisfechos con el estado en que encontraban su barrio. De hecho, le otorgaron una calificación global de 4, un rotundo suspenso. Por partes, el 22% de ellos consideraba que sus calles padecían problemas de limpieza, un 27% creía que la dotación de servicios era insuficiente y un 48% opinaba que la accesibilidad debía mejorarse.

Bilbao

El casco antiguo de Bilbao falla en servicios e infraestructuras para los residentes

La sobreabundancia de bares y locales de copas es una de sus principales deficiencias. Sin embargo, sus edificios sobresalen por su buena conservación

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-bilbao.gif En el caso de Bilbao, se analizaron exhaustivamente 8 calles: Santa María, La Torre, Correo, Sombrerería, Bidebarrieta, Barrenkale Barrena, Somera y La Tendería. Todas ellas eran peatonales y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital vizcaína. Los recorridos a través de estas vías antiguas aportaron a esta revista una información que se completó con datos facilitados por el Ayuntamiento de la ciudad.

El casco viejo bilbaíno ocupa una superficie de 0,52 kilómetros cuadrados en los que residen 7.089 habitantes (suponen el 2% de la población total de Bilbao). De ellos, el 40% es mayor de 45 años. El principal problema de este barrio antiguo tiene que ver con la convivencia o el civismo, y aunque los delitos contra el patrimonio en la zona han disminuido un 26% en los últimos cuatro años, la tasa de delitos por cada mil habitantes del casco viejo se eleva a 73,3 (cuando la media de Bilbao es de 42,5), según las estadísticas del consistorio. El 75% del casco antiguo de la ciudad es peatonal y el Ayuntamiento realiza a diario tanto la recogida de basura orgánica, como la selectiva (papel/cartón, vidrio, plástico y pilas). Incluso disponen de motos de limpieza de excrementos caninos.

Las calles analizadas del casco histórico de Bilbao lograron un mediocre ‘aceptable’ (en la media del estudio) en la evaluación elaborada por CONSUMER EROSKI. En esta baja calificación influyó el gran número de locales de copas y bares que se hallaron en las ocho calles analizadas (de hecho, el propio Ayuntamiento de la capital reconoce que hay instalados 233 locales de hostelería).

Sin embargo, mientras el casco histórico de Bilbao se convierte en un mero centro de ocio y diversión los fines de semana con multitud de lugares donde pasar un buen rato, los técnicos de esta revista echaron en falta otros servicios imprescindibles en estas ocho calles escogidas, como parques infantiles, centros socioculturales (centros cívicos), aseos públicos o espacios ajardinados. Eso sí, se hallaron numerosos establecimientos comerciales, en especial, tiendas de ropa (según la información aportada por el Consistorio, existen nada menos que 544 locales comerciales). No obstante, las estadísticas municipales indican que el conjunto del casco viejo bilbaíno cuenta con dos parques infantiles, dos aseos públicos, dos espacios ajardinados y sólo un centro sociocultural.

Otro de los apartados que se tuvo en cuenta en el estudio fue el de la limpieza y el mantenimiento de las viviendas y el pavimento del casco histórico de la ciudad, que obtuvo un ‘aceptable’ (en la media del informe). En Bilbao, la mayor parte de las viviendas se encontraban en un buen estado de conservación, aunque se encontró algún edificio pendiente de rehabilitar y con problemas de suciedad y abandono (un mal hallado en la mayoría de los cascos históricos). Además, a pesar de que la mayor parte de las calles mostraban un aspecto correcto, en algunos lugares el pavimento estaba sucio o era deslizante y no se informaba de manera conveniente a los viandantes del peligro de resbalones.

CONSUMER EROSKI también revisó el mobiliario urbano con que contaba el barrio antiguo de la capital vizcaína, que se calificó con un ‘aceptable’, también en la media del estudio. Aunque las farolas se encontraban en buen estado de conservación e iluminaban de forma correcta las calles analizadas, los técnicos de esta revista no hallaron en ninguna de las ocho calles examinadas bancos para el descanso de los viandantes, y tampoco árboles o fuentes de agua potable y ornamentales.

En materia de movilidad, en ninguna de las calles estudiadas del casco histórico bilbaíno se observaron paradas de autobús, tranvía o taxi (de ahí, que lograra tan sólo un ‘aceptable’). Sin embargo, esta situación se debe a la condición de peatonales de todas las calles visitadas y por las características urbanísticas de esta zona medieval. Con todo, el barrio antiguo vizcaíno está bien comunicado gracias a paradas cercanas de autobús, metro y tranvía.

Los vecinos del casco histórico de Bilbao, satisfechos

Pese a las carencias expuestas con anterioridad, los 50 residentes del casco antiguo bilbaíno encuestados por CONSUMER EROSKI se mostraron satisfechos con la habitabilidad de su barrio y le concedieron una calificación global de 7. Tan sólo dos de los cincuenta encuestados aludieron a problemas en la limpieza o a una escasa accesibilidad.

Cordoba

El casco antiguo de Córdoba falla en servicios e infraestructuras para sus vecinos, al igual que en la mayoría de capitales del país

La reducida dotación de zonas infantiles, espacios deportivos o baños públicos contrasta con la destacada localización de aparca-bicis

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-cordoba.gif En el caso de Córdoba, se analizaron ocho calles: Jesús María, Blanco Belmonte, Valdés Leal, San Fernando, Ambrosio de Morales, Pedro López, Lineros y Juan Valera. La mitad de ellas eran peatonales y el resto transitables por vehículos y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital cordobesa. Los recorridos a través de estas vías históricas aportaron a esta revista una información que se complementó con datos facilitados por el Ayuntamiento de la ciudad.

El casco viejo de Córdoba ocupa 246 hectáreas, de las que 81 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1994. En total, 50.363 habitantes residen en este barrio, el 16% de la población de la ciudad, y de ellos, el 42% es mayor de 45 años. El Gobierno municipal ha redactado un Plan de Accesibilidad, así como un estudio sobre Movilidad y Centros Escolares en el Conjunto Histórico de Córdoba. Además, la Gerencia de Urbanismo cuenta con una oficina de Accesibilidad que desarrolla programas para resolver los problemas de movilidad y desplazamiento tanto en edificios como en vías urbanas.

Sin embargo, pese a los esfuerzos, las calles medievales analizadas en Córdoba no aprobaron el examen de CONSUMER EROSKI y suspendieron con un ‘regular’, por debajo de la media de las 18 capitales, un ‘aceptable’. Una de las principales razones de la mediocre calificación final fue la escasa dotación de establecimientos de alimentación, parques infantiles, espacios deportivos municipales o centros para la tercera edad en las calles analizadas. Estos datos coinciden con los facilitados por el consistorio, que señalan que en todo el casco histórico de la capital cordobesa apenas hay espacios deportivos (en estos momentos se está construyendo un gran complejo para actividades deportivas), sólo dispone de dos centros de la tercera edad, un aseo público o dos centros de ocio. Esto provocó que la nota media en este apartado descendiese hasta el ‘muy mal’. Pese a todo, hay que tener en cuenta las características especiales de un casco antiguo como es el de Córdoba.

En el resto unidades del estudio, el casco antiguo cordobés mantiene la misma nota, un ‘aceptable’ (en la media del informe). En limpieza y mantenimiento, se constató que la mayor parte de los edificios de la zona medieval se encontraban en un estado bueno de conservación, aunque también se vieron algunas viviendas con síntomas evidentes de abandono porque a las fachadas les faltaba una mano de pintura debido a las humedades que sufrían o había cables de la luz en mal estado o descolgados. En general, las calles analizadas y los pasos de peatones estaban limpios, aunque en algunos tramos había suciedad y el pavimento era deslizante (con el peligro que ello suponía y sin señal alguna que lo advirtiese). Además, algunas de las obras que se observaron en el camino (tanto en las calles como en los edificios) carecían de las pertinentes vallas para garantizar la seguridad de los usuarios de la vía.

Por otra parte, el equipamiento urbano de las calles analizadas se hallaba en buenas condiciones, limpio y sin síntomas de deterioro. Sin embargo, los técnicos de
CONSUMER EROSKI apreciaron la necesidad de aumentar el número de bancos, árboles y papeleras, especialmente de estas últimas. De ahí, la valoración de ‘aceptable’ de la revista.

En materia de movilidad, sólo en una de las calles estudiadas se vieron paradas de autobús. Sin embargo, el aprobado logrado en este apartado se debe a la gran cantidad de aparca-bicis que se habían instalado (potenciando así el uso de este medio de transporte sostenible). Las paradas de transporte público que recorren el casco antiguo cordobés contaban con información sobre frecuencias, horarios y recorridos, no así sobre precios y posibles incidencias.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco viejo de Córdoba. Los 50 vecinos consultados calificaron la habitabilidad de su barrio con una nota de cinco puntos sobre diez. Uno de cada tres criticaban los problemas en la limpieza, uno de cada cinco creía que la dotación de servicios era insuficiente y nada menos que un 35% opinaba que la accesibilidad era escasa.

Granada

Cascos históricos urbanos: analizadas 144 calles de las zonas antiguas de 18 ciudades para comprobar su habitabilidad, entre ellas ocho de la capital granadina

Las ocho calles analizadas registran una sobreabundancia de locales hosteleros y alojamientos turísticos. Sin embargo, destacan en materia de movilidad y accesibilidad

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-granada.gif En el caso de Granada, se analizaron ocho calles: Rosal, San Juan de los Reyes, Pagés, Santa Isabel la Real, Cuesta del Chapiz, Alhacaba, Callejón de las Tomasas y Camino Nuevo de San Nicolás. Todas ellas eran transitables, excepto la calle del Rosal, que era peatonal, y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital granadina. Los recorridos a través de estas vías aportaron una información que se complementó con datos facilitados por el Ayuntamiento de la ciudad. Según sus estadísticas, en el casco viejo de Granada residen 33.159 habitantes, que representan el 12% de la población, y uno de cada cinco es mayor de 65 años.

Este barrio superó el examen sobre el nivel de habitabilidad de los cascos históricos de CONSUMER EROSKI con un ajustado ‘aceptable’ (eso sí, en la media del estudio). Una calificación condicionada por la mala nota obtenida en el apartado de servicios, un ‘mal’ (eso sí, en la media del estudio). Las razones: la sobreabundancia de alojamientos turísticos y locales de hostelería, lo que indica la importancia del lugar como centro turístico, lo que deja en un segundo plano otras necesidades de los residentes (más espacios deportivos públicos y zonas verdes). Según los datos facilitados por el consistorio, el 60% de los alojamientos turísticos de la ciudad se encuentran en el casco antiguo y que los locales de hostelería suponen aproximadamente el 30% de los establecimientos comerciales de la zona.

Por el contrario, el casco histórico de Granada destaca en materia de movilidad. Logró un ‘bien’, por encima de la nota global de ‘aceptable’ en el resto de capitales analizadas. Y es que en cinco de las ocho calles analizadas se encontraron paradas de autobuses, aunque no se vieron de taxi ni tampoco aparca-bicis en las vías escogidas para el informe. Eso sí, en la marquesina instalada para el transporte público se señalaban frecuencias, horarios y recorridos; no así precios ni posibles incidencias. Además, casi todas las vías analizadas (que no eran peatonales en su mayoría, sino transitables) cuentan con un indicativo de sentido de la circulación, y la pertinente señal de dirección prohibida. No se vieron sin embargo estacionamientos reservados para personas con discapacidad en las vías escogidas.

La limpieza y mantenimiento de las viviendas y el pavimento del casco histórico de la ciudad recibió un ‘aceptable’ (en la media del informe). En Granada, la mayor parte de las viviendas se encontraban en buen estado de conservación, aunque se halló algún edificio pendiente de rehabilitar y con problemas de suciedad y abandono (un mal hallado en la mayoría de los cascos históricos). Además, a pesar de que la mayor parte de las calles tenían un aspecto correcto, en algunos lugares de cinco de las vías analizadas el pavimento estaba sucio o era deslizante y no se informaba convenientemente a los viandantes del peligro de resbalones.

CONSUMER EROSKI también revisó el mobiliario urbano con que contaba el barrio antiguo de la capital granadina, que se calificó con un ‘aceptable’, también en la media del estudio. Aunque las farolas, las fuentes (de agua potable y ornamentales) y los bancos se encontraban en buen estado de conservación, los técnicos de esta revista observaron carencias en la dotación de papeleras y árboles. De hecho, algunas papeleras y alcantarillas necesitaban un repaso por su limpieza y mantenimiento deficientes.

La opinión de los vecinos

Pese a las carencias expuestas con anterioridad, los 50 residentes del casco antiguo granadino consultados por CONSUMER EROSKI valoraron la habitabilidad de su barrio con seis puntos sobre diez. Sin embargo, uno de cada cinco criticó la limpieza deficiente, seis de cada diez calificaron la dotación de servicios como insuficiente y la gran mayoría no consideraba que se garantizasen unos mínimos en materia de accesibilidad.

Logroño

El casco histórico de Logroño falla en infraestructuras para los residentes y en la limpieza de sus calles

La dotación de mobiliario urbano es mejorable, aunque su estado de conservación es bueno. El casco histórico logroñés es uno de los pocos del país que dispone de bicicarriles y aparca-bicis

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-logrono.gif En el caso de Logroño, se tomaron como referencia las calles de Los Portales, Sagasta, Las Herrerías, Marqués de San Nicolás, Ruavieja, La Caballería, San Juan y San Agustín. Ocho calles de un conjunto histórico en el que apenas viven aproximadamente 4.000 personas (un 3% sobre el total de la población total de la capital riojana) y que fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico. El mayor porcentaje de población se sitúa entre los 30 y los 44 años, aunque un número también importante de vecinos supera los 65 años (un 17%), según se desprende de la información facilitada por el Ayuntamiento logroñés. Todos ellos tienen que enfrentarse a uno de los principales problemas con que cuenta esta zona, el ruido.

Como elemento positivo, estas calles del casco histórico de Logroño pueden recorrerse en bicicleta gracias al carril y a dos aparcamientos específicos dispuestos para los ciclistas.

