Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

: Atención a los ingredientes.

LLEGAN LISTOS PARA CONSUMIR, NO ROBAN TIEMPO EN LA COCINA Y PUEDEN MANTENERSE DURANTE LARGOS PERIODOS A TEMPERATURA AMBIENTE GRACIAS A SU PROCESO DE PASTEURIZADO. LOS CALDOS ENVASADOS SON TAN HIDRATANTES Y SALUDABLES COMO LOS CASEROS, PERO POCAS VECES SE TOMAN SOLOS. BASE DE SOPAS, ARROCES O GUARNICIONES, FÍAN SU PERFIL NUTRICIONAL AL DE LAS RECETAS EN LAS QUE SE INTEGRAN. ASÍ SE ELIGEN.

Atención a los ingredientes.

Para llevar a cabo una compra inteligente, conviene recordar una máxima: la verdad no está necesariamente en las letras grandes del producto, sino en el listado de ingredientes y la tabla nutricional que incorporan todos los envases.

Esta lista nos permite conocer con qué materias primas (y en qué cantidad) se ha elaborado el caldo. No está de más recordar que los ingredientes se muestran en orden de relevancia respecto al producto final: cuanto más arriba aparezcan, mayor será su porcentaje en la composición total del producto. Aunque no es lo habitual, en algunos caldos podemos encontrar extractos, aromas naturales y espesantes que pueden enmascarar la escasa presencia de ingredientes o materia prima de calidad sin que por ello se tenga que renunciar al sabor.

Sin ser del todo falsos, “términos como natural o casero no son correctos en ningún caso”, sostiene Del Caño. Pese a ello, ” la normativa actual no es estricta y no está definido”. Los caldos o sopas que se anuncian como “naturales” suelen ofrecer productos sin aditivos, colorantes o potenciadores de sabor. Por otro lado, un envase con un caldo o una sopa “casera” no se ha elaborado en un hogar o en una olla, sino en un depósito gigantesco con miles de litros de producto en su interior. Pese a ello, su similitud con las sopas caseras está cada vez más conseguida. Por último, palabras como “ecológico”, “biológico”, u “orgánico” pueden usarse para caracterizar a un producto ecológico, sus ingredientes o las materias primas utilizadas según la legislación vigente. El precio de estos alimentos suele ser muy superior, y conviene saber que existen pocas pruebas que muestren que los productos ecológicos sean más saludables que los convencionales.

PRECIO… Y APRECIACIÓN.

Se podría pensar que es más barato preparar el caldo en casa, pero en cualquier caso el envasado es un producto por lo general económico. Ciertamente, una propuesta elaborada con las sobras de la despensa puede resultar más barata que una en brik, pero si no es así, la diferencia se reduce. Una receta de caldo casero compuesto por una cebolla, dos zanahorias, un puerro y la carcasa de un pollo o un trozo de pescado y un chorrito de aceite rondará los 1,5 euros, muy cerca del precio de los envasados.

De todas maneras, las diferencias de precios entre marcas suelen estar relacionadas, en la mayoría de los casos, con la composición y el origen de los ingredientes. Los caldos con mayor cantidad de ingredientes nobles, como pollo, carne, marisco o verduras, suelen ser más caros. Sin embargo, la preferencia por uno u otro por parte de los compradores no viene determinada exclusivamente por el precio o la composición. El consumidor no siempre pone la mejor nota al producto más caro o al que contiene un mayor número de ingredientes naturales.

DIRECTOS AL ETIQUETADO DEL ENVASE

Como sucede con muchos otros productos, la clave de una compra inteligente reside en la información nutricional de cada envase. El listado de ingredientes que figura en el recipiente nos dará la información que necesitamos respecto al origen de los mismos y otros aspectos importantes, como la cantidad de sal (que conviene vigilar) y de grasa (baja en todos los casos, debido al proceso de desgrasado al que se someten los caldos envasados).

También existe una relación entre el mayor precio de los caldos y la naturaleza de sus ingredientes principales. Esto no significa, sin embargo, que no podamos disfrutar de las variedades más económicas, cuyos aromas y extractos desempeñan de manera óptima su labor. En este punto, la aceptación de una u otra variedad depende también del gusto del consumidor y de su posible preferencia por ingredientes que considere de mayor calidad.

En cuanto a la conservación, el proceso de pasteurización al que se someten todos los caldos preparados hace que sean completamente seguros, como también lo es el uso de extractos, aromas y espesantes, controlados y autorizados por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés).

Si eres alérgico a algún alimento, deberás buscar siempre en la etiqueta cualquier información relevante que alerte de la presencia de ingredientes no habituales, como huevo, leche o soja, por ejemplo. En algunos casos las compañías advertirán sobre la posible presencia de trazas o restos de alguno de estos ingredientes, debido a que las mismas instalaciones se utilizan para la elaboración de múltiples productos, y nunca se puede estar seguro al 100%. Por este motivo, deben declarar la posibilidad de contaminación cruzada.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones