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Áreas de servicio: analizadas 145 en más de 7.500 kilómetros de carreteras : Casi la mitad suspenden el examen de calidad y seguridad

Inexistencia de zona de descanso, marginación a los usuarios en sillas de ruedas y ausencia de recogida selectiva de basuras, principales deficiencias

Los aseos, mejor de lo previsto

Descansar, echar una cabezadita, tomar un refresco o un café, estirar las piernas y desentumecer los músculos, comer algo para reponer las fuerzas, llamar por teléfono, que los niños salgan del coche y jueguen un poco o se distraigan… son muchas y diversas las motivaciones que impulsan al automovilista y a sus acompañantes a desviarse de la carretera y dirigir su vehículo a un área de servicio. Pero queda una, que a veces es la más importante: cumplir con nuestras necesidades fisiológicas, asearnos y refrescarnos un poco la cara. Y, con frecuencia, de cómo resulte esa operación dependerá el grado de satisfacción del usuario con el área o estación de servicio. Pues bien, los resultados de este informe en lo que afecta al estado y equipamiento de los aseos de estas áreas de servicio son mejores de lo que se podría imaginar: había toallas de papel, dispensadores de jabón y papeleras en el 90% de loa aseos de las gasolineras y papel higiénico en los inodoros en casi 19 de cada 20 inodoros. En cuanto a limpieza, se comprobó que sólo era manifiestamente mejorable en uno de cada cuatro aseos. Y en los aseos de los bares, cafeterías y restaurantes de las áreas de servicio que cuentan con estos establecimientos, la situación era todavía mejor. El déficit de limpieza sólo se detectó en uno de cada diez aseos, y el equipamiento fue en general más satisfactorio que en los de las gasolineras, con la curiosa excepción de los dispensadores de toallas de papel, si bien la dotación de secadores automáticos para manos era algo superior en los bares y restaurantes. En éstos, se comprobó también el estado de limpieza de los suelos: sólo en cuatro en cada diez se observaron papeles y desperdicios en el suelo y únicamente en uno de cada veinte podían describirse como muy sucios.

Discapacitados, marginados

El trato que reciben en las áreas de servicio los usuarios con movilidad física reducida o en silla de ruedas deja mucho que desear. Los datos hablan por sí solos: una de cada seis áreas de servicio no tienen rampas en sus instalaciones a pesar de su necesidad, sólo la mitad de las gasolineras ofrecen aseos adaptados y señalizados para usuarios de sillas de ruedas (en los aseos de las cafeterías y restaurantes la proporción desciende a tres de cada diez), y únicamente el 37% de las áreas de servicio visitadas cuentan con plazas de aparcamiento reservadas y señalizadas para discapacitados. Finalmente, sólo el 16% de las áreas de servicio cuentan con cabinas de teléfono adaptadas para personas en silla de ruedas (a menor altura de las habituales).

Variedad y calidad de los servicios disponibles

Casi 6 de cada 10 áreas de servicio carecen de alguno de los servicios señalados como básicos por la vigente Ley de Carreteras: aparcamientos pavimentados para vehículos ligeros y pesados, servicios higiénicos y agua potable, teléfono público, bar o cafetería y zonas de descanso para los usuarios. Una de las instalaciones básicas es la zona de descanso equipada con mesas y sillas y dotada de espacio verde con árboles que proporcionen sombra, además de fuentes de agua potable de uso público, papeleras y cabinas de teléfono. Sin embargo, sólo el 45% de las casi 150 áreas de servicio visitadas en las carreteras que más tráfico acogerán este verano en nuestro país cuentan con zonas de descanso. Ahora bien, casi todas se encontraban en buen estado de conservación. En ocho de cada diez de estas zonas de descanso había bancos y mesas, imprescindibles si lo que se pretende es, además de descansar, comer sin necesidad de ir a la cafetería o restaurante. En casi nueve de cada diez zonas de descanso había árboles que daban sombra, pero, tan sólo en el 45% se vieron fuentes de agua potable.

Continuemos: el 98% de las estaciones de servicio cuentan con tienda en la que se venden desde alimentos y bebidas hasta revistas o prensa, artículos para el automóvil o mapas. Además, nueve de cada diez áreas cuentan con restaurante y cuatro de cada diez de hotel. Sin embargo, tan sólo una de cuatro ofrece zonas de juego infantiles, normalmente en el exterior. Estas zonas de juegos infantiles deben estar delimitadas y valladas, de forma que los niños estén controlados y se diviertan sin peligro de accidentes, pero en el 15% de los casos no estaban delimitadas y valladas. Además, el estado de mantenimiento de las zonas de juego fue deficiente en el 20% de los casos y en una proporción similar se detectaron peligros para los niños: columpios y otras infraestructuras lúdicas oxidados o rotos, torcidos o demasiado viejos, o desperdicios en la zona (latas, plásticos, botellas), y mal estado del vallado circundante.

Servicios menos comunes

El taller de reparación rápida de vehículos se vio en tan sólo en el 21% de las áreas visitadas, las instalaciones para el lavado automático de vehículos, en el 45%); las duchas a disposición de los usuarios, en una de cada tres áreas de servicio; y los cajeros automáticos en sólo cuatro de cada diez áreas.

Aún más raros son las máquinas limpia-zapatos, las expendedoras de preservativos, el fax a disposición del automovilista, las máquinas expendedoras de tarjetas telefónicas, y la asistencia médica.

A pesar del auge del teléfono móvil, un equipamiento básico de las áreas de servicio es la cabina de teléfono público. Las expectativas fueron cumplidas: tan sólo en una de las 145 áreas visitadas se anotó la ausencia de cabina. Sin embargo, menos de la mitad de ellas permiten su uso con tarjeta de crédito. La investigación permitió, por otro lado, ratificar que el autoservicio se ha impuesto en las gasolineras: en casi ocho de cada diez es el propio usuario quien debe suministrar carburante a su vehículo.

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