Saltar el menú de navegación e ir al contenido

EROSKI CONSUMER, el diario del consumidor

Buscador

logotipo de fundación

Canales de EROSKI CONSUMER


Estás en la siguiente localización: Portada > Edición impresa > Educación > Escolar

Los datos, informaciones, interpretaciones y calificaciones que aparecen en esta información corresponden exclusivamente al momento en que se realizaron y tienen, por tanto, una vigencia limitada.

Transporte escolar: encuestadas 92 empresas y comprobada la edad de 424 autobuses en todo el país : El 7% de los buses supera los 16 años, máximo que permitirá la nueva normativa

Un millón de estudiantes menores de 14 años comienza en nuestro país su jornada académica montando en un autobús escolar

Cómo será el autocar escolar del futuro y tabla comparativa

  • El habitáculo de seguridad garantiza que en caso de vuelco lateral la estructura de la carrocería no se deforme y mantenga un espacio de seguridad para los pasajeros.
  • Las superficies interiores del vehículo tendrán bordes menos agresivos y materiales con capacidad de absorción de impactos.
  • La utilización de materiales ignífugos logrará que el fuego se propague a una velocidad lenta y controlada.
  • El tamaño de la ventana se reducirá para proteger al ocupante, manteniendo un tamaño mínimo para una posible evacuación.
  • Claraboyas o trampillas superiores para facilitar las evacuaciones.
  • Cinturón de seguridad en cada plaza, con dos puntos de anclaje.
  • El depósito de combustible irá desplazado hacia el centro del autocar con el fin de que se encuentre más protegido.
  • Asientos: se ha dado un plazo de dos años para estudiarlos a fondo, porque al ir atados los pasajeros deben resistir el “tirón” del peso del pasajero.
  • La posición del conductor y del guía será más alta de lo habitual y se ampliará el habitáculo de seguridad hasta su posición.
  • Barra anti-empotramiento para evitar, en caso de choque, que los turismos se introduzcan por debajo del autobús.
  • Los buses contarán con arco antivuelco, frenos ABS y otros modernos sistemas de seguridad.

Para padres, profesores y acompañantes y para los propios niños

  • Comportarse con respeto a los materiales del vehículo, especialmente los de seguridad.
  • Es un lugar más de convivencia; lo más importante es la seguridad.
  • Los niños ocuparán siempre el mismo sitio, y respetarán el orden de las paradas, sin trasladarse de asiento.
  • Puntualidad, y si algún día un niño no usa el servicio, avisará a quien proceda. El bus debe respetar sus horarios en cada parada. Las prisas al volante son peligrosas.
  • Los usuarios no deben levantarse del asiento mientras dure el trayecto. Tampoco gritar ni pelearse: podrían distraer o poner nervioso al conductor.
  • Los usuarios mayores cuidarán de los más pequeños, los tranquilizarán y darán ejemplo de comportamiento cívico a bordo y en las salidas y entradas al vehículo.
  • Deben sujetarse bien las carteras y bolsas para que no vuelen en caso de frenazo.
  • En el autobús no se puede comer, ni dejar papeles abandonados.
  • El conductor ha de estar tranquilo. Hay que respetarle, mostrarnos amables con este profesional y no entablar conversación con él cuando conduce.
  • Los más pequeños no irán en las plazas delanteras. Si bien ninguna parte del autobús es más peligrosa que las demás, la parte delantera puede quedar deformada y la puerta bloqueada si el vehículo sufre un impacto frontal o lateral.
  • Hay que saber dónde se encuentran los dispositivos de emergencia, cuántas puertas hay y dónde están situadas, y localizar los botones de apertura y los martillos para romper las ventanillas en caso de emergencia. En el caso de los escolares, esta “inspección” podría hacerse con ellos al principio del curso.
  • Sepamos de antemano donde están los botones de emergencia que desbloquean las puertas. Son rojos o negros (tanto los que están en las puertas como los del tablero de mandos del vehículo), aunque no reflectantes por lo que no se ven en la oscuridad. Las puertas quedan desbloqueadas en unos segundos, pero en la mayoría de los casos hay que empujarlas manualmente. Como estos dispositivos de apertura pueden estar desactivados, es conveniente que los acompañantes o padres, de vez en cuando, se cercioren de que funcionan.
  • Los martillos para romper las ventanillas de emergencia deben encontrarse cerca de éstas, en las paredes o en el techo del autobús. Todas las ventanillas se rompen igual, excepto el parabrisas. En caso de no contar con martillos, utilizar los extintores del vehículo.
  • Si se produce un fuego importante, rompamos las ventanillas para evitar que el humo dificulte o impida la evacuación.
  • Si el autobús cuenta con varias puertas, la salida cotidiana debe ser por la más cercana. Se debe inculcar en los escolares la idea del orden y de la ayuda a los más pequeños en estas operaciones.
  • Enseñemos a los niños a organizar su salida del bus en caso de emergencia. Con la intervención de los responsables del centro, mediante un simulacro de evacuación convirtiendo a los niños en protagonistas y utilizando los mismos buses donde viajan.
  • Vigilar la edad de los buses (mediante la matrícula), los medios técnicos de seguridad con que están dotados, y el régimen de trabajo (número de horas al volante cada día) de los conductores. Si no fueran los adecuados, conviene exigir los cambios pertinentes.

Paginación dentro de este contenido

Te puede interesar:

Infografías | Fotografías | Investigaciones