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: Las edades de la nutrición: alimentación infantil de 3 a 11 años

La diversificación alimentaria que se inició a partir de los 6 meses de edad se irá moldeando durante toda la vida. A partir de los 3 años, con la incorporación de los alimentos con riesgo de atragantamiento, el menú de los pequeños podrá ser el mismo que el de los adultos. En esta etapa, la forma en que se fomente una alimentación saludable posiblemente traiga consecuencias en la relación que los niños tendrán con la comida, tanto a corto como a largo plazo.

No todos los niños comen igual

La alimentación debe satisfacer los requerimientos de energía y nutrientes. A pesar de que esta es solo una de las características que debe cumplir una alimentación saludable, es posible que sea uno de los aspectos que más preocupan a las madres y padres (u otros familiares o cuidadores): que los niños y niñas coman suficiente para cubrir sus requerimientos nutricionales y permitir su desarrollo físico e intelectual óptimo. Si bien es cierto que para cada edad, sexo y estado fisiológico (embarazo y lactancia) se han estimado unos requerimientos nutricionales medios diarios, vale la pena recordar que dichas estimaciones son muy inciertas y cuentan con una amplia variabilidad.

Por ejemplo, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), un niño de 4 años podría requerir (de media) entre 1.250 kcal y 1.970 kcal al día. Ambas ingestas serían perfectamente normales y visiblemente diferentes, especialmente si comparáramos individuos situados en los dos extremos. Es decir, existen niños y niñas que comerán más y otros que comerán mucho menos, y no es posible saber a ciencia cierta quién necesita qué. Justamente por esa razón debemos permitir que sean ellos los que se regulen, siguiendo las señales innatas de hambre y saciedad. “Por supuesto, como pasa con todo, existen límites”, puntualiza Baladia. “Un peso corporal saludable y la evaluación rutinaria por parte de los profesionales sanitarios, serán el complemento perfecto para confirmar que todo está en orden”.

Lo mismo pasa con todos los nutrientes. Incluso aquellos que consideramos clave y mejor estudiados, como, por ejemplo, el calcio. La EFSA estimó que los requerimientos medios de calcio al día en niños y niñas de entre 4 y 10 años de edad son de 680 mg. Sin embargo, el mismo organismo concluyó que debido a la falta de conocimiento sobre la variabilidad de los requerimientos de calcio entre los diferentes niños y niñas de la misma edad, se aumentarían los requerimientos a 800 mg/día para asegurar que se cubren las necesidades de calcio de la mayoría de la población.

En relación al miedo que muchos progenitores y cuidadores sienten con respecto a que la ingesta de alimentos pudiera resultar insuficiente para cubrir los requerimientos nutricionales de los más pequeños, conviene recordar que estamos en una sociedad de sobreconsumo, en la que los principales problemas derivan del exceso y no del déficit, y en la que las tasas de sobrepeso y obesidad infantil alcanzan ya, por desgracia, el 40%, según el estudio sobre Hábitos Alimentarios y Estado Nutricional de la Población Española (ENPE) de la Fundación Eroski.

En conclusión, resulta muy difícil establecer qué cantidad de alimentos debemos ofrecer a cada niño para asegurar que la alimentación sea suficiente, ya que la cantidad necesaria para unos y otros puede ser muy diferente. Lo más sensato es proponer una cantidad razonable de alimentos saludables y que sean ellos los que decidan cuánto necesitan comer. También conviene explorar las preferencias y actitudes de los niños y niñas en relación a las diferentes formas de preparar los alimentos. Se recomienda usar con mayor frecuencia el hervido, el vapor, la plancha y el horno, y deja la fritura como una técnica culinaria de uso esporádico.

Pequeños cambios para comer mejor

MÁS

  • Frutas y hortalizas
  • Legumbres
  • Frutos secos
  • Vida activa y social

CAMBIAR A

  • Agua
  • Alimentos integrales
  • Aceite de oliva virgen
  • Alimentos de temporada y proximidad

MENOS

  • Sal
  • Azúcares
  • Carne roja y procesada
  • Alimentos ultraprocesados

Fuente: Pequeños cambios para comer mejor, Generalitat de Cataluña.

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