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Guía de compra: caldos y sopas : Características nutricionales

Reparan y entonan el cuerpo y, aunque han estado muy ligados a la salud, no está demostrado que tengan un papel curativo. Su nutriente más destacable es el agua y también la sal. Sin embargo, los adultos tomamos menos de dos raciones mensuales de estos productos envasados, por lo que no son responsables del exceso de sodio en nuestra dieta

Características nutricionales

Su lugar en la dieta

Salvo la sal, el nutriente destacable de los caldos y de las sopas es el agua. Por supuesto, ambos contienen una larga lista de aromas, antioxidantes y sustancias con un posible papel protector de la salud, pero hasta la fecha no se han recabado pruebas claras de beneficios en la población.

No podemos considerar a estos alimentos como fuente de vitaminas, grasas, carbohidratos, proteínas o minerales. Sí de sodio. Como se puede observar en el semáforo nutricional, los caldos y las sopas son alimentos que contienen mucha sal en su interior. Para hacerse una idea: con una ración de ellos (250 mililitros, el equivalente a un plato) cubrimos el 36% de la cifra máxima que deberíamos tomar en un día, estimada en 6 gramos diarios. La Organización Mundial de la Salud es más estricta todavía y considera más apropiado limitar la cifra a 5 gramos diarios.

Albergue labacolla

El elevado consumo de sal es característico de nuestra alimentación -tomamos el doble de los máximos recomendados- y es preocupante dada su relación con la hipertensión arterial. En cualquier caso, a juzgar por el último análisis llevado a cabo en una muestra representativa de la población española, los adultos tomamos menos de dos raciones mensuales de caldo en brick o sopas envasadas (una ración suponen 250 ml., el equivalente a un plato). Por lo tanto, no son las sopas ni los caldos los responsables del exceso de sodio en nuestra dieta, si bien tiene sentido que los fabricantes hagan un esfuerzo general por disminuir la concentración de sal de sus productos, y eso incluye los caldos y las sopas.

Una diferencia nutricional a tener en cuenta entre caldos y sopas es su contenido en carbohidratos. La ingesta de carbohidratos en la población española está por debajo de las recomendaciones, así que se trata de un nutriente a tener en cuenta a la hora de valorar sopas y caldos. La mayoría de sopas se elaboran con fideos y, por lo tanto, es lógico pensar que su aporte de carbohidratos será superior que en los caldos. Lo cierto es que, pese a que el contenido de carbohidratos es unas 3 o 4 veces mayor en las sopas que en los caldos, sigue siendo bajo (unos 4 gramos por cada litro). Harían falta unos 8 litros de sopa para cubrir el 15% de las recomendaciones de ingesta de carbohidratos de una mujer tipo, por lo que no podemos considerar a estos alimentos como una fuente de estos nutrientes. Algo similar podemos señalar con respecto al aporte de nutrientes de las verduras deshidratadas que incluyen algunas sopas.

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