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Guía de compra: frutos secos embolsados : Sugerencias y ahorro

Enriquecer la dieta con este tipo de alimentos no aumenta ni el peso corporal ni el perímetro abdominal y además son fuente de múltiples beneficios para la salud

Sugerencias y ahorro

Sugerencias de compra

Los frutos secos son sinónimo de salud, por lo que es muy recomendable incluirlos en nuestra dieta. Además, hoy en día, el mercado ofrece tal diversidad de productos con diferentes sabores y texturas, que pueden convertir las recetas más rutinarias en los platos más exquisitos y originales. Estas son algunas ideas:

Para el tentempié de la mañana y la merienda de los niños.

Para completar el desayuno, uno de los tentempiés más saludables son los frutos secos crudos o tostados y sin sal. Por ejemplo, son una buena opción las nueces, las almendras o las avellanas. Por la tarde, si se va a realizar una actividad que exige un alto rendimiento (como montar en bici o jugar en el parque), unos frutos secos son la opción idónea.

Para trabajos sedentarios.

Comer un puñado de frutos secos al natural, sin procesar (ni fritos, ni salados), se asocia a una mejor respuesta cognitiva, según el estudio Predimed (Prevención con Dieta Mediterránea). Se pueden hacer combinaciones interesantes: mezcla de almendras, avellanas y nueces (ricas en calcio) o nueces (ricas en ácido alfa-linoleico, precursor de los ácidos grasos omega 3) por su asociación con un mayor rendimiento cerebral y cognitivo…

Para quienes controlan su peso y les preocupan las calorías.

Los frutos secos son capaces de controlar el peso corporal. La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYNC) recomiendan comer entre 75 y 200 gramos de frutos secos a la semana, es decir, entre una y cinco raciones semanales (una ración equivale a 25 gramos). En general, los frutos secos son alimentos calóricos, pero muy sanos. Los más calóricos son las nueces de Macadamia, las nueces pacanas, los piñones, las nueces y las avellanas (todos ellos entre 650 y 720 kilocalorías por cada 100 gramos). Los frutos secos menos calóricos son las almendras, los pistachos, los anacardos, las bellotas y las castañas (entre 370 y 580 kilocalorías por cada 100 gramos).

Como ingrediente original para la receta más sencilla.

Es conveniente tomar los frutos secos al natural, mejor tostados que fritos y sin sal añadida. Una buena manera de lograrlo es incorporándolos como un ingrediente más en las recetas del día a día. Al igual que se toman almendras o avellanas en el turrón, también se puede hacer pan de nuez y agregar frutos secos a los guisos y estofados, a las ensaladas y a otros postres menos calóricos, como las manzanas asadas. Además de aportar beneficios a la salud, le darán un toque exquisito y original a los platos más sencillos.

Apuntes para el ahorro

Sabrosos, saludables y ricos, los frutos secos son alimentos muy versátiles que pueden desempeñar muchos papeles en la dieta: desde un vistoso aperitivo hasta un energético tentempié. Además, se pueden usar para hacer salsas y acompañar carnes, para mejorar muchos postres o realzar ensaladas. Esta variedad de opciones culinarias se refleja en la diversidad de formatos que se encuentran en el supermercado, donde es posible conseguir desde unas nueces al natural hasta un mixto de frutos secos con sabor a barbacoa.

Ante esta gran diversidad, el primer consejo a la hora de comprar es tener presente qué uso se le va a dar a estos frutos secos, ya que de ello dependerán, en buena medida, las elecciones. No obstante, también el tiempo es un factor a considerar. Una bolsa tipo cóctel, con varios frutos secos ya preparados para servir, es mucho más práctica que comprarlos por separado o al natural y tostarlos o asarlos en casa. Dicho esto, estos son algunos consejos que para ahorrar:

  • Las opciones prácticas son también las más caras. Si tenemos un poco de tiempo o si nos gusta preparar unos aperitivos con un toque personal, ahorraremos dinero. Es más barato y, en general, más saludable, hacer en casa nuestras propias mezclas, controlar las cantidades, el estilo de cocción (mejor tostados y asados que fritos) y los condimentos (sobre todo, la presencia de sal).

  • Los formatos que ya vienen preparados para consumir -en especial, los que están pensados para un tipo de consumo muy concreto, como las ensaladas- se encuentran entre los productos más costosos. La bolsa de frutos secos para ensalada de Florette, por ejemplo, cuesta más de 21 euros el kilo.

  • Los frutos secos cuya preparación es más saludable o ha sido cuidada especialmente (al natural, sin sal, etc.) son también más costosos. A modo de ejemplo, el cóctel natural EROSKI cuesta algo más de 23 euros el kilo o el mix de frutos secos SANNIA con omega 3 o con fibra ronda los 20 euros el kilo. Sin embargo, como el paquete es pequeño (contiene 75 gramos), es una buena alternativa para darse un gusto por poco dinero y, al mismo tiempo, cuidar la salud.

  • En general, los productos más baratos son los frutos secos fritos que, o bien contienen menor variedad, o bien son mezclas de los frutos secos más económicos (maíz o cacahuetes). Son los productos más saborizados y, también, los más salados. Entre los formatos más económicos encontramos la mezcla de frutos secos básicos EROSKI (4,18 euros el kilo), el mix picante y el sabor barbacoa EROSKI (6,19 euros el kilo) y los frutos secos Matutano Mix (8,85 euros el kilo). La excepción la encontramos en ciertas marcas, como Eagle, que son más costosas que el resto, aun cumpliendo estas características. El cóctel de frutos secos dorados a la miel de esta marca, por ejemplo, supera los 21 euros el kilo.

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