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Encuestadas 3.100 personas para evaluar la frecuencia de consumo de más de 200 tipos de alimentos : La dieta: diario de los alimentos más habituales

Lechuga, queso, pollo, merluza, lentejas, huevo en revuelto y tortilla, melón, pan blanco y azúcar son los que se consumen con mayor frecuencia dentro de cada grupo de alimentos

Verduras, lácteos, carne y pescados

Verduras, mejor en crudo

Cada familia española desembolsó en verduras y hortalizas durante 2013 una media de 402 euros. Son fuente de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes. Se aconseja consumirlas cada día y la mejor manera es hacerlo en crudo, solas o en ensalada. Si se hierven, se recomienda aprovechar el agua para sopas o purés porque en ella quedan muchos de los minerales de las verduras. Y, si se cuecen al vapor, se mantienen la mayoría de los nutrientes.

Según el Estudio ENPE, las verduras que habitualmente se toman crudas son la lechuga, la escarola o los canónigos (la menciona el 89% de los encuestados), el tomate (el 87%) y la cebolla o cebolleta (el 71%). La costumbre es tomar estas verduras más de dos veces a la semana, aunque uno de cada cuatro encuestados las consume a diario. Por edad, el 75% de los encuestados mayores de 19 años consumen cebolla o cebolleta crudas, pero solo el 50% de quienes se encuentran por debajo de esa edad (de 3 a 18 años) las toman habitualmente.

Por su parte, las verduras y hortalizas cocinadas que se toman con mayor frecuencia son las judías verdes, ya sean cocidas o fritas (en los tres casos aproximadamente un 74% de los encuestados). Las primeras se toman una vez a la semana y las segundas, casi dos veces. Por el contrario, la coliflor, el brócoli, las coles, las alcachofas, los espárragos y el apio cocinados solo son frecuentes en los hogares del 55% de los entrevistados.

Por edad, destaca que menos del 40% de los entrevistados de 3 a 18 años coma habitualmente champiñones, setas, coliflor, brócoli, coles, alcachofas, apio y espárragos. Sin embargo, las patatas fritas tienen muchísima más presencia en las casas de estos jóvenes: más del 80% las come habitualmente.

Más queso que yogures o leche

El gasto familiar en leche, yogures y queso fue de 400 euros en 2013. Además de una excelente fuente de calcio, los lácteos destacan también por proporcionar proteínas de elevada calidad, lactosa y vitaminas (A, D, B2 y B12). En concreto, el yogur fresco y otras leches fermentadas se incluyen en el grupo de los alimentos probióticos con algunos efectos beneficiosos: mejoran la respuesta inmunitaria, reducen las molestias en personas con mala absorción de la lactosa, protegen al intestino contra los microorganismos patógenos, etc.

Se recomienda consumir de 2 a 4 raciones de lácteos al día, en función de la edad y la situación fisiológica (embarazo, lactancia, etc.). Entre los adultos, se aconsejan específicamente los lácteos desnatados por su menor contenido en energía, en ácidos grasos saturados y colesterol.

El Estudio ENPE comprobó que el queso tiene más presencia que la leche o los yogures en la dieta. Un 55% de los encuestados toma queso semicurado habitualmente, el 47% curado y un 44% queso fresco tipo Burgos normal (el bajo en sal apenas lo toma un 8%). Los consumen casi dos veces a la semana.

Por su parte, solo un 30% de los encuestados toma leche entera habitualmente, un 35% leche semidesnatada y un 18% desnatada. Lo habitual es hacerlo una vez al día. Solo entre el 2% y el 5% bebe leche con calcio u Omega 3, o bebidas de soja, arroz o avena.

Además, un 39% toma yogur entero natural y el 36% con sabores o edulcorado. Pero solo un 17% consume yogur desnatado natural y un 14% desnatado de sabores o edulcorado. Dos de cada tres encuestados incluye estos productos en su dieta dos veces a la semana y uno de cada tres, a diario. Además, solo entre un 3% y un 6% consume habitualmente yogures probióticos, enriquecidos o postres de soja.