Una vez elaborado el pertinente examen de la revista CONSUMER EROSKI, la nota global obtenida por estas ocho calles de Logroño es de un mediocre ‘aceptable’, idéntica a la valoración del resto de ciudades incluidas en este estudio. Las principales deficiencias se hallaron en la limpieza y mantenimiento de calles y fachadas, que suspende con un ‘regular’ (la media de las 18 capitales es un ‘aceptable’). Las mayores necesidades de mejora: el pavimento y el estado general de las calles. A esto hay que añadir algunos solares ubicados en estas céntricas vías en los que se observaron suciedad y desperdicios.

Las calles logroñesas visitadas también suspenden en servicios e infraestructuras con un ‘regular’, aunque en este caso la valoración es mejor que la media del estudio (un rotundo ‘mal’). En ninguna de las ocho calles visitadas se hallaron centros para la tercera edad ni baños públicos y sólo se encontró una zona de juegos para los niños. El Ayuntamiento logroñés reconoció asimismo que no existen centros para la tercera edad en las calles del casco histórico, ni tampoco aseos públicos; aunque sí cuenta con parques infantiles, dos.

Las notas (hasta un ‘aceptable’) mejoran en la apuesta del consistorio de la ciudad por la movilidad y la accesibilidad de su casco antiguo, gracias, entre otras razones, a que dispone de aparcamientos en la mitad de las vías escogidas (en todo el casco antiguo hay 400 plazas de aparcamiento). Asimismo, algunas de estas calles cuentan con la pertinente señal donde se indica el horario de carga y descarga que regula la circulación de los vehículos de reparto. Como aspecto negativo a resaltar: en una de las calles, los automóviles estaban mal estacionados.

Por último, el equipamiento en mobiliario urbano en el casco antiguo de la capital riojana obtiene idéntica nota que el apartado anterior, un ‘aceptable’. Durante el recorrido por estas calles se localizaron pocas papeleras, bancos y árboles; mientras que, por el contrario, las alcantarillas y farolas ubicadas en estas céntricas vías estaban en correcto estado de mantenimiento y limpieza.

Los semáforos que se observaron carecían tanto de sonido acústico como de pantalla con segundos intermitentes, dos elementos que ayudan a los peatones para cruzar sin riesgo los pasos de cebra.

La opinión de los vecinos

Además de la comprobación in situ de la habitabilidad del casco histórico logroñés, CONSUMER EROSKI encuestó a 50 residentes de la zona para conocer sus impresiones. La valoración global ascendió a siete puntos sobre diez, un notable. No obstante, uno de cada cuatro considera que la dotación de infraestructuras es insuficiente, y sólo uno de cada diez se quejó de problemas de limpieza o de accesibilidad.

Madrid

El casco histórico de Madrid es uno de los más habitables del país, aunque falla en servicios para los residentes

Las calles analizadas del casco histórico madrileño destacan en la dotación de infraestructuras sanitarias para los vecinos de unas vías que soportan un volumen de tráfico excesivo

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-madrid.gif En el caso de Madrid, se tomaron como referencia las calles de La Morería, Bailén, Toledo, Cava Baja, La Magdalena, La Concepción Jerónima, Carrera de San Francisco y La Bolsa. Salvo esta última, que es peatonal, el resto son transitables y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital nacional.

La nota global obtenida tras el examen exhaustivo de estas céntricas vías de Madrid ha sido de un ‘bien’, por encima del índice medio del resto de capitales objeto de estudio en este informe de CONSUMER EROSKI, gracias de manera especial al apartado referido a movilidad y accesibilidad. De esta forma, la capital madrileña se halla entre las cinco mejores del estudio, junto con Barcelona, Valladolid, Pamplona y Zaragoza.

Un ‘bien’ es la nota final que los técnicos de la revista dieron al apartado de limpieza y mantenimiento (por encima del mediocre ‘aceptable’ de la media nacional). Las mayores carencias se observaron en la dejadez de los servicios de limpieza en algunos árboles, la existencia de edificios en mal estado, fachadas ennegrecidas, carteles y pintadas en viviendas. Asimismo, en una de las calles se encontró suciedad, gravilla y tierra suelta.

Las mayores necesidades de mejora en las calles analizadas del casco antiguo de la capital de España hacen referencia a la dotación de servicios e infraestructuras para mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos (suspenden con un ‘regular’, por encima, eso sí, del ‘mal’ de la media del resto del país). Así, es una de las ciudades del estudio donde más restaurantes encontraron los técnicos de la revista (una buen opción para los visitantes pero no tan necesario para los que allí residen cada día). Asimismo, no se observaron zonas destinadas al juego de los más pequeños, ni espacios deportivos, ni centros de ocio y muy pocas sucursales bancarias en las calles tomadas como ejemplo para realizar este examen sobre los cascos históricos de 18 ciudades (se desconoce el número exacto de estos servicios en el resto del barrio, ya que el Ayuntamiento de Madrid no lo facilitó).Por el contrario, y como dato positivo, se hallaron centros de atención sanitaria en al menos tres de las ocho calles recorridas.

Movilidad y accesibilidad es uno de los dos puntos en los que el centro histórico de Madrid destaca: logra una nota de ‘muy bien’, por encima del ‘aceptable’ del índice nacional. Moverse resulta sencillo en estas calles gracias a las paradas de autobús, metro y taxi que se ubican en la zona. Además, siete calles cuentan con plazas de aparcamiento y una de ellas tiene incluso parking subterráneo. Los mayores problemas constatados en este apartado se vinculan al importante volumen de tráfico que deben ?aguantar? diariamente los residentes y por otro, en materia de accesibilidad, la existencia en algunas calles con bordillos con una altura excesiva, lo que dificulta el paso para personas mayores y discapacitados.

Por último, el análisis del mobiliario urbano de estas calles de la capital desprende un resultado de ‘bien’, (sólo un ‘aceptable’ en la media del país). Los únicos fallos: pocos árboles y alcantarillas.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco histórico de Madrid. Para los vecinos madrileños, su centro antiguo merece una nota de seis puntos sobre diez, coincidente con la valoración media del estudio. Así, la mitad de los 100 encuestados valoró como insuficientes los servicios necesarios para la población de estas calles. Además, el 50% de los vecinos preguntados del centro histórico madrileño afirmaron que su distrito es peor si se compara el estado de las viviendas y las zonas verdes con el resto de zonas de la capital.

Málaga

El casco histórico de Málaga falla en limpieza y servicios

En las ocho calles visitadas, se observó un excesivo número de locales de copas y discotecas, además de falta de limpieza en calles y algunos edificios

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-malaga.gif En el caso de Málaga, se analizaron 8 calles: Granada, Marqués de Larios, Comedias, Carretería, Compañía, Beatas, Ollerías y Álamos. La mayor parte de ellas eran peatonales, exceptuando Carretería, Ollerías y Álamos, y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital malagueña. Los recorridos a través de estas vías medievales aportaron a esta revista una información que se complementó con datos facilitados por el Ayuntamiento de la ciudad.

El centro histórico ocupa una superficie de 392.573 metros cuadrados, de los que el 15% son zonas peatonales, y allí están censadas más de 85.500 personas (el 15% de la población de la ciudad). En este barrio, el Ayuntamiento lleva a cabo la recogida de residuos orgánicos puerta a puerta (con contenedores soterrados, entre otros métodos) y dispone de un sistema de recogida selectiva de residuos (papel/cartón, vidrio, plástico y pilas).

El casco histórico de Málaga aprobó el examen sobre el nivel de habitabilidad del barrio elaborado por CONSUMER EROSKI con un mediocre ‘aceptable’ (en la media del estudio). Una baja calificación influida por la sobreabundancia de locales de copas, bares y discotecas que se hallaron en las ocho calles analizadas, una de las deficiencias más comunes halladas en las 18 capitales estudiadas. Además, los técnicos de esta revista observaron en las vías recorridas la escasez de otras prestaciones sociales más necesarias para los allí residentes como parques infantiles, centros para la tercera edad o espacios ajardinados. Eso sí, se observaron espacios culturales y centros de ocio.

Además de los servicios, también suspendieron las calles del casco histórico malagueño en limpieza y el mantenimiento de sus viviendas y su pavimento, por debajo de la media del informe, un ‘aceptable’. En esta capital andaluza, muchas de las viviendas que se encontraron se hallaban en mal estado de conservación o con síntomas evidentes de dejadez. En concreto, se observó que sus fachadas necesitaban una mano de pintura debido a las humedades que sufrían, y se vieron cables de luz en mal estado o descolgados. Además, los técnicos de esta revista se toparon con algún solar abandonado en un estado pésimo, sin vallado y con mucha suciedad. Por último, la mitad de las vías malagueñas analizadas estaban sucias y precisaban de un urgente lavado de cara.

CONSUMER EROSKI también revisó el mobiliario urbano del barrio antiguo, que en este caso mereció un ‘bien’ (la media del estudio fue de ‘aceptable’). De hecho, las farolas se encontraban en buen estado de conservación e iluminaban de forma correcta las calles analizadas. Y aunque las alcantarillas también estaban en un estado óptimo, los técnicos de esta revista observaron un número insuficiente de bancos y árboles.

En materia de movilidad, sólo en una de las tres calles transitables estudiadas del casco histórico malagueño se observó una parada de autobús, en cuya marquesina se indicaba información sobre horarios, recorridos y tarifas. Sin embargo, no se localizó en ninguna de las ocho calles visitadas ni paradas de taxi ni aparca-bicis. Según la información aportada por el propio Consistorio de la ciudad, en todo el centro antiguo hay seis paradas de autobús, ocho de taxi y seis aparca-bicis.

La opinión de los vecinos

Pese a las carencias observadas, los 50 residentes del casco antiguo malagueño consultados por CONSUMER EROSKI valoraron el estado de su barrio con una calificación global de seis puntos sobre diez. Sin embargo, uno de cada tres denunciaron problemas en la limpieza, en idéntica proporción se quejaron de que la dotación de servicios era insuficiente y casi la mitad de los encuestados afirmó que la accesibilidad para personas con discapacidad es mínima.

Murcia

El casco histórico de Murcia falla en limpieza y dotación de servicios

El centro histórico murciano se encuentra entre los seis que suspenden la prueba de CONSUMER EROSKI

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-murcia.gif En el caso de Murcia, se tomaron como referencia las calles La Platería, San Patricio, Los Apóstoles, Jabonerías, La Trapería, Polo de Medina, González de Adalid y Calderón de la Barca. Todas son peatonales y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital murciana.

La evaluación de las ocho calles de la capital murciana se saldó con un suspenso (un ‘regular’), por debajo de la valoración general del resto de ciudades incluidas en este estudio, un ‘aceptable’. De las 18 capitales analizadas, tampoco superaron la prueba las calles de A Coruña, Alicante, Córdoba, Oviedo y Valencia.

En el apartado en el que los técnicos del estudio analizaron la limpieza y el mantenimiento de un modo general (tanto las viviendas como el pavimento y el resto de la calle), la ciudad suspende con un ‘regular’ (por debajo de la media nacional que no supera el ‘aceptable’). Durante el recorrido para efectuar la valoración pertinente se observó mobiliario urbano sucio, pavimento en mal estado (en ocasiones suponía un peligro para los viandantes), numerosos carteles y pintadas en las casas, tejas y elementos de balcones a punto de caerse a la vía y puertas de portales rotas o deterioradas.

En cuanto a los servicios e infraestructuras localizados en este barrio histórico (orientados a mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos), Murcia suspende ampliamente con un ‘mal’, como la media del resto de ciudades examinadas por CONSUMER EROSKI. Así, ninguno de los técnicos encontró en estas ocho calles rastro alguno de una zona de juegos infantiles o un espacio verde, por ejemplo. Además, las terrazas de algunos de bares y establecimientos hosteleros interrumpían el paso de los viandantes.

Las notas (hasta un ‘aceptable’) mejoran en la apuesta del consistorio de la ciudad por la movilidad y la accesibilidad de su casco antiguo. Destaca de forma positiva el hecho de que aunque estas vías escogidas no disponen de parada de transporte urbano, sí que cuentan con indicativos donde se señala la localización de otras cercanas. En estas calles peatonales no se vieron en ningún momento coches que impidieran el paso de los peatones o que se encontrasen estacionados o circulando fuera del horario de carga y descarga.

Por último, el equipamiento en mobiliario urbano en el casco antiguo de Murcia, tras el análisis de los técnicos de CONSUMER EROSKI, obtiene una mala calificación (‘regular’). Para justificar esta nota bastan unos cuantos datos negativos: la mayoría de las pocas papeleras instaladas estaban sucias, con la basura en el suelo o rotas; el número de farolas era muy reducido y no se observó ni un solo banco.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco viejo de Murcia. Los 50 vecinos consultados valoraron a su barrio con una nota de siete puntos sobre diez. Sus principales quejas se centraron en la dotación insuficiente de servicios de este barrio. Además, seis de cada diez de los preguntados afirmó que la zona en la que residen tiene en los espacios verdes una de las desventajas en comparación con otros distritos de la capital murciana.

Oviedo

El casco histórico de Oviedo falla en mobiliario urbano y en servicios para sus residentes

El centro histórico ovetense se encuentra entre las seis ciudades españolas que suspenden el examen de la revista sobre estas zonas

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-oviedo.gif En el caso de Oviedo, se tomaron como referencia las calles de Azcárraga, Jovellanos, El Águila, Paraíso, San Francisco, San Vicente, San Antonio y La Rúa, que fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la ciudad. Ocho calles de un conjunto histórico en el que apenas residen algo más de 3.500 vecinos (un exiguo 2% de la población de la ciudad). Según la información facilitada por el Ayuntamiento de Oviedo para la elaboración de este informe, el mayor porcentaje de población corresponde a los mayores de 65 años. Todo el barrio histórico de la ciudad, formado en su mayoría por calles peatonales, se localiza en una zona de gran afluencia turística.

Las ocho calles de Oviedo analizadas suspenden con un ‘regular’, por debajo de la valoración general del resto de ciudades incluidas en este estudio, un ‘aceptable’. Los otros cascos históricos que no superan el análisis de CONSUMER EROSKI son A Coruña, Alicante, Córdoba, Murcia y Valencia. En el apartado de limpieza y el mantenimiento tanto de calles como de fachadas, las vías ovetenses aprueban, aunque con un mediocre ‘aceptable’, igual que el índice del resto del informe. Los edificios que los técnicos observaron detenidamente en estas calles elegidas se encontraban, en líneas generales, en buen estado de conservación (aunque hay que resaltar la existencia de pintadas en fachadas y algunas puertas de portales rotas). Si embargo, en algunas calles, el pavimento no estaba lo suficientemente limpio.

En servicios e infraestructuras para mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos, Oviedo suspende con un rotundo ‘mal’, como la media del resto de informe de CONSUMER EROSKI. Pese a ser un zona muy frecuentada por turistas y visitantes, los residentes de las ocho calles visitadas no cuentan con un centro para la tercera edad, zonas verdes o un espacio reservado para los juegos de los vecinos más pequeños. Estas deficiencias son extensivas al conjunto del casco histórico, ya que según los datos facilitados por el consistorio ovetense, no hay ningún centro para la tercera edad, ni zona de juegos infantil, ni zonas verdes, ni espacios deportivos ni centros de ocio ni aseos públicos. Esta ausencia de dotación contrasta con las tres oficinas de turismo que se hallan en el casco histórico de la capital asturiana.

Las notas (hasta un ‘aceptable’) mejoran en la apuesta del consistorio de la ciudad por la movilidad y la accesibilidad de su casco antiguo. Las principales carencias que los técnicos de la revista encontraron en las ocho calles analizadas se refieren a la ausencia de señales con la velocidad máxima permitida en las tres únicas vías transitables (no peatonales) estudiadas; tampoco se observó ningún carril-bici y no había ningún aparcamiento reservado de forma específica para los conductores discapacitados. Merece también la pena apuntar que en una calle todos los vehículos de reparto localizados estaban circulando o aparcados en zona peatonal fuera del horario de carga y descarga.

Por último, el equipamiento en mobiliario urbano en el casco antiguo de Oviedo, tras el análisis de los técnicos de CONSUMER EROSKI, obtiene una mala calificación (‘regular’). Para justificar esta nota, hay que destacar que apenas se vieron papeleras y algunas de las localizadas estaban en pésimo estado de limpieza o mantenimiento (una situación que se repite en los escasos árboles encontrados) y que los bancos en estas calles son muy escasos.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco histórico de Oviedo. Los 50 vecinos consultados se mostraron muy satisfechos con el estado en que encontraban su barrio. De hecho, lo valoraron con una nota de siete puntos sobre diez. Sus principales quejas se centran en la ausencia de zonas verdes, la movilidad del barrio o el estado de las viviendas. Con todo, siete de cada diez de los preguntados considera que su barrio tiene las mismas ventajas y desventajas que el resto de zonas de la ciudad asturiana en materia de servicios.

Pamplona

Pamplona cuenta con uno de los cascos antiguos más habitables del país

Las ocho calles analizadas destacan por la gran variedad de servicios que ofrecen a sus vecinos, así como por la limpieza y el buen mantenimiento de sus calles y edificios

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-pamplona.gif En el caso de Pamplona, se analizaron ocho calles: Compañía, La Estafeta, Nueva, San Nicolás, San Francisco, Mayor, Chapitela y Cuesta de Santo Domingo. Todas ellas eran peatonales y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital navarra. Los recorridos a través de estas vías medievales aportaron a esta revista una información que se complementó con datos facilitados por el Ayuntamiento de la ciudad.

En el casco viejo de Pamplona residen 11.843 habitantes, el 6% de la población de la ciudad. De ellos, el 42% es mayor de 45 años y el 15% procede del extranjero. El Ayuntamiento se ha planteado como objetivo inmediato actuar en las viviendas en deficiente estado de conservación y pésimas condiciones de habitabilidad y salubridad, que perviven en el barrio medieval.

Pese a todo, el casco histórico de Pamplona aprobó el examen de CONSUMER EROSKI con una de las mejores notas del país, un ‘bien’ (la media global era de un mediocre ‘aceptable’). Idéntica nota a otras cuatro ciudades (Madrid, Barcelona, Zaragoza y Valladolid). En esta calificación final tuvo mucho que ver la limpieza, la dotación de mobiliario urbano y la diversidad en materia de infraestructuras sociales y comerciales. Además de tiendas, bares y restaurantes (174 locales de hostelería según el Ayuntamiento), se encontraron centros para la tercera edad, organismos oficiales, centros educativos y zonas verdes para el esparcimiento, entre otras prestaciones, en las calles pamplonesas analizadas. Así, los servicios con los que contaban estas vías se calificaron con un ‘aceptable’ (a pesar de la variedad, el número no era muy elevado, tal y como corrobora el propio Consistorio). Una nota que, aunque mejorable, dista mucho del ‘mal’ recibido por el resto de cascos históricos visitados.

La limpieza y el mantenimiento de las calles y edificios de la zona antigua de la ciudad se valoró con un ‘bien’. Los técnicos de la revista comprobaron que la mayor parte de los edificios se encontraban en un estado muy bueno de conservación, aunque también se vio alguno con síntomas de dejadez y abandono (es decir, con fachadas ennegrecidas o con cables de la luz en mal estado). Además, el mantenimiento de calles y pasos de peatones era bueno.

CONSUMER EROSKI también revisó el mobiliario urbano con que contaba el barrio medieval de la capital navarra, que se calificó con un ‘bien’ (la media del estudio fue de un ‘aceptable’). Aunque farolas y alcantarillas se encontraban en buen estado de conservación y el número era suficiente, se contabilizaron muy pocos bancos, papeleras y árboles en las ocho calles analizadas. Eso sí, los que se hallaron estaban limpios.

En materia de movilidad, en ninguna de las calles estudiadas del casco histórico navarro se observaron paradas de autobús o taxi, aunque sí existen paradas en el resto del centro histórico (según datos del Consistorio, una línea de transporte urbano recorre estas vías antiguas cada 15 minutos). Sin embargo, esta situación puede explicarse porque todas las calles seleccionadas eran peatonales y por las características urbanísticas de la zona medieval.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco viejo de Pamplona, y los 50 vecinos consultados se mostraron muy satisfechos con su barrio, puesto que le otorgaron una calificación global de ocho puntos sobre diez, un notable alto. Sin embargo, uno de cada siete consideraba que existían problemas en la limpieza.

San Sebastián

El casco antiguo de San Sebastián falla en limpieza, mantenimiento e infraestructuras para los residentes

La parte vieja de la capital donostiarra está más orientada al turista que al propio residente de la zona

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-sansebastian.gif En el caso de San Sebastián, se tomaron como referencia las calles Mayor, Campanario, Narrica, Santa Korda, San Jerónimo, 31 de agosto, Fermín Calbetón y Embeltrán. Estas vías forman parte de un entramado que en su totalidad es peatonal y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la ciudad.

San Sebastián destaca por tener uno de los centros históricos más orientados al turismo. Así, no faltan en estas calles las tiendas de regalos típicos, restaurantes y bares. Sin embargo, en este informe se ha prestado especial atención a si esas calles cumplen con los requisitos de habitabilidad para los que allí residen durante todo el año.

La nota global obtenida tras el examen exhaustivo de estas céntricas vías de San Sebastián ha sido de un mediocre ‘aceptable’, acorde con el índice del resto de capitales objeto de estudio en este informe de CONSUMER EROSKI. En el apartado en el que los técnicos de la revista analizaron la limpieza y el mantenimiento de un modo general (tanto de calles como de viviendas), el casco antiguo donostiarra suspendió con un ‘regular’, por debajo de la media del estudio, un ‘aceptable’. Pese a contar con edificios en buen estado de conservación, se observaron casas con humedades o falta de una mano de pintura. Asimismo, a pesar de que el pavimento de estas calles se encontraba en buen estado y no se apreciaron irregularidades, se encontró suciedad y desperfectos ocasionados por las obras que en esos momentos se llevaban a cabo en algunos inmuebles.

En cuanto a los servicios e infraestructuras localizados en este barrio histórico (orientados a mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos), San Sebastián tampoco supera el suspenso (‘regular’), aunque este caso está por encima del ‘mal’ del conjunto de las 18 capitales. Es cierto que estas calles antiguas de la capital donostiarra tienen fama por los numerosos restaurantes y alojamientos turísticos allí localizados. Sin embargo, el equipamiento para el residente, y no para el visitante, se aleja de los parámetros deseables. A modo de ejemplo, los técnicos de la revista no observaron espacios deportivos, áreas verdes o zonas de juegos infantiles para los más pequeños del barrio en ninguna de las calles seleccionadas. Además, los vecinos de estas ocho calles sólo cuentan con una farmacia y un centro para la tercera edad. No obstante, y según datos facilitados por el consistorio donostiarra, la parte antigua de San Sebastián dispone de un espacio deportivo, una zona verde, pero ninguna zona infantil. También cuatro farmacias y dos centros para la tercera edad.

Las notas mejoran en la apuesta del consistorio donostiarra por la movilidad y la accesibilidad de su casco antiguo, integrado únicamente por calles peatonales por lo que sus vecinos no ?soportan? tráfico alguno. Por estas calles de San Sebastián no circula ningún trasporte público y, pese a contar con paradas en calles próximas, en las vías del centro histórico no aparecen señales indicando dónde pueden localizarse.

Aunque la ciudad cuenta con una larga tradición en el uso de la bicicleta, los residentes de la parte antigua de San Sebastián no disponen de aparca-bicis en ninguna de las calles analizadas y todas las bicicletas encontradas en estas vías permanecían estacionadas junto a edificios. Además, en estas calles peatonales, los técnicos de la revista observaron vehículos que impedían el paso de los peatones.

Por último, el equipamiento en mobiliario urbano en el casco antiguo de San Sebastián, tras el análisis de los técnicos de CONSUMER EROSKI, no pasa de un mediocre aprobado. Las causas: la ausencia de bancos y árboles, además del escaso número de papeleras, que se hallaron en mal estado, sucias o con la basura en el suelo.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también encuestó a 50 residentes de la parte vieja donostiarra. Para los vecinos encuestados, su centro antiguo merece tan sólo una mediocre nota de 5 puntos sobre diez. Así, la mitad de los 50 vecinos encuestados criticaron que la limpieza de estas calles es regular (tan sólo un 2% la considera nefasta) y que debería hacerse con mayor frecuencia. Un 84% de los preguntados considera que el resto de la ciudad aventaja al casco antiguo en dotación de zonas verdes, mientras que otra amplia mayoría considera que vivir en estas calles no dista mucho de residir en otros barrios de la capital donostiarra.

Sevilla

El casco histórico de Sevilla falla en servicios e infraestructuras

En las ocho calles visitadas se constató una sobreabundancia de locales de hostelería. Sin embargo, las fachadas de las viviendas y sus portales destacaban por su buena conservación y limpieza

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-sevilla.gif En el caso de Sevilla, se analizaron 8 calles: Sierpes, Boteros, San Pablo, Méndez Núñez, San Eloy, Alhóndiga, Cuna y Álvarez Quintero. La mitad de ellas eran peatonales, y el resto, transitables por vehículos. Se seleccionaron en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital sevillana.

El barrio antiguo de Sevilla aprobó el examen sobre el nivel de habitabilidad del informe elaborado por CONSUMER EROSKI con un mediocre ‘aceptable’ (en la media del estudio). Una baja calificación en la que tuvo mucho que ver la sobreabundancia de locales hosteleros que se hallaron en las ocho calles analizadas. Sin embargo, mientras el casco histórico de la capital andaluza se convierte en un centro de ocio y de turismo, los técnicos de esta revista advirtieron que en las calles analizadas escaseaban dotaciones e infraestructuras dirigidas a los residentes, como bibliotecas municipales, parques infantiles, aseos públicos o espacios ajardinados.

Otro de los apartados en el que sobresalió la parte antigua sevillana, esta vez de manera positiva, fue el de la limpieza y el mantenimiento de sus viviendas y su pavimento, ya que obtuvo un ‘bien’ (la media del informe fue de un ‘aceptable’). En Sevilla, la mayor parte de las fachadas y portales de las viviendas se hallaban en un buen estado de conservación, aunque se encontró algún edificio pendiente de rehabilitar, así como un solar vallado y en correcto estado aunque con algo de suciedad (un mal hallado en la mayoría de los cascos históricos). Además, la mayor parte de las calles mostraban un aspecto correcto y estaban limpias, no así varios pasos de peatones de una calle a los que les faltaba una mano de pintura.

El mobiliario urbano con que contaba el barrio antiguo de la capital andaluza se calificó con un ‘aceptable’ (en la media del estudio). Aunque en general las farolas eran abundantes y se encontraban en buen estado de conservación, los técnicos de esta revista advirtieron que en estas ocho calles debía mejorar el equipamiento de bancos, papeleras y fuentes (tanto ornamentales como de agua potable)

En materia de movilidad, en algunas de las ocho calles estudiadas del casco histórico sevillano se observaron paradas de autobús y taxi (de ahí, que lograra el ‘aceptable’). Sin embargo, en las marquesinas destinadas al transporte público y encontradas en estas vías no se informaba sobre posibilidades de conexión con otros medios de transporte o posibles incidencias (algunas sí precisaban datos sobre líneas, recorridos y precios); y además, en las vías transitables (no peatonales) eran escasos los estacionamientos para discapacitados.

La opinión de los vecinos

Como protagonistas que son, CONSUMER EROSKI quiso recoger las impresiones de los vecinos del casco histórico sevillano. Por este motivo, consultó a 50 residentes del barrio medieval, que mostraron su insatisfacción con la habitabilidad de su zona, a la que suspendieron con una nota de cuatro puntos sobre diez. Más de la mitad criticaron los problemas en la limpieza, cuatro de cada diez creían que la dotación de servicios era insuficiente y ocho de cada diez aseguraron que la accesibilidad para personas discapacitadas era insuficiente.

