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Accidentes domésticos : La prevención, asignatura pendiente todavía

Aunque pudiera parecernos que nuestro hogar es un lugar seguro, el creciente número de accidentes domésticos demuestra que no siempre es así, especialmente si se trata de casas de países industrializados, en las que abundan aparatos eléctricos, sustancias tóxicas y superficies deslizantes

Cómo actuar ante los accidentes más frecuentes

  • Envenenamiento. Siempre que se produzca un envenenamiento, se debe identificar el veneno y pedir asistencia médica lo antes posible. Si la víctima está inconsciente averigüe qué es lo que tomó, para lo cual debe recoger cualquier botella sospechosa que se encuentre a su alrededor. Trate de fijar la hora en que se produjo la ingestión, así como la cantidad tragada. Si está consciente, procure hacerle vomitar el veneno, salvo si el mismo es un líquido corrosivo (ácido, alcalino, petróleo, etc.), porque el esófago, abrasado por el producto, resultaría quemado otra vez. Enjuáguele la boca y el contorno de los labios con agua, pero no le dé nada de beber. Si se producen vómitos, recoja una muestra para que pueda ser analizada. Vigile en todo momento el pulso y la respiración, y si fuera necesario, practíquele la respiración artificial Si la intoxicación es por gas, no entre en la habitación sin aparatos adecuados y la ayuda de alguien experto.
  • Electrocución. Es el estado que se produce como consecuencia del paso de la corriente eléctrica a través del cuerpo humano y que puede conducir a la muerte. En primer lugar debe “cortar” la corriente, procurando que no le afecte también a usted. Puede hacerlo desconectando el interruptor general del contador y, si no es posible, tirando del enchufe o del cable, teniendo en cuenta que ambos deben estar secos y que también se halle usted sobre una superficie seca. Si no puede hacerlo con la mano, puede ayudarse con cualquier objeto, siempre y cuando no sea un aparato eléctrico o metálico y esté seco. Mientras no logre desconectar la corriente, debe abstenerse de tocar a la víctima. Una vez cortado el fluido eléctrico, si la respiración y el corazón se hallan paralizados debe actuar con rapidez efectuando un masaje cardiaco y respiración boca a boca. Si la víctima respira pero se halla inconsciente, debe aflojar sus ropas y colocarle en una postura cómoda. En ambos casos, llame a una ambulancia y mantenga al accidentado tapado con una manta hasta la llegada de ésta.
  • Quemaduras. Las quemaduras pueden producirse por causas muy diversas: fuego, electricidad, líquidos o materiales muy calientes, vapor y productos químicos corrosivos. Su gravedad depende de la zona dañada y de su extensión, pudiendo observarse un ligero enrojecimiento, ampollas o capas de piel destruidas según aumente la intensidad. En el caso del fuego, si la víctima se halla envuelta en llamas, debe envolverla con una manta o ropa, siempre que no sea sintética. Una vez apagado el fuego, no quite las ropas y rocíe la parte quemada con agua fría para bajar la temperatura. Si la víctima se ha escaldado con líquidos calientes o sustancias corrosivas, es conveniente quitarle la ropa y lavar con abundante agua fría durante diez minutos. No le frote la piel, podría dañarla aún más. Si la superficie dañada es superior al tamaño de un sello de correos, debe consultar al médico, pues su gravedad puede ser mayor de lo que aparenta, sobre todo en el caso de los niños. Si la extensión de la quemadura es grande, llame urgentemente a una ambulancia.
  • Ingestión de cuerpos extraños. Es sabido que los niños, sobre todo a ciertas edades, son propensos a llevarse todo lo que tocan a la boca. Ello ocasiona numerosos accidentes, cuya gravedad depende de la naturaleza del objeto ingerido. Si es liso, pequeño y redondo, puede seguir una dieta normal, vigilando las deposiciones para asegurarse de su expulsión. Si se trata de un niño menor de dos años, lo mejor es avisar al pediatra. También debe acudir al médico, y lo más pronto posible, si el objeto es puntiagudo o si ha pasado a los pulmones en lugar de haber sido tragado. No dar nada de comer ni de beber. Si se produce sofocamiento (ahogo), y el niño es lo suficientemente pequeño, tómelo por los pies con la cabeza hacia abajo y dele palmadas entre las paletillas. Si no surte efecto, llame al médico y practíquele el boca a boca.
  • Cuerpos extraños en la nariz o las orejas. Si el objeto que ha penetrado en la nariz es pequeño y liso, bastará con que acerque un poco de pimienta a las fosas nasales para provocar un estornudo que haga expulsar el objeto extraño. Si no da resultado, acuda al médico. Si lo que se introduce en el oído es un insecto, puede intentar sacarlo poniendo unas gotas de aceite de oliva, lo que paralizará los movimientos del insecto y facilitará su expulsión. Si el aceite no da resultado o se trata de cualquier otro objeto, no intente extraerlo, pues podría dañar el oído. Avise al médico.

Cuidado con los más mayores

  • Si se sienten inseguros al caminar, no deben subir solos en el ascensor.
  • No esta de más que instalar barras en los pasillos para que se puedan agarrar.
  • También es conveniente colocar un agarradero y una base antideslizante en la ducha.
  • Hay que procurar que la casa esté bien iluminada. Los interruptores deben tener un acceso fácil y un accionado sencillo.
  • Deben tener la ropa y los objetos de primera necesidad al alcance de la mano, a un metro aproximadamente.
  • Las losetas de la terraza o del jardín habrán de ser de suelo rugoso para evitar resbalones y caídas.

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