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: Dieta cetogénica: “Yo perdí 10 kilos comiendo beicon”

LA LLAMADA DIETA KETO CONSISTE EN REDUCIR AL MÍNIMO LA INGESTA DE CARBOHIDRATOS Y DAR PRIORIDAD A LAS GRASAS. ES LA MÁS BUSCADA EN INTERNET Y SE PRESENTA COMO UNA SOLUCIÓN NOVEDOSA PARA ADELGAZAR, PERO, ¿LO ES? ANALIZAMOS QUÉ PROPONE Y CUÁLES SON SUS EFECTOS.

No todo vale

“Dieta keto para principiantes”, “Dieta cetogénica en 30 días”, “Alimentos permitidos en la dieta cetogénica”, “Plan de 21 días”,… Pese a la infinidad de opciones que se encuentran fácilmente en Internet, hacer una dieta cetogénica por nuestra cuenta no es en absoluto recomendable. La Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard reseña algunos efectos secundarios de esta dieta; entre ellos, un mayor riesgo de cálculos renales (porque el exceso de cuerpos cetónicos se expulsa a través de la orina y puede afectar a los riñones) y de osteoporosis (debido a la menor ingesta y absorción de calcio). También explica que centrarse solo en la grasa y alejarse de la variedad (evitando comer, por ejemplo, carnes, pescado, verduras, frutas, nueces o semillas) puede provocar deficiencias nutricionales, con su consiguiente repercusión en el organismo. 

Dos ejemplos: la falta de fibra dietética, además de favorecer el estreñimiento, nos aleja también de sus probados beneficios para el sistema cardiovascular; además, la carencia de otros nutrientes, como las vitaminas, puede comprometer nuestro sistema inmunitario. Y es que restringir o erradicar varios grupos de alimentos siempre tiene consecuencias para el cuerpo y la salud, y es una decisión muy seria que debe contar con la supervisión y el seguimiento de un médico y un dietista-nutricionista colegiado. Sin embargo, consultar con un profesional tampoco es garantía de seguridad, ya que hoy en día existen planes o métodos de dieta cetogénica que son marca registrada, que cuentan con profesionales sanitarios y que utilizan suplementos nutricionales (de pago) para poder sostener la dieta en el tiempo. 

Las ‘ayudas’ para perder peso

Suplementos, en este caso, para compensar las posibles deficiencias de nutrientes y poder sostener la dieta con el objetivo de adelgazar. ¿Esto es bueno o es malo? Según el Decálogo para un consumo responsable de complementos alimenticios, publicado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), estos compuestos “no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada”, pues una alimentación variada y equilibrada “proporciona todos los nutrientes necesarios para el normal desarrollo y mantenimiento de un organismo sano”. Desde un punto de vista legal, el abogado y experto en derecho alimentario Francisco José Ojuelos es muy claro: “Las normas prohíben que se atribuya a los complementos alimenticios la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, o referirse en absoluto a dichas propiedades”. 

En suma, una dieta cetogénica sin supervisión profesional es peligrosa. Con suplementos, es dificil de sostener a largo plazo y se aleja de lo que se entiende por dieta saludable. Además, sin la construcción de un hábito, no hay pérdida de peso duradera en el tiempo.

¿Qué le pasa a tu cuerpo si sigues este régimen? 

La dieta cetogénica tiene efectos en el organismo. A corto plazo, puede mejorar los niveles de azúcar en sangre, colesterol o triglicéridos, así como la grasa total y la abdominal. Pero también puede ocasionar molestias y problemas a largo plazo: el exceso de cuerpos cetónicos –los compuestos que se producen cuando el organismo utiliza grasa en lugar de carbohidratos como fuente de energía– provoca una serie de efectos secundarios, más o menos graves. 

  • Dolores de cabeza y mareos
  • Sed
  • Decaimiento
  • Mal aliento
  • Riesgo de cetoacidosis (disminución del pH en la sangre). Esta reducción altera procesos tan importantes como el transporte de oxígeno. La cetoacidosis supone un riesgo para la vida, sobre todo, para quienes tienen patologías renales o diabetes de tipo 1
  • Sudor y orina con olor muy fuerte (similar a la acetona)
  • Náuseas
  • Estreñimiento
  • Mayor riesgo de cálculos renales y osteoporosis
  • Pérdida de calcio, de masa ósea y de masa muscular

Esta dieta erradica un buen número de alimentos (algunos de ellos, muy sanos). Esto no solo aleja a las personas de un estilo de vida saludable, sino que dificulta que se pueda sostener a largo plazo, ya que es muy restrictiva y no es fácil adaptarla a la vida cotidiana (de viaje, en una cena con amigos…). Al abandonarla, es habitual recuperar el peso perdido (el conocido “efecto yoyó”), con el consiguiente desánimo.

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