Por su parte, los lácteos desnatados van teniendo más presencia con la edad. Mientras la leche semidescremada es común entre el 32% de los encuestados menores de 65 años, el 41% de quienes cruzan ese umbral asegura tomarlo con asiduidad. Ocurre algo similar con el yogur desnatado natural: solo entre el 6% y el 16% de los entrevistados con entre 3 y 65 años lo toman frecuentemente, frente al 26% de los mayores de 65 años.

Por último, entre los más pequeños es más común el yogur tipo Petit suisse: un 55% de los entrevistados de 3 a 8 años lo toma.

Carne, en lo que más gastamos

La carne es el grupo de alimentos en el que más invierten las familias españolas: 986 euros de media en 2013. Es una fuente importante de proteínas de alto valor biológico, vitamina B12, hierro, potasio, fósforo y zinc. Debido a su contenido en grasas saturadas, es fundamental elegir cortes magros de carne y retirar la grasa visible antes de cocinar el alimento.

Conviene consumir de 3 a 4 raciones semanales de carnes, priorizando las piezas magras. Los embutidos grasos deben consumirse ocasionalmente, ya que aportan gran cantidad de grasas saturadas, colesterol y sodio, que pueden afectar a nuestro sistema cardiovascular. Un riesgo que puede reducirse si se eligen embutidos bajos o reducidos en grasa y sal. El tipo de carne que con mayor asiduidad consumen los entrevistados del Estudio ENPE es el pollo o pavo (lo menciona un 96%), el cerdo (un 78%) y el vacuno de ternera (el 76%). Por regla general, los toman con una frecuencia semanal: el pollo o pavo casi dos veces, y el cerdo y la ternera una vez. Por su parte, las vísceras (hígado, callos) y la caza (corzo, jabalí, faisán) no son tan comunes en la dieta.

El embutido también tiene mucha presencia en las dietas de los encuestados: el 75% de los encuestados apunta que habitualmente consume jamón York y jamón serrano, en ambos casos casi dos veces a la semana. Sin embargo, el embutido bajo en sal no está entre sus opciones (solo un 13% lo toma habitualmente). Ni siquiera aumenta su consumo en paralelo a la edad.

Por último, el 60% también consume frecuentemente carne picada, salchichas y hamburguesas. La mayoría lo hace una vez a la semana, aunque dos de cada cinco lo comen entre una y dos veces al mes.

Pescados

Cada hogar gastó en pescado durante 2013 una media de 482 euros. El pescado proporciona proteínas de elevada calidad, vitamina D y yodo. También es muy rico en ácidos grasos poliinsaturados omega 3, especialmente el pescado azul (atún, arenque, sardina, caballa, salmón, bonito, etc.). Este tipo de ácidos grasos son esenciales (no los produce el cuerpo) y reducen el colesterol “malo” (LDL), bajan los niveles de triglicéridos y son precursores de sustancias que ejercen una importante acción preventiva de la enfermedad cardiovascular. Por su parte, los mariscos son una gran fuente vitaminas B1 y B12, y minerales como el fósforo, potasio, hierro, yodo, flúor y zinc. Es conveniente el tomar de 3 a 4 raciones semanales de pescados.

Según el Estudio ENPE, el pescado consumidos con mayor frecuencia es la merluza y la pescadilla (el 82% los menciona), y también las sardinas y las anchoas (el 61%). La mayoría de los encuestados los toman una vez a la semana. También incluyen en su dieta las conservas de pescado (el 58% las toma con asiduidad) casi dos veces a la semana. Aunque el tipo de pescado azul que más presencia tiene en las dietas son las sardinas y las anchoas, también se mencionan otros tipos, si bien no con tanta frecuencia: bonito fresco, atún y caballa (el 49%); la trucha, el salmón y el reo (el 37%); o el chicharro (solo un 17%). Con la edad, aumenta especialmente el consumo de sardinas y anchoas. Solo un 42% de entre 3 a 8 años dice consumirlas frecuentemente, frente al 71% de los mayores de 65 años que también lo asegura. Por último, entre los niños de 3 a 8 años también es frecuente tomar gallo, lenguado y rodaballo (el 54% lo hace). Aunque lo más destacable en este grupo de consumidores entrevistados es que un 41% ingiera habitualmente barritas de pescado para freír.

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