Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa >

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Comparados los precios de 91 funerarias en 12 capitales y otras muchas localidades españolas : En Vitoria, un funeral modesto cuesta la mitad que en Alicante

Desde el féretro al enterramiento (o incineración, cada vez más común) pasando por las esquelas, las coronas de flores o los gastos de gestión de las funerarias, las costumbres y usos sociales relacionados con las defunciones exigen un desembolso muy importante a las familias del fallecido.

Féretro y esquela, la mitad del gasto.

El féretro (cuyo precio incluye generalmente el acondicionamiento sanitario del cadáver) es el concepto más gravoso y en el que se registran mayores diferencias entre las capitales: de las 170.000 pesetas que cuesta el féretro más barato en Alicante pasamos a las casi 43.000 pesetas que hay que pagar Vitoria. En el precio de la esquela (la de tamaño más habitual en el diario de más tirada de la provincia, o la media entre los dos diarios de mayor audiencia de la ciudad), las oscilaciones son aún mayores, al ir desde las 46.000 pesetas de Logroño hasta las 21.000 exigidas en Vitoria. Ambos conceptos, féretro y esquela, acaparan, en general, la mitad del presupuesto en los servicios funerarios El elevado coste del féretro más económico en Alicante explica, en parte, que esta ciudad esté a la cabeza en cuanto a carestía. Y Vitoria ofrece el precio más bajo debido a lo económico del féretro y de la esquela más habitual.

Coronas de flores, gastos de gestión, coche fúnebre, … Analizando los otros gastos relacionados con el funeral, destaca la menor diferencia de precios en las coronas de flores más comunes, entre las 19.000 pesetas de Pamplona y las 6.000 pesetas de Barcelona. Pero, en cambio, los gastos de gestión arrojan cuantiosas diferencias. San Sebastián ofrece un coste medio por este servicio de 32.700 pesetas frente a las 4.200 de Murcia, las 4.500 de Pamplona y las 4.800 pesetas de Logroño. Por las gestiones en Burgos se cobran 11.235 pesetas. En Bilbao, con un precio similar a Santander, Barcelona, Alicante y Castellón, exigen 16.000 pesetas. En Valencia se cobra por las tramitaciones burocráticas 22.000 pesetas Y en Vitoria, unas 20.000 pesetas. Por otro lado, el desembolso que representa el alquiler del coche fúnebre (trayecto: desde el lugar, en la capital, donde se encuentre el cadáver hasta el tanatorio, y de aquí al cementerio) sirve como ejemplo de la falta de homologación que reina en el sector de las funerarias: no existe un sistema común de cobro, algunas lo calculan en función del tiempo de espera y otras según el kilometraje. O en función de ambas cosas a la vez. Alicante (más de 24.000 pesetas por el coche) es la que más cobra por este servicio Bilbao y Vitoria (más de 19.000 pesetas por el coche), frente a las 5.500 pesetas de Pamplona o las 6.000 pesetas de Barcelona. El certificado de defunción (expedido por el Colegio de Médicos y gestionado por la funeraria para dar de baja al fallecido en el Registro Civil), cuesta menos de 500 pesetas en las capitales de CAV, Murcia, Barcelona y en Logroño, en Burgos se eleva a las 3.000 pesetas, llega a las 4.000 en Pamplona, Alicante, Valencia y Castellón y alcanza las 5.000 pesetas en Santander. Y la tasa de inhumación, por su parte, supone desde las 20.500 pesetas en Bilbao (aunque en su cementerio también se ofrece la opción del coste cero, si se entierran los cadáveres en un panteón comunitario durante cinco años y se permite después al cementerio deshacerse de ellos) a las 2.000 pesetas del camposanto de Murcia.

Otros servicios, más gastos

Si se solicitan servicios complementarios (no incluidos en el supuesto de CONSUMER), como el tanatorio, los gastos se incrementan. Y a ello se debe añadir el desembolso que supone el enterramiento en una fosa, nicho o panteón, si no se posee uno. Y si se opta por la incineración sobrevienen los gastos de cremación y los de la urna en que se depositan las cenizas del difunto, si bien se evitan otros, como los del enterramiento o compra o alquiler de nicho o fosa. Las salas de tanatorio han ido sustituyendo al domicilio del fallecido como espacio en el que velar al cadáver con la intimidad y recogimiento que requiere la luctuosa circunstancia. Pero, todavía, es una prestación de la que no todas las funerarias disponen.

Existe al menos un tanatorio en cada capital, si bien las diferencias en precios son significativas. En Alicante (las horas requeridas comúnmente) cuesta casi cinco veces más (58.800 pesetas) que en Santander (10.000). Murcia, donde se cobra 52.000 pesetas por el tanatorio, se sitúa cerca de la capital alicantina, seguida de Valencia (37.450 pesetas) San Sebastián y Vitoria, con 32.700 y 31.000 pesetas, respectivamente, se sitúan cerca de la ciudad riojana (33.000), mientras que en un nivel intermedio se encuentran los tanatorios de Bilbao, Castellón y Pamplona, a 26.000 pesetas el servicio. Burgos es la tercera con el precio mínimo más bajo, 21.000 pesetas, seguida de Barcelona (11.700 pesetas). Por su parte, la mesa de firmas (libro en el que se expresa la condolencia a la familia) cuesta en Bilbao (5.800 pesetas), casi seis veces más que en Vitoria y cuatro veces más que en Logroño. En el resto de capitales, se mueve entre las 2.000 y 3.000 pesetas. El servicio religioso, por otro lado, corre a cargo de la Iglesia y, por lo general, las funerarias incluyen en su factura la cantidad que se paga por este concepto: entre las 2.000 y las 5.000 pesetas.

Escasez de nichos y fosas.

El proceso de despedida pública al finado concluye con el enterramiento o cremación del cadáver. La incineración, disponible en todas las capitales salvo en Logroño, representa costes muy distintos: desde las 26.000 pesetas de Bilbao a las más de 112.000 pesetas de Vitoria (se hace en Bilbao; en este precio las funerarias vitorianas incluyen el desplazamiento). En la inhumación (o enterramiento), que depende de los ayuntamientos aunque el pago se realice a la funeraria, se puede recurrir a fosas, nichos y panteones. La situación de los cementerios de cada capital, tanto en cuanto a disponibilidad (alquiler o venta) de estas estructuras de depósito y guarda de cadáveres como a precios es muy dispar. Y dista mucho de ser favorable para los usuarios.

Por ejemplo, en ninguno de los tres cementerios de San Sebastián se ofrecen nichos y sólo se alquilan columbarios (para restos) y ceniceros (cenizas) por 10 años, a 30.000 y 15.000 pesetas, respectivamente. Las fosas no se alquilan y se paga 17.400 pesetas por la inhumación. Veamos otro caso: las inhumaciones, en Bilbao, son de dos tipos: las realizadas en concesiones a 99 años (panteones, sepulturas y nichos), para las que no hay posibilidad de venta al estar agotada la oferta; y la inhumación en panteones comunitarios durante cinco años, tras los cuales se procede a la exhumación para dar entrada a otros cadáveres. Con este sistema rotatorio, desde hace 9 años no hay enterramiento en fosa de tierra, y se aprovecha mejor el escaso espacio disponible en el cementerio. En el de Pamplona, fosas y nichos sólo se adquieren a través de concesiones del ayuntamiento por 10 años, a 12.000 y 39.000 pesetas, respectivamente.

Los panteones salen a subasta y los más baratos cuestan 650.000 pesetas. En Barcelona los nichos sólo se pueden alquilar con un coste de casi 9.000 pesetas al año. Si lo que se prefiere es la compra, el coste de un nicho se encuentra en torno a las 134.000 pesetas. Los panteones son una opción muy concreta. En Barcelona se compran por precios que superan los 3 millones de pesetas. En cada ciudad se repite la diversidad.

En Valencia y Castellón, fosas y nichos sólo se alquilan. Los cementerios de estas dos capitales venden terreno, desde las 85.700 pesetas por cada metro cuadrado de terreno en Castellón hasta las 135.000 de Valencia . En Alicante, el terreno para este fin sale a 62.000 pesetas el metro cuadrado y en Murcia supera las 100.000 pesetas.

El auge de las cenizas.

Del total de las 320.000 defunciones que cada año se registran en nuestro país, se estima que las cremaciones son el destino del 18% de los cadáveres, si bien varía mucho de una ciudad a otra. La ciudad puntera es Madrid con un 25% anual de cremaciones. En los últimos dos años se ha registrado un gran incremento de los hornos crematorios en ciudades de menos de 500.000 habitantes, lo que ha dispersado este servicio.

En Europa hace varios años que se ha estancado este aumento, al quedarse las cremaciones en el 30%. En nuestro ámbito, 9 de las capitales estudiadas hacen cremaciones: (Álava, Navarra y La Rioja carecen de hornos crematorios, si bien en la capital alavesa pronto abrirán sus puertas dos de ellos). El servicio de Santander es por casi 90.000 pesetas, en Alicante, donde las dos funerarias que incineran cobran lo mismo, es de 77.000 pesetas por cadáver. La media de las dos que queman en Murcia sale a unas también onerosas 65.000 pesetas. En Burgos saldría por casi 60.000 pesetas. En San Sebastián y Pamplona por 55.600 y 50.290 pesetas, respectivamente. La de Barcelona (que trabaja sin competencia, ya que es la única que opera) cobra 41.500 pesetas. Y las más baratas son las funerarias de Valencia y Castellón (una en cada ciudad), donde la cremación representa en torno a las 32.000 pesetas.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones
Fundación EROSKI

Validaciones de esta página

  • : Conformidad con el Nivel Triple-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI
  • XHTML: Validación del W3C indicando que este documento es XHTML 1.1 correcto
  • CSS: Validación del W3C indicando que este documento usa CSS de forma correcta
  • RSS: Validación de feedvalidator.org indicando que nuestros titulares RSS tienen un formato correcto