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: Seguridad y pocas calorías.

LLEGAN LISTOS PARA CONSUMIR, NO ROBAN TIEMPO EN LA COCINA Y PUEDEN MANTENERSE DURANTE LARGOS PERIODOS A TEMPERATURA AMBIENTE GRACIAS A SU PROCESO DE PASTEURIZADO. LOS CALDOS ENVASADOS SON TAN HIDRATANTES Y SALUDABLES COMO LOS CASEROS, PERO POCAS VECES SE TOMAN SOLOS. BASE DE SOPAS, ARROCES O GUARNICIONES, FÍAN SU PERFIL NUTRICIONAL AL DE LAS RECETAS EN LAS QUE SE INTEGRAN. ASÍ SE ELIGEN.

Seguridad y pocas calorías.

Quizá la mayor ventaja de los caldos envasados sea “la comodidad de tener esa parte ya solucionada cuando entramos en la cocina, lo que nos permite invertir ese tiempo en hacer otras cosas que nos apetecen más y mejorar nuestra calidad de vida”, sostiene la experta.

Otro elemento destacable de los caldos envasados es la seguridad que ofrecen. La pasteurización a la que se someten hace posible su conservación a temperatura ambiente y con total seguridad durante el periodo de consumo estipulado, sin necesidad de aditivos o conservantes y sin perder propiedades organolépticas. Los caldos elaborados en casa, sin embargo, no ofrecen esas mismas ventajas: “Si no los enfriamos correctamente o los acumulamos durante demasiado tiempo, pueden fermentar y no estar en condiciones de ser consumidos”, advierte Gemma Del Caño. Por otro lado, los caldos preparados también pueden congelarse si no se van a consumir, ya que una vez abiertos no deberían de guardarse en el frigorífico durante más de cuatro días.

LA SAL, UN DATO A TENER EN CUENTA.

Los caldos aportan sales minerales y, al estar compuestos mayoritariamente por agua (más del 95%), tienen un efecto hidratante. Desde un punto de vista nutricional pueden catalogarse como un producto saludable, ya que, ya sean de pollo, carne, verduras, pescado, cocido o para paella, por sí solos tienen un bajo perfil nutricional. Sus nutrientes más destacables son el agua y la sal, y por eso no podemos considerarlos como fuente de vitaminas, grasas, carbohidratos, proteínas o minerales, pero sí de sodio.

En la etiqueta del envase podemos obtener esta información, especialmente relevante para aquellos que sigan una dieta de control de peso o necesiten vigilar la ingesta de sal. “En ese sentido, los caldos envasados son sin duda muy útiles, al igual que en el caso de que haya alguna alergia”, subraya Del Caño. “Con los caldos caseros, no controlas la sal; empiezas a usar huesos de jamón, gallina, tocino, morcillo… Cuando una carne está muy seca, la proporción de sal es mucho mayor”, señala. Para la experta, la cantidad de sal que contiene la mayoría de los caldos envasados es más que suficiente para cocinar. Si hubiera que añadir algo, recomienda hacerlo al final, una vez colado, o incluso cuando vaya a consumirse o usarse. Si, por el contrario, se tuviera que reducir la sal, lo conveniente sería añadir más agua al líquido o usar menos caldo en el guiso.

Con respecto al resto de los nutrientes, cabe destacar que los caldos envasados se desgrasan siempre una vez cocinados, cosa que a veces no sucede cuando se hace en casa, por lo que en los primeros el nivel de grasa es todavía más bajo. En cualquier caso, y aunque todos los datos anteriores dibujan un alimento en sí mismo saludable, hay que tener en cuenta que, en numerosas ocasiones, el caldo se utiliza como ingrediente para elaborar otros guisos, por lo que el aporte nutricional del plato final dependerá más de los ingredientes con los que lo combinemos que del caldo en sí.

¿SABÍAS QUE…?

  • El proceso de seguridad alimentaria en nuestra industria (APPCC) fue desarrollado por la NASA y la Armada de los EE UU a partir de 1959, para prevenir intoxicaciones de los astronautas en las misiones espaciales Apolo. Es obligatorio en toda la industria alimentaria desde 1996.
  • La pasteurización de los alimentos (como la leche o los caldos) garantiza la eliminación de toda sustancia patógena y posibilita su conservación a temperatura ambiente durante un largo periodo de tiempo.
  • El color amarillento de los caldos, así como su espesura, se deben a que los alimentos troceados suelen acabar deshaciéndose en el agua durante su elaboración. También influye si un alimento se ha frito o asado con anterioridad.

¿CUÁNTAS CALORÍAS TIENEN?

  • Caldo de verduras: 12
  • Caldo de carne: 22
  • Caldo de pollo: 13,2
  • Caldo de cocido: 25,5
  • Caldo de pescado: 15,5
  • Caldo de paella: 40,2

Cantidad media por ración (250 ml).

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