Valencia

El casco histórico de Valencia se halla entre los menos habitables del país

El deficiente mantenimiento y limpieza de sus calles y del mobiliario urbano destacan entre sus principales carencias

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-valencia.gif En el caso de Valencia, se tomaron como referencia las calles Serranos, Caballeros, Quart, La Bolsería, Roteros, Alta, Avenida de María Cristina y Tejedores. Esta última es la única vía peatonal de las ocho, que fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital valenciana.

Una vez elaborado el pertinente examen de la revista CONSUMER EROSKI, la nota global obtenida por estas ocho calles de Valencia es de un suspenso (un ‘regular’), por debajo de la valoración general de las 18 capitales analizadas, un ‘aceptable’. Además de Valencia, suspenden Murcia, Oviedo, A Coruña, Alicante y Córdoba.

Las mayores carencias se hallaron en limpieza y el mantenimiento (tanto de las viviendas como del pavimento y del resto de la calle). Las ocho calles recibieron un rotundo ‘mal’ (muy por debajo de la media nacional, un ‘aceptable’). Las principales deficiencias: el ruinoso estado del pavimento, la suciedad de unos edificios con las fachadas repletas de carteles y pintadas, pasos de cebra con pintura poco legible y evidentes signos de abandono en muchos árboles y en la mitad de las jardineras que encontraron en estas calles.

El suspenso se mantiene en movilidad y accesibilidad de su casco antiguo. Las siete calles transitables de las ocho elegidas apenas tienen plazas de aparcamiento y todos los vehículos observados en estas rutas estaban mal estacionados (en doble fila y encima de la acera). Otro medio de transporte: las bicicletas. Al no existir aparca-bicis en estas calles, los usuarios valencianos tienen que ingeniárselas para dejar su bici encadenada a árboles, señales o junto a edificios.

También suspende en mobiliario urbano. Para justificar esta nota bastaba comprobar los bolardos y pivotes tirados en el suelo o las fuentes de agua potable encontradas que o no funcionaban o estaban sucias. Además de tener pocas papeleras, la mitad de las que sí se localizaron mostraban un estado muy deficiente, tanto en mantenimiento como en limpieza; algo similar a lo que ocurre con las alcantarillas que muchas de ellas estaban rotas o llenas de desperdicios y basura.

En cuanto a los servicios e infraestructuras localizados en este barrio histórico (orientados a mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos), Valencia suspende con un ‘regular’, aunque se sitúa por encima de la media del resto de ciudades examinadas por CONSUMER EROSKI (‘mal’). Así, durante ese recorrido por las calles seleccionadas no se vio ni una sucursal bancaria, ni un espacio de juegos para los niños y ni un lugar para hacer deporte. Por el contrario, sí se observaron centros educativos en la mitad de estas calles, farmacia en otras tres vías y alojamientos turísticos en otra. Se desconoce el número total de todos estos servicios en el resto del barrio antiguo, ya que el Ayuntamiento no facilitó esos datos.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco histórico de Valencia. Los 50 residentes encuestados valoraron el estado de su barrio con una nota de cinco puntos sobre diez. Sus principales quejas se centraron en la dotación insuficiente de servicios, la limpieza y la accesibilidad.

Valladolid

Valladolid cuenta con uno de los cascos históricos más habitables del país

Las ocho calles estudiadas destacan en limpieza, mobiliario urbano y movilidad, pero necesitan mejorar en el equipamiento de servicios e infraestructuras

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-valladolid.gif En el caso de Valladolid, se analizaron ocho calles: Cascajares, La Pasión, Santiago, La Platería y Rua Oscura, Teresa Gil, María de Molina, Héroes de Alcázar de Toledo y Correos. Casi todas eran peatonales y fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la capital vallisoletana. El casco histórico de Valladolid fue uno de los mejor calificados y aprobó el examen de CONSUMER EROSKI con un ‘bien’, lo que sitúa a las calles del casco histórico vallisoletano entre las más habitables del estudio (junto con Pamplona, Zaragoza, Barcelona y Madrid). En esta calificación final influyeron las buenas calificaciones obtenidas en limpieza y mantenimiento, movilidad y mobiliario urbano, apartados en los que también lograron un ‘bien’ (mientras que la media del estudio era de un ‘aceptable’).

En limpieza y el mantenimiento, se comprobó que la mayor parte de los edificios se encontraban en un buen estado de conservación, aunque también se vio alguna vivienda con síntomas de abandono (fachadas necesitadas de una mano de pintura o con carteles pegados, puertas de portales deterioradas?). Además, se observó que en general las calles y pasos de peatones se hallaban limpios, aunque a estos últimos les faltaba una mano de pintura.

En materia de mobiliario urbano, los técnicos de esta revista constataron que las vías históricas de la capital vallisoletana estaban convenientemente equipadas con farolas, papeleras y alcantarillas, que además en general se encontraban en un estado óptimo de conservación (pese a que algunos de estos elementos urbanos necesitaban una mano de limpieza urgente). Sin embargo, en las calles analizadas comprobaron que eran necesarios más bancos, fuentes y árboles. Con todo, logran un ‘bien’.

La movilidad fue el último apartado calificado con un ‘bien’. En varias de las calles estudiadas se observaron paradas de autobús y taxi que permitían el desplazamiento de los residentes del casco antiguo a otros lugares de la ciudad. Además, fue una de las pocas ciudades donde también se encontraron aparcabicis (para potenciar el transporte sostenible). Las marquesinas destinadas al transporte público contaban con información sobre frecuencias, horarios y recorridos, no así sobre precios y posibles incidencias.

Otro de los apartados estudiados en el informe fue el de servicios, apartado en el que las calles vallisoletanas visitadas suspendieron con un ‘regular’. La principal causa: la sobreabundancia de locales de hostelería, lo que indica que el barrio antiguo se ha convertido en un centro de diversión nocturna.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco viejo de Valladolid. Los 50 vecinos consultados se mostraron muy satisfechos con la habitabilidad de su barrio. De hecho, le otorgaron una calificación global de siete puntos sobre diez. Sin embargo, uno de cada cinco calificó la dotación de servicios como insuficiente y uno de cada cuatro opinaba que la accesibilidad era escasa.

Vitoria

El casco antiguo de Vitoria falla en limpieza e infraestructuras para los residentes

La buena dotación de equipamientos culturales contrasta con la suciedad, el mal estado de algunos edificios y el gran número de bares y locales de copas

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-vitoria.gif En el caso de Vitoria, se tomaron como referencia las calles Cuchillería, Zapatería, Correría, Herrería, Cubo, Las Escuelas, Pintorería y el Cantón de la Soledad. La zona delimitada como casco histórico vitoriano abarca el perímetro de la vieja ciudad medieval amurallada (261.163 metros cuadrados), según los datos aportados por el Ayuntamiento y que sirvieron para completar el análisis realizado por los técnicos de la revista. En esta colina viven 9.824 personas (un 4,2% de la población total) y son mayoría los vecinos de entre 30 y 44 años.

La nota global obtenida tras el examen exhaustivo de estas céntricas vías de Vitoria ha sido de un mediocre ‘aceptable’, en la media del conjunto del informe elaborado por CONSUMER EROSKI. En el apartado en el que los técnicos de la revista analizaron la limpieza y el mantenimiento (tanto de calles como de viviendas), el casco antiguo de Vitoria suspende con un ‘regular’, por debajo de la media, un ‘aceptable’. Las principales razones: el mal estado de conservación de algunos de los edificios y la suciedad hallada en algunas de las zonas visitadas.

Las calles recorridas también suspenden en servicios e infraestructuras orientados a mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos, aunque en este caso están por encima del ‘mal’ registrado en el conjunto del estudio. La cantidad de bares y locales de copas que inundan estas calles (según el Consistorio un total de 178 establecimientos) y los perjuicios que acarrean a los vecinos representa uno de los principales motivos de esta baja calificación. A esto se suma la muy deficiente limpieza de los aseos públicos analizados.

Como aspectos positivos y en los que destaca frente al resto de ciudades estudiadas, la capital alavesa dispone en su casco viejo de varios edificios y espacios culturales, un par de centros de ocio para la tercera edad y espacios verdes. Sin embargo, la dotación de comercios es escasa. No obstante, el Ayuntamiento de la capital alavesa informó a esta revista de que en total el casco histórico cuenta con 8 espacios culturales, 3 centros para la tercera edad y 4 zonas verdes.

En el apartado de movilidad y accesibilidad, el casco histórico vitoriano destaca por la dotación de rampas mecánicas, aspecto en el que sobresale respecto al resto de vías visitadas en las otras capitales analizadas. Sin embargo, el estado de limpieza y mantenimiento, en buena medida por acciones vandálicas, fue muy deficiente. Además de estos sistemas mecánicos, la población de estas ocho vías dispone de una línea de autobús propia que recorre estas angostas calles.

Por último, el equipamiento en mobiliario urbano en el casco antiguo de Vitoria no pasa de un ‘aceptable’. Como ejemplo, los pocos paneles de situación localizados no tenían la información escrita en braille o suponían algún obstáculo o riesgo para los viandantes. Asimismo, sólo se encontraron papeleras en algo más de la mitad de las vías escogidas, las farolas de dos calles estaban en mal estado de mantenimiento y apenas se hallaron árboles en este recorrido.

La opinión de los vecinos
Junto a la evaluación in situ, los técnicos de CONSUMER EROSKI encuestaron a 50 residentes de la parte antigua de Vitoria. Su juicio coincide con la valoración obtenida en el estudio: califican al centro antiguo con una nota de 5 puntos sobre diez. Los problemas de limpieza, la dotación insuficiente de servicios y la escasa accesibilidad fueron las deficiencias más destacadas por los vecinos.

Zaragoza

Zaragoza cuenta con uno de los cascos históricos más habitables del país

La zona antigua de la capital aragonesa destaca en movilidad, accesibilidad y mobiliario urbano, aunque debe mejorar en servicios para residentes

http://static.consumer.es/revista/imgs/20080601/mapa-zaragoza.gif En el caso de Zaragoza, se tomaron como referencia las calles Don Jaime I, Mayor, Alfonso I, Espoz y Mina, Méndez Núñez, San Vicente de Paúl, La Manifestación y San Jorge, que fueron seleccionadas en función de su representatividad, longitud y situación dentro del casco histórico de la ciudad. Más de 44.750 personas viven en las calles que conforman el casco antiguo de la capital zaragozana, según datos aportados por el Ayuntamiento, lo que representa el 11% de la población de la capital. El casco antiguo de Zaragoza destaca, además, por ser el centro neurálgico de la Administración Pública ya que allí están ubicados, entre otros, el Ayuntamiento, la Delegación del Gobierno en Aragón o los Juzgados.

La nota global obtenida tras el examen exhaustivo de estas céntricas vías de Zaragoza ha sido de un ‘bien’, por encima del índice medio de las 18 capitales estudiadas por CONSUMER EROSKI, un ‘aceptable’. Con estas valoraciones, la capital zaragozana se sitúa entre las cinco ciudades (junto con Barcelona, Madrid, Pamplona y Valladolid) con los cascos antiguos más habitables.

Un ‘bien’ es la nota final que recibe la parte antigua zaragozana en limpieza y mantenimiento, por encima del mediocre ‘aceptable’ de la media del estudio. Así, durante el recorrido por estas vías, se comprobó el óptimo estado de conservación de los edificios y fachadas (únicamente se observaron desperfectos sin importancia en algunos portales y viviendas a las que, además, les convendría una nueva mano de pintura). Las calles mostraban un aspecto limpio, pese a un solar abandonado que tenía algo de suciedad y desperdicios.

El mayor ámbito de mejora se halla en la dotación de servicios e infraestructuras orientadas a mejorar la habitabilidad y calidad de vida de sus vecinos, apartado en el que la parte antigua de Zaragoza obtiene un mediocre ‘aceptable’, aunque por encima del ‘mal’ de la media de las 18 capitales. Este aprobado raspado se debe a la escasez de pequeños comercios (tales como pescaderías, carnicerías o fruterías) y a la gran cantidad de restaurantes, bares, tiendas de recuerdos y regalos ubicadas en estas calles. Como aspecto positivo, estas ocho calles cuentan con varias zonas verdes, espacios culturales, centros educativos y numerosas farmacias (en concreto en siete de las ocho calles analizadas había una como mínimo).

Movilidad y accesibilidad es uno de los dos puntos en los que el centro histórico de Zaragoza sobresale frente al resto de capitales analizadas (logra una nota de ‘muy bien’, en comparación al ‘aceptable’ del índice nacional). Así, en estas ocho calles, los técnicos de CONSUMER EROSKI vieron paradas de autobús, de taxi y plazas de aparcamiento. A pesar de que Zaragoza es una de las pocas ciudades del estudio que cuenta con aparca-bicis en estas calles elegidas, aunque no había aparcada en ellos ninguna bicicleta: todas estaban sujetas a un árbol o una farola. La capital aragonesa falla, sin embargo, en el considerable volumen de tráfico que soportan los vecinos de la mitad de estas calles, junto con el hecho de que en todas las vías del estudio se encontraron vehículos mal estacionados (todos encima de la acera).

Hechos como el que todas las calles elegidas en Zaragoza dispongan de arbolado en sus aceras, multitud de papeleras o un sistema de alcantarillado perfecto explican que la ciudad consiga una nota de ‘muy bien’ en mobiliario urbano (sólo un ‘aceptable’ en la media del país). El único descuido: un 12% de las farolas presentan deterioros.

La opinión de los vecinos

CONSUMER EROSKI también quiso preguntar su opinión a los residentes del casco viejo de Zaragoza, y los 50 vecinos consultados no se mostraron muy satisfechos con su barrio, puesto que le otorgaron una calificación global de seis puntos sobre diez. Las mayores quejas se centran en la limpieza (insuficiente para cuatro de cada diez vecinos encuestados), los pocos servicios o la falta de accesibilidad en algunas zonas del conjunto global del casco antiguo.

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