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Las frutas de verano : Frutas de verano: brillan de salud

El consumo de antioxidantes procedentes de las frutas durante el verano es una de las mejores estrategias para proteger la piel del sol intenso

Sorprender con las recetas más originales

Imaginación y unos pocos ingredientes son los dos componentes básicos que se precisan para sacar el máximo jugo a las frutas. La mezcla de colores, sabores y texturas es el punto fuerte de una rica macedonia de frutas de temporada o de una brocheta. El gusto por la fruta también se consigue si se prueba de distinta manera: en recetas dulces o saladas, calientes, templadas o frías, como postre, guarnición o ingrediente de otras recetas; en batido, zumos, helados, sorbetes o granizados, en compota, aderezada con especias, en pudin…

Una ración de 100 gramos de frutas dulces
(cerezas, higos…) solo aporta de media 50 calorías

  • Gazpachos y sopas frías con frutas. Dulces como la sopa fría de sandía con yogur o saladas como el gazpacho de sandía, son dos ejemplos de recetas deliciosas, sencillas, rápidas y económicas con las que sorprender. Con melón, se recomienda elaborar una sopa de melón con jamón (original presentación), el melón a las especias (presentado en bolitas y aderezado con zumo de naranja y limón, miel de romero, canela, vainilla y pimienta negra recién molida) o el melón a la plancha con sopa de piña. Si se desea asombrar con un refrescante gazpacho con frutas (sandía, cereza o fresón) basta con añadir una buena ración de fruta (al gusto) a la receta tradicional.
  • «Coulis» de frutas. Se trata de una salsa espesa que se obtiene al mezclar la fruta escogida con un poco de azúcar y unas gotas de limón para potenciar el sabor natural de la fruta, y pasar por la batidora o el pasapurés y finalmente por un colador fino. Los coulis de fresas, frambuesas, moras o melocotón dan color y sabor a cualquier postre (helado, bizcocho, tarta…), decoran una ensalada o un segundo plato de carne. Si el «couli» acompaña a un plato salado, se puede aderezar con pimienta recién molida u otras especias o hierbas aromáticas al gusto.
  • Sorbetes y granizados repletos de vitaminas, dulces pero con poca azúcar. De sandía, de cerezas, de melocotón y frambuesa, de albaricoque con lima-limón, de piña y canela… La fruta elegida se tritura hasta que quede puré y se reserva. Se mezcla el azúcar con agua y se cuece 5 minutos hasta formar un almíbar ligero. Este almíbar se mezcla con el puré de fruta, el zumo de limón y/o naranja y cuando esté frío se vierte en un recipiente y se mete al congelador. La clave para conseguir la textura de granizado o sorbete, y no una pieza de helado uniforme, es remover la mezcla en el congelador cada 30 minutos durante dos horas. Los sorbetes y granizados son recetas dulces a base de frutas ideales para ofrecer a niños y mayores como postre o tentempié durante la temporada estival.

¿Zumos? Mejor fruta fresca

La Asociación Americana de Dietistas
(ADA) y el Departamento de Nutrición
de la Escuela de Salud Pública
de Harvard advierten del riesgo de
sobrepeso que registran los niños
habituados a beber bebidas azucaradas
fuera de las comidas.

  1. En esta categoría entran los refrescos
    y las bebidas azucaradas a
    base de zumos de frutas sin burbujas,

    pero también los zumos de
    fruta
    , en particular los azucarados.
    Para muchos niños estas bebidas
    son la mayor fuente dietética de
    azúcares en su dieta.
  2. Se ha comprobado además que
    no tiene el mismo efecto saciante
    comer la fruta entera que la misma
    fruta exprimida en forma de zumo.
  3. Un reciente estudio plantea que el
    aumento de peso se puede deber
    a la menor saciedad que proporcionan
    los azúcares en forma de
    alimento líquido. La investigación
    mostró que el consumo de bebidas
    azucaradas se asoció al aumento de
    peso, aspecto que no se observó
    tras la ingesta de la misma carga
    de calorías y azúcares en forma de
    alimento sólido.
  4. Éste es uno de tantos estudios que
    muestra la baja capacidad de
    saciedad de las bebidas azucaradas,

    ya que su ingesta entre horas
    no se compensa comiendo menos
    cantidad y energía en la siguiente
    comida.
  5. Además, al hacer zumo de fruta,
    parte de la fibra queda en el
    exprimidor.
    Por ello, no es un buen
    hábito sustituir la fruta fresca entera
    por su zumo.

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