Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Solidaridad > Economía solidaria

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Ciudades y exclusión social: analizados los recursos sociales dirigidos a personas sin hogar ni medios económicos de 18 ciudades españolas : Los ayuntamientos aumentan el gasto social para los más pobres, pero continúan faltando recursos

-Los servicios asistenciales de alojamiento e higiene priman sobre las ayudas sociales de tipo laboral o sanitario
-La gran diversidad y heterogeneidad de los servicios sociales ofrecidos por los ayuntamientos marca la comparación entre las 18 ciudades seleccionadas por CONSUMER EROSKI

Pura subsistencia

La preeminencia de los servicios de información, manutención, primera acogida, alojamiento e higiene sobre los de reinserción socio-laboral, los formativos, o los de atención sanitaria y psicológica es patente. Gran parte están concertados o los proporcionan ONG (Cáritas, Cruz Roja) que reciben de las administraciones públicas subvenciones en forma de dotación económica, material o cesión de espacios municipales y que se han mantenido en los últimos años. Sin embargo, el desequilibrio entre demanda (incrementada por la crisis económica) y oferta eleva la dependencia de la labor de voluntarios que, de forma desinteresada, trabajan con estas entidades.

Comedores sociales

Los usuarios de los comedores sociales no son sólo personas excluidas de la sociedad. Un alto porcentaje de quienes acuden a estos centros tienen vivienda propia, pero atraviesan graves problemas económicos (acuciados por la recesión) y deben recurrir a ellos para poder alimentarse. La mayoría los regentan asociaciones benéficas, ONG y fundaciones particulares. Reciben ayudas públicas para su gestión por medio de subvenciones, convenios con aportaciones económicas o mediante la cesión de espacios y recintos municipales. Todos los comedores incluidos en el estudio son gratuitos y no suponen coste alguno para los usuarios. Además, en la mayoría de las ciudades no se pide requisito alguno para poder entrar y beneficiarse de esta prestación. Su número va de los doce de Madrid al único comedor de Murcia, Oviedo, Valladolid y Vitoria. Por número de plazas, sobresalen las 942 de Barcelona, muy por encima de buena parte del resto de las ciudades, que se mueven entre las 50 y las 170 plazas (en Valencia son 700 plazas, Vitoria cuenta con 400 y Murcia con 300). En la mayoría se ofrecen comida y cena y en uno de cada dos los usuarios pueden elegir menú por prescripción médica o motivos religiosos. En todas las capitales estudiadas, el servicio permanece abierto todo el año (en los lugares que no es así durante el mes de agosto o en fines de semana se entregan vales o comida preparada).

Las nuevas caras de la pobreza

  • La pobreza tiene nuevas caras. En poco más de un año, la crisis económica mundial se ha traducido en un aumento de la pobreza en España. Y eso que los datos oficiales recogidos antes de la recesión ya eran poco esperanzadores: uno de cada cinco españoles se encontraba por debajo del umbral de pobreza relativa, con lo que más de nueve millones de personas vivían con menos de 7.753,3 euros al año en hogares formados por una sola persona y 16.282 euros al año en hogares de dos adultos y dos niños.
  • Por entonces, la pobreza afectaba especialmente a las personas mayores, los niños, las mujeres y los inmigrantes. En poco más de un año, la fuerte caída del empleo ha dañado la renta de muchos hogares y ha engrosado la lista de quienes viven en situación de precariedad económica, en especial con jóvenes y con personas sin cualificación académica o profesional.
  • La tasa de paro entre menores de 30 años se ha multiplicado por dos en los últimos dos años. Esta situación se agrava a causa de su acceso limitado a las prestaciones contributivas de desempleo. Lo más habitual es que estén buscando su primer trabajo o que sus trayectorias laborales sean aún breves. Este problema puede ser particularmente dramático para quienes acaban de independizarse.
  • La crisis también ha golpeado con crudeza a quienes tienen menor nivel de estudios y contratos más precarios: en el tercer trimestre de 2009, el índice de desempleo entre las personas con un menor nivel de estudios doblaba el de aquellas con educación superior.
  • Cáritas también ha percibido un cambio entre las personas que solicitan su ayuda. Aumentan entre los demandantes mujeres solas con cargas familiares y problemas de conciliación entre la vida familiar y laboral, mujeres inmigrantes de más de 40 años que buscan trabajo por primera vez (generalmente esposas de maridos en paro), hombres con una baja cualificación en paro recientemente (proceden de los sectores de la construcción y la hostelería y muchos son inmigrantes con permiso de trabajo) y familias jóvenes de 20 a 40 años con niños pequeños.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones