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Guía de compra: caldos y sopas : ¿Cuál compro? ¿Cómo ahorro?

Reparan y entonan el cuerpo y, aunque han estado muy ligados a la salud, no está demostrado que tengan un papel curativo. Su nutriente más destacable es el agua y también la sal. Sin embargo, los adultos tomamos menos de dos raciones mensuales de estos productos envasados, por lo que no son responsables del exceso de sodio en nuestra dieta

¿Cuál compro? ¿Cómo ahorro?

Sugerencia de compra

Desde un sustancioso ingrediente para guisar carnes, hasta un sabroso fondo para los arroces o una cómoda base para preparar sopas en casa, los caldos que encontramos en el mercado nos ofrecen infinidad de posibilidades gastronómicas. ¿Cuál elegir? ¿Cuál es la mejor opción para los más pequeños de la casa o para hacer una sopa casera? ¿Qué caldo es el más indicado para un arroz? Las siguientes son algunas recomendaciones nutricionales y culinarias.

El mejor caldo para tomar a menudo como plato (no como ingrediente)

El mejor caldo para disfrutar a menudo, dejando de lado las preferencias de sabor, es el que declara en su etiqueta que es bajo en sal o que no contiene sal añadida. El elevado consumo de sal, tan común en la alimentación occidental, supone un alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Acompañamiento de carnes

Para las carnes en salsa -cuando la salsa tiene los propios jugos del cocinado de la carne-, desde luego la mejor opción es añadir una pastilla o un toque de caldo deshidratado de carne. Complementará de una manera excelente nuestros guisos.

Acompañamiento de arroces

Muchas veces recurrimos a la pastilla de caldo para dar un toque de sabor. Sin embargo, si queremos preparar un gran arroz, lo mejor es emplear un caldo listo para consumir, ya sea de pescado, de marisco o de pollo. Si el caldo no es bajo en sal, tendremos la precaución de no añadirla nosotros.

Los niños

Desde el punto de vista gastronómico, las sopas que contienen fideos con formas divertidas (como estrellas o letras) son las favoritas de los peques. Desde una perspectiva nutricional, se recomienda escoger caldos sin sal añadida para un consumo habitual. Durante la infancia también se educa el paladar.

Hacer sopa en casa

Si tenemos poco tiempo para cocinar, las sopas deshidratadas son la mejor opción. Solo necesitamos calentar agua, hervir tres o cuatro minutos y listo. Si tenemos un poco más de tiempo y algún ingrediente sorpresa en la nevera (como trocitos de pechuga de pollo o sobras de un pescado en salsa), la mejor opción es un caldo de ave o de pescado. Hervimos el caldo, agregamos nuestros fideos o estrellitas y luego le damos un toque con los trocitos de pollo o pescado.

Quienes tienen intolerancia a la lactosa

Algunos caldos o sopas contienen lactosa, aunque en cantidades pequeñísimas. Sin embargo, es muy improbable que generen problemas en personas con intolerancia a la lactosa. Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, las personas con mala absorción de lactosa pueden tolerar hasta 12 gramos de lactosa (el equivalente a 1 vaso de leche), en una dosis única, y pueden tolerar mayores cantidades si la consumen en dosis más pequeñas repartidas a lo largo del día junto a otros alimentos. Opina de igual forma la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Apuntes para el ahorro

Cuatro son los factores que inciden en el precio final de las sopas y de los caldos: los ingredientes, el formato, la marca y la sofisticación.

  • Por marca, los caldos más costosos son los de Amandín (3,99 euros el litro), los de Aneto (3,39 euros el litro), y los de Gallina Blanca (2,75 euros el litro). Los más económicos son Eroski Basic (0,95 euros el litro) y Eroski de verduras o carne (1,25 euros el litro). En el caso de las sopas, las más caras son: Sopalista Gallina Blanca (2,84 euros el litro), la sopa juliana Trevijano (1,99 euros el litro), Sopa de pescado Knorr gourmet (1,42 euros el litro) y Sopinstant Gallina Blanca (1,10 euros el litro). Las más económicas son Eroski Basic (0,35 euros el litro), Eroski (0,39 euros), Eroski Sannia (0,42 euros el litro) y Gallina Blanca sopa del día (0,64 euros el litro). Es importante recordar que, salvo alguna excepción, las sopas vienen en sobres deshidratadas, ya que sus ingredientes, sean pasta o verduras, necesitan rehidratarse con el agua que les añadimos.
  • Por formato, cuestan más los caldos líquidos (listos para consumir) que las pastillas de caldo deshidratado. Un paquete de pastillas para disolver en agua contiene 12 o 24 unidades -las necesarias, según todos los fabricantes, para preparar 6 o 12 litros de caldo-. Así, para calcular el coste de un litro será preciso calcular el precio de solo dos pastillas. Incluso en los casos más caros -Knorr (2,75 euros las 24) y Avecrem Gallina Blanca (2,60 euros las 24)- el precio de un litro es muchísimo menor que el de un litro de caldo en brick. En concreto: un litro del caldo deshidratado más caro nos costará 0,23 euros, cuatro veces menos que un litro del caldo líquido más barato. Otro dato significativo es que cuestan mucho más los formatos pequeños (o individuales), que los de litro.
  • Por ingredientes, los caldos más caros son los de pescado y marisco. Incluso cuando se comparan precios dentro de la misma marca, siempre son ligeramente más costosos (entre 0,20 euros y 0,40 euros más). Asimismo, los caldos que destacan que sus ingredientes son de mejor calidad -por ejemplo, los que señalan que están hechos con pollo de corral-, también son más caros (0,80 euros más, en el caso de Gallina Blanca). La sal, en cambio, no es un factor determinante: varias marcas ofrecen versiones con contenido reducido en sal al mismo precio que el caldo normal. Tampoco supone una gran diferencia que se trate de caldo “100% natural”, dado que buena parte de estos productos utilizan ese reclamo en sus envases.
  • La sofisticación o el “toque gourmet” incrementa notablemente los precios. Ocurre con los caldos que se comercializan como específicos para un tipo de plato (“para paella”, “para carne” o “para fideuá”) y con aquellos que, además, incluyen el sofrito. A modo de ejemplo, un litro de caldo Aneto para paella de carne y verduras, con sofrito, cuesta casi 6,95 euros más del doble que el caldo normal de verduras, de pollo o de puchero, de la misma marca.